Los ministros de Finanzas del G7, reunidos este miércoles y jueves en la localidad francesa de Chantilly, han alcanzado un compromiso en apoyo del establecimiento para finales de 2020 en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de un sistema que permita gravar aquellos modelos de negocio digitales sin presencia física en los mercados donde realizan sus actividades, así como de fijar un nivel mínimo impositivo para las empresas.
En el comunicado emitido por el G7 al término de la cumbre, los ministros justifican su acuerdo en la «urgente necesidad» de abordar los desafíos fiscales planteados por la digitalización de la economía, expresando su «total apoyo» a las soluciones planteadas por la OCDE para 2020, en línea con lo pactado por los líderes del G20.
De este modo, el G7 apoya el desarrollo de regímenes fiscales que permitan gravar las actividades de nuevos modelos de negocio, como aquellos altamente digitalizados, al margen de la presencia física de las compañías en el territorio.
En rueda de prensa, el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire y anfitrión de la reunión, destacó el entendimiento alcanzado con su homólogo estadounidense, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, para alcanzar un consenso entre el punto de vista de EEUU y el de Europa. «Hemos tenido éxito en alcanzar un compromiso. Es posible lograr un consenso en el seno de la OCDE en 2020», celebró.
En este sentido, el ministro galo señaló que los ministros coincidieron en una serie de aspectos, incluyendo la necesidad de se tener en cuenta factores intangibles, así como el grado de digitalización de las empresas o aquellos que sean decididos en el marco de la OCDE.
No obstante, Le Maire afirmó que el acuerdo de los ministros del G7 no supone que Francia vaya a retirar la tasa ‘GAFA’, en referencia a Google, Apple, Facebook y Amazon, aprobada la semana pasada por el país galo y que gravará con un 3% de la cifra de negocio generada en territorio francés por grandes compañías de servicios digitales, a pesar de las presiones recibidas desde EEUU, que ha abierto una investigación al respecto y amenaza a París con tomas represalias al considerar que «apunta injustamente hacia las empresas estadounidenses».
Por otro lado, los ministros del G7 alcanzaron un acuerdo en la necesidad de reforzar la «certidumbre fiscal» mediante la limitación de la planificación fiscal.
Asimismo, los representantes de Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, acordaron la importancia de fijar un nivel mínimo de tributación para las empresas con el objetivo de que estas paguen una cifra justa de impuestos.
A este respecto, Le Maire explicó que la medida busca evitar una «competición a la baja» entre países, impidiendo el ‘dumping’ fiscal y la evasión de impuestos.
Advertencia sobre Libra
Las criptomonedas estables, como Libra, la divisa digital de Facebook, pueden impulsar la inclusión financiera y abaratar los costes, pero también impulsar «graves riesgos», por lo que deberán someterse a los estándares regulatorios más altos para impedir que sean usados para blanquear capitales o financiar actividades ilegales, según recogen las conclusiones del grupo de trabajo de G7, liderado por Benoit Coeuré, ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE).
Las criptomonedas estables, que buscan reducir su volatilidad al anclar su cotización a un activo de referencia o a una cesta de activos, han tenido un uso y emisión «limitado» hasta la fecha, aunque el G7 apunta que el respaldo de grandes compañías tecnológicas, como Facebook, o entidades financieras a nuevas iniciativas de este tipo puede ampliar su adopción.
En este sentido, a pesar de reconocer que las criptomonedas estables pueden abaratar y agilizar el envío de remesas, impulsar la competencia y reducir los costes, proporcionando una mayor inclusión financiera, al tratarse de una tecnología naciente, en gran medida sin probarse en un entorno real a la escala necesaria para gestionar un sistema de pagos global «dan pie a una serie de graves riesgos» relacionados con la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, así como con la protección de datos, la competencia y la tributación.
Asimismo, el grupo de trabajo del G7 advierte de que estos activos «también podrían plantear problemas relacionados con la transmisión de la política monetaria, la estabilidad financiera, el buen funcionamiento y la confianza pública en el sistema de pago global», por lo que es «imperativo» que las autoridades vigilen y evalúen los riesgos e implicaciones para el sistema financiero global.
De este modo, el grupo considera prioritario que las criptomonedas estables «cumplan con los estándares regulatorios más altos y estén sujetas a una supervisión prudente», además de contar con un marco de gobernanza y gestión de riesgos que garantice la resiliencia operacional y cibernética.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.