El líder del PP, Pablo Casado, ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de someterse a una investidura «de impostura» por no proponer «nada o casi nada» y evitar mencionar el apoyo de Podemos y los partidos independentistas, «socios de gobierno que le da vergüenza mostrar».

«Es rehén de los socios de la moción de censura y por eso no han hecho otro esfuerzo para conseguir otros apoyos», ha exclamado, para preguntarle «hasta cuánto va a jugar con este juego de trileros, ocultando la bolita amarilla o la morada», y «revistiéndose de falsa moderación».
Sin ver el «elefante con lazo amarillo»
En su turno en el debate de investidura, el líder de la oposición le ha recriminado que haya empleado dos horas de su intervención para no decir nada o casi nada», sin ver al «elefante de la habitación con un gran lazo amarillo que está en medio del hemiciclo», en alusión a los claveles que portaban los diputados de ERC.
Es más, ha destacado que a Podemos solo le haya mencionado en la «traca final, en los bises después de la verbena» para ver si conseguía su «trato de favor». «No sabemos si saca a bailar a su pareja o esa música es para el juego de las sillas. No sabemos si usted se ha quedado sin silla o usted se ha quedado sin pareja de baile», ha enfatizado.
El líder del PP ha criticado que Sánchez se haya limitado a exponer una «macedonia de generalidades», «guardándose las cartas en la manga». De hecho, ha indicado que habría sido más útil escuchar antes los discursos de Podemos, ERC y JxCat para «saber por donde va esta investidura».
Tras recriminarle que lleve tres meses «jugando al gato y al ratón» con esta Cámara y todos los españoles, ha señalado que su partido no sabe si pretende recibir los votos para ser investido porque «sinceramente no lo parece», dado que ha propuesto un «trampantojo no acordado con nadie» y «olvidando» que solo tiene 123 escaños.
Así, ha destacado que Sánchez ha «ignorado» a sus socios «habituales» con ese «popurrí» que ha expuesto para «salvar el telediario», al tiempo que ha «exigido» a sus adversarios que «no molesten», que se «aparten» o incluso se conviertan en sus «súbditos». Tras asegurar que él sí que se toma «muy en serio» la investidura y los votantes del PSOE, ha afirmado que el candidato socialista no tiene la misma actitud al pedir ahora la abstención del PP.
«Esto es una sesión de investidura, no de impostura; no puede venir a exigir todo a todos, a cambio de nada, perdonarnos la vida para que le alarguemos la suya», ha dicho Casado, ha afeado a Sánchez que acuda al Congreso a decir que el PP le haga presidente por su «bien» o «por la armonía de la naturaleza».
Casado pregunta a Sánchez
En su discurso de réplica como líder de la oposición, Casado ha ironizado por la alusión de Sánchez a la «armonía del hombre y la mujer con la naturaleza», comparando esta frase con la de la exministra Leire Pajín de la conjunción planetaria por la coincidencia en un acto de los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero y Barack Obama.
Casado, que ha afirmado que la historia del gobierno de Sánchez es la «historia de un gran vacío», ha formulado varias preguntas a Sánchez: «¿Qué ha venido a hacer aquí?», «¿quién es usted realmente?», «¿Dónde están sus apoyos reales? o «¿Para hacer qué se presenta a la investidura?».
El presidente del PP ha justificado estas cuestiones por las «metamorfosis» de Sánchez porque no saben si está en «fase crisálida o de mariposas», si están en la «fase del no es no» o del «sí porque sí», los dos «hitos que jalonan su carrera política». En este punto, ha recordado que hace tres años Sánchez tampoco le «cogía el teléfono» a Mariano Rajoy ni se quería reunir con él, «ahora que se queja tanto de Rivera».
Casado ha señalado que Sánchez llegó a hablar de la «podredumbre moral» del PP. «Seguimos siendo tan malos como siempre, pero está dispuesto a absolvernos, cree que podemos redimirnos haciéndole presidente. Y eso señor Sánchez no puede ser», ha resaltado, par censurar la «indulgencia laica» de Sánchez, que «no perdona el pecado pero exime de la penitencia».
El líder del PP ha afirmado que Sánchez llegó a la Presidencia del Gobierno gracias a una moción de censura «a caballo de los socios que ahora le da vergüenza mostrar en est Cámara». «¿Qué pasa? ¿Qué se avergüenza de ellos o prefiere que se note un poco menos?», le ha interpelado.
En este punto, ha asegurado que Sánchez ha «activado un campo de minas del que no saben cómo salir» porque con «los radicales» puede ser investido pero «no puede gobernar». «Son rehenes de los socios de la moción de censura y por eso no han hecho otro esfuerzo para conseguir otros apoyos», ha resaltado, tras recordar que hace tres años buscó el apoyo de Ciudadanos para la investidura con el llamado ‘pacto del abrazo’.
«No ha dicho nada de Cataluña»
Casado ha criticado que Sánchez no haya dicho «nada» de Cataluña y ha recordado que ha sido presidente «con unas alianzas contra el Estado». Por eso, le ha preguntado por qué «oculta» este asunto y ha insinuado la posibilidad de que pueda haber indultos a los presos del ‘procés’.
En este punto, ha aprovechado para preguntar a Sánchez si la declaración de Pedrables está «congelada, aparcada u olvidada» después de unas recientes declaraciones del presidente de la Generalitat, Quim Torra, asegurando que habían acordado resolver el conflicto político.
De la misma manera, el presidente del PP ha criticado el «blanqueamiento» de Bildu, con hechos como el acuerdo alcanzado por el PSN en el Parlamento de Navarra o la entrevista a Arnaldo Otegi en TVE.
Finalmente, Casado ha ofrecido de nuevo pactos de Estado a Sánchez cuando le legislatura eche a andar y ha recordado que lo hizo por primera vez en Moncloa en agosto del año pasado. En materia econónómica, Casado ha afirmado que ya hay indicios de desaceleración económica «muy graves» en España y «luces de alarma» que hay que tener en cuenta.
Rivera arremete contra Sánchez y su «banda»
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha cargado durante su intervención en el debate de investidura, contra Pedro Sánchez al que ha acusado de tener un «plan» que piensa ejecutar con una «banda» en la que ha incluido a Podemos, los independentistas catalanes, como Torra y Puigdemont, y Otegi. Rivera ha acusado al jefe del Ejecutivo en funciones de «criminalizar» a todo el que no tiene carné del PSOE y le ha retado a decir si dimitirá si se produce una sentencia condenatoria por los ERE en Andalucía.

Para Rivera, el discurso de investidura de Pedro Sánchez es «puro teatro» para «despistar» a los españoles mientras se reparte «sillas con Podemos» y cede ante los independentistas «en la habitación de al lado», «la habitación del pánico». Existe, según el líder de Ciudadanos, un «plan Sánchez» que se quiere perpetuar en el poder para manipular la televisión pública, para los «enchufados» del PSOE como José Félix Tezanos, presidente del CIS o Rosa María Mateo, presidenta de RTVE.
Siguiendo con su argumentación, ha explicado que el plan de Pedro Sánchez es «sectario» y «malo» para los españoles pero «bueno» para los que quieren que un indulto tras la sentencia del ‘procés’. Rivera ha señalado que el objetivo del presidente es tildar de «fascistas» a todos los que no son socialistas.
Así, ha dicho que Pedro Sánchez «se ha tirado en plancha a pactar con Bildu en Navarra, con los nacionalistas en Baleares y con los independentistas en la Diputación de Barcelona. «Se ríe de las familias a las que van a subir impuestos, del juez Llarena al que le hacen pintada en su casa. A mi no me hace gracia, aunque a usted sí le hace gracia», ha espetado.
Sánchez pide a PP y Cs que faciliten el Gobierno
Ante las críticas, el candidato a la presidir el futuro Gobierno ha recordado a Pablo Casadoy Albert Rivera que si no le gustan los apoyos que tendrá que se abstengan en la votación para facilitar la gobernabilidad de España. Para ello también les ha ofrecido «un pacto de Estado» para reformar el artículo 99 de la Constitución y evitar el bloqueo institucional. El ofrecimiento lo ha realizado tras acusar a PP y Ciudadanos de «involución» y de «atarse a la ultraderecha» de Vox.En su discurso en el Congreso de los Diputados como candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez ha arrancado con una propuesta de reforma de la Constitución para que los españoles no tengan que «sufrir la amenaza de la repetición electoral», citando el modelo de constitución de los ayuntamientos y de algunas comunidades autónomas.
Según Sánchez, su propuesta busca que el Ejecutivo «tenga garantías para poder ser constituido y reforzar la estabilidad del sistema». «No se trata de elegir entre izquierda y derecha, estamos eligiendo entre que España tenga Gobierno o no», ha insistido el candidato del PSOE, que ha rechazado que con esta idea busque el «debilitamiento de la oposición».
Sánchez ha criticado los pactos de PP y Cs con Vox en ayuntamientos y comunidades autónomas porque, en su opinión, el 28 de abril los españoles votaron «avanzar y no retroceder». Para el presidente, los acuerdos con Vox «cuestionan» las libertades y derechos civiles de las minorías» y también «banalizan» la lucha contra la violencia de género. También ha apostado por «no cuestionar nuestro modelo de convivencia territorial».
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