
La ministra de Economía, Nadia Calviño, y el gobernador del Banco de España. Pablo Hernández de Cos, en la presentación del libro de José Luis Malo de Molina.
La ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, afirma que determinadas reformas, como la de las pensiones, requieren de un «gran consenso social», después de que el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, pidiese el día anterior que se implementen cambios con amplios acuerdos aunque no haya consenso absoluto en el Pacto de Toledo.
«El gobernador del Banco de España ha sido extremadamente claro y comparto al cien por cien sus palabras al decir que hay determinadas reformas que por su calado e importancia y efectos a largo plazo requieren de un gran consenso social», señala Nadia Calviño tras participar en la presentación del libro ‘Una visión macroeconómica de los 40 años de la Constitución Española, escrito por José Luis Malo de Molina, exdirector general del Servicio de Estudios del Banco de España.
El Banco de España urge en su informe anual a tomar medidas en materia de pensiones sin esperar aun «consenso absoluto», después de que el Pacto de Toledo cerrase en febrero sin acuerdo en sus recomendaciones tras meses de reuniones.
Calviño ve «indudable» que no se pueden tomar decisiones sobre las pensiones, que «inciden en el futuro de los hijos y nietos», de forma «unilateral» y sin tener el necesario consenso, tanto de los partidos políticos como de los agentes sociales.
Y recuerda que el Gobierno ha dado muestra «desde el primer día» de su «voluntad» de establecer cauces de diálogo y de tomarse «en serio» las mesas de negociación con los representantes sindicales y empresariales. La política «basada en el diálogo, en escuchar al otro y en tratar de construir grandes consensos sobre temas importantes» seguirá guiando la acción del Gobierno en el futuro.
Recuperación de la renta de las familias
Al mismo tiempo, es «indudable» que se tiene que ir recuperando la renta disponible de las familias, tras las advertencias realizadas por el Banco de España sobre el «elevado optimismo» de los hogares en consumo y endeudamiento, porque «si una familia no puede llegar a final de mes, no puede ahorrar». Nadia Calviño insiste en que ése era el objetivo de medidas como el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la mejora de las pensiones, el salario de los funcionarios o las cotizaciones a la Seguridad Social. «El crecimiento económico debe llegar a todos», remacha.
«El dinamismo de la demanda interna juega un papel importante en el crecimiento económico, que se mantiene robusto en la primera parte de 2019 gracias a la buena salud financiera de las familias», subraya la ministra de Economía.
En los últimos años se ha producido un proceso de desapalancamiento «tremendamente intenso» por parte del sector privado y de las familias y empresas, que tras el estallido de la crisis, supone un «saneamiento» de las balanzas financieras del país y una reducción del endeudamiento que «en un momento dado tendrá que dar lugar a un aumento del ahorro».
Sobre el impacto de la subida del salario mínimo en el empleo, que el Banco de España ve «prematuro» poder descartar, Calviño recomienda «prudencia» y seguir «de cerca» la evolución del mercado laboral y los «posibles impactos», frente a los «agoreros que decían que e iban a destruir cientos de miles de empleos inmediatamente». «Por el momento no se ha apreciado impacto material significativo» sobre la creación de empleo, que continúa con un ritmo «muy importante» en el primer trimestre, con unas tasas interanuales próximas al 3%.
La titular de Economía defiende la «necesidad» de recuperar el nivel del SMI y mejorar las condiciones adquisitivas de los trabajadores, máxime cuando una parte significativa de los perceptores del SMI son mujeres, motivo por el que la subida era «obligada» con el fin de luchar contra la desigualdad de género y para alinearse a la media de los países de la OCDE. «Todos tenemos que ser responsables y prudentes, sin correr a conclusiones apresuradas a la hora de evaluar el impacto de las medidas», insiste, recordando que «los modelos económicos no son unánimes en sus conclusiones».
Nadia Calviño subraya que el Gobierno quiere asegurar que todos los ciudadanos pueden acceder a una vivienda en propiedad, especialmente los jóvenes a alquileres que les permitan tener una perspectiva de emancipación y establecer un futuro con «un sueldo suficiente y un acceso a una vivienda digna en condiciones aceptables». Y tomará más medidas para mejorar el acceso de los jóvenes a alquileres «accesibles o en niveles que se correspondan con la capacidad adquisitiva de las familias», lo que requiere actuaciones desde la perspectiva de la oferta, la demanda y a escala nacional, autonómico y local.
«Amplios acuerdos políticos»
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, insiste en la necesidad de que se alcancen «amplios acuerdos políticos», similares a los Pactos de la Moncloa, para afrontar «con prontitud y decisión» los principales retos de la economía española, como el desempleo estructural, el elevado endeudamiento, el déficit público, la baja productividad y el envejecimiento.
Recuerda que el inicio del período de «indudable prosperidad» lograda en los 40 años de democracia se sitúa en los Pactos de la Moncloa, cuyos ejes fundamentales fueron el saneamiento y la reforma de la economía española. Estos acuerdos, hito central en la cultura de consenso que poco después llevó a la aprobación de la Constitución, permitieron a España dejar atrás un sistema económico «intervencionista, de inflación desbocada, desempleo creciente y déficits exteriores persistentes, e iniciar el camino de la modernización y del acercamiento a Europa», que fue «costoso».
Para el gobernador del Banco de España, otra de las «principales debilidades estructurales» de la economía es el «modesto crecimiento de la productividad», que se debe a deficiencias en la calidad del sistema educativo y de formación, el reducido nivel de capital tecnológico, o la calidad de las instituciones, por lo que aboga por una evaluación «periódica y sistemática» de las políticas públicas.
«Si la productividad total de los factores española se hubiese comportado como la de la Eurozona, la renta por trabajador alcanzaría hoy en España casi el 90% de la media de la zona del euro, frente al 83% que representa en la actualidad», argumenta.
Sobre los retos derivados de la crisis, destaca el desequilibrio de las cuentas públicas, en términos de déficit y deuda pública, y advierte sobre el problema del envejecimiento poblacional. Pide culminar la Unión Bancaria y completar la Unión del Mercado de Capitales.
«No estamos preparados para una nueva crisis»
El exdirector del Servicio de Estudios del Banco de España y autor del libro, José Luis Malo de Molina, cree que sin Europa España «a lo mejor ni democracia hubiese tenido», ni se hubiera producido el «enorme y profundo cambio en el sistema del modelo económico».
El «gran batacazo» de la crisis» se produjo por «no haber sido suficientemente enérgicos en el señalamiento yen las advertencias sobre los riesgos en que incurría la economía». «Vendrán tiempos en los que las cosas irán bien y en los que parecerá que no puede reproducirse lo que ha ocurrido», cuando «desgraciadamente puede volver a ocurrir». «No estamos preparados todavía a pesar de todo lo que se ha avanzado para poder absorber una perturbación del tipo de la que hemos vivido estos años», insiste Malo de Molina, quien destaca el problema «muy complejo» del «desfase enorme» en productividad.
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