Brillante servicio

30/09/2019

Josep M. Orta.

No se puede decir que el secreto sumarial en España sea ejemplar. Algunas operaciones son retransmitidas en directo por determinados medios y “sagaces” periodistas llegan al lugar del registro incluso antes que los operativos policiales. Esto sí, la espectacularidad de estas operaciones llama la atención a cualquiera. Que fueran quinientos efectivos los encargados de detener a nueve personas relacionadas con los CDR y la brutalidad de los registros hace que esta actuaciones sean todo menos discretas,

La segunda parte es las “filtraciones” de la causa de las detenciones. Como las fuentes judiciales sólo ofrecieron una nota con numerosos condicionales, muchos medios se han lanzado a la piscina con filtraciones interesadas para justificar una actuación en vísperas del aniversario del referéndum de Catalunya, a las puertas de una sentencia contra los dirigentes independentistas y en plena precamapaña electoral.

Según estas informaciones un grupúsculo de los CDR pretendían asaltar el Parlament, volar torres de alta tensión… en un operativo que estaría implicado tanto los presidentes Torra y Puigdemont e incluso familiares suyos harían de enlace.

No se hasta que puede haber tras estas detenciones pero la credibilidad que tienen para muchos catalanes y espero que para muchos españoles es mínima, así como la confianza en la justicia. No hace falta tener mucha memoria para recordar que en vísperas de las Olimpíadas de Barcelona el juez Garzón detenía a los catalanistas “·sospechosos habituales” y al cabo de unos días los soltaba, por poner sólo un ejemplo. Por otra parte, en el supuesto que este grupo tuviera la intención de dar el salto a acciones  violentas, tampoco se puede generalizar una actuación concreta a todo el movimiento independentista.

Más recientemente en la multitudinaria concentración ante el registro de la sede de Economía en vísperas del referéndum tanto en las notas policiales como durante el juicio en el Tribunal Supremo miles de personas testigos presenciales de la protesta de aquel día se sorprendieron del relato que se hizo en el juicio de lo que había pasado allí. Y sobre el referéndum, en este mismo juicio, los fiscales trataron de justificar una violencias que sólo existió por parte de las fuerzas de seguridad. Las imágenes de la actuación policial escandalizaron a medio mundo empezando por el propio Pedro Sánchez. Sin embargo hacen un relato que la violencia la protagonizaron los agredidos e incluso reclaman medallas para los participantes en tal brutal acción. Hay un divorcio entre los que vieron los hechos en primera fila y la versión que la fiscalía defendió en los tribunales. Por no recordar la “operación Catalunya” que los tribunales decidieron mirar hacia otra parte.

El carácter pacífico del movimiento secesionista ha quedado ampliamente demostrado en las numerosas manifestaciones multitudinarias, las alteraciones del orden público que se hayan podido producir no son muy diferentes que las protagonizadas por las protestas de otros colectivos. La “operación Judas” muchos la interpretan en Catalunya como una advertencia de que el Estado está dispuesta a aumentar la represión por las protestas por la sentencia del procés. Por otra parte parece que hay quien está muy interesado en que en Catalunya haya realmente hechos violentos, por que ya sin haberlos el PSOE, PP y Ciudadanos la denuncian, no hace falta ser muy imaginativo pensar lo que dirían y harían si se produjera el más mínimo conato violento.

Pero como ahora está de moda hablar de la guerra del relato, recuerdo las palabras de un gran maestro del periodismo catalán, Manuel Ibáñez Escofet, que durante muchos años fue director adjunto de La Vanguardia, que nos invitaba a desconfiar de las notas policiales sobre sus “brillantes servicios”: hoy dicen que han prestado un brillante servicio desarticulando una peligrosa banda de delincuentes y todo el mundo lo destaca en portada y al poco tiempo los sueltan por falta de pruebas y apenas es un suelto escondido, pero a los afectados ya les han destrozado la vida. De momento a un movimiento pacífico ya le han puesto la etiqueta de terrorista y alguna prensa la está comprando.

¿Te ha parecido interesante?

(+4 puntos, 4 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.