El Banco Sabadell ya está cobrando por 2.500 millones de euros en depósitos mayoristas, sobre un total de 39.000 millones, que suponen el 36% de los recursos de clientes de la entidad. Estos datos muestran el margen existente para el cobro de esos depósitos, que su consejero delegado, Jaime Guardiola, considera «hasta cierto punto inevitable». Esa liquidez le cuesta al Sabadell el 0,5% que cobra el Banco Central Europeo más el Fondo de Garantía de Depósitos y otros conceptos.
«La graduación de ese cobro de depósitos va a ser regulada por el juego competitivo de las entidades, y una de las claves de éste es no dar pistas a los demás de lo que vas a hacer», precisa Guardiola.
Sobre Cataluña, «lo primero es la erradicación de la violencia». Deja muy claro que la actividad de operativa en cajeros automáticos terminales puntos de venta en los comercios, y tarjetas durante la semana de altercados fue «normal». Pero el impacto de los incidentes sobre la reputación de Cataluña y sobre la inversión se notará «a más largo plazo».
Sobre la ausencia de Gobierno en España, Jaime Guardiola cree que no tiene una afectación sobre la actividad diaria, pero que en el medio plazo puede retrasar la toma de medidas estructurales. «Para diseñar políticas estructurales que mejoren la competitividad de las empresas españolas se necesita un Gobierno y acuerdos. Ojalá ese escenario pueda verse en el futuro, pero el banco se adaptará a cualquier situación que se produzca», matiza el consejero delegado del Sabadell.
Sobre las fusiones, Guardiola precisa que «tenemos mucho que hacer dentro», en referencia sobre todo al TSB en el Reino Unido, «que será clave en la creación de valor del grupo a medio plazo». «El Sabadell tiene el foco puesto en la generación de resultados», insiste, al tiempo que pone condiciones a una fusión: «debe aportar valor al accionista, no solo reducir costes». Aunque las fusiones tienen «lógica» para buscar ahorros de costes, especialmente en un momento de presión sobre los márgenes por el entorno de bajos tipos de interés, tiene muy claro que deben estar enfocadas en la creación de valor para el accionista.
Sobre la gestora, el consejero delegado del Sabadell señala que, ante el entorno de tipos bajos y de presión regulatoria, se decidió explorar la posibilidad de realizar una alianza estratégica. «Estamos en el terreno de analizar con diversos candidatos la posibilidad de desarrollar esta asociación. La operación se puede producir siempre y cuando se cumplan los requisitos de creación de valor y sobre todo, en este caso, de tener a nuestra disposición la oferta más competitiva y las herramientas más potentes para la distribución, en un mundo donde el tamaño es importante desde el punto de vista de tener las mejores fórmulas y los mejores productos ante el trasvase que se está produciendo desde los depósitos a productos fuera de balance, como los fondos», argumenta. «Ése es el ánimo que rige nuestro movimiento en gestión de activos», precisa Guardiola.
200 sucursales menos
La idea del Sabadell es concentrar el negocio en grandes sucursales de cabecera en cada zona, unas en el formato Premium y otras especializadas en empresas, lo que supondrá la supresión de unas 200 oficinas, sin impacto en el empleo (se fomentarán las prejubilaciones).
Guardiola destaca que el 70% de la nueva producción de hipoteca tiene tipo fijo, que ya ya pesa el 40% de la cartera. Son préstamos con tipos medios cercanos al 2%, que «dan un rendimiento positivo sobre el coste de capital». «El problema es el stcok de hipotecas referenciadas a un Euribor elevado», precisa.
El consejero delegado del Sabadell subraya que «no notamos ralentización en la demanda de crédito». Reconoce que en financiación del consumo «hemos sido menos agresivos» que otras entidades. En empresas crece entre el 2% y el 3%, «ritmos positivos, aunque no explosivos».
Dividendo en acciones de la autocartera
El Banco Sabadell distribuirá un dividendo a cuenta de los resultados de 2019 de 0,02 euros brutos por acción a pagar en acciones de autocartera, que se abonará el 24 de diciembre. Tanto el consejero delegado como el director general financiero, Tomas Varela, dejan muy claro que el dividendo complementario se pagará en efectivo, y el consejo de administración decidirá el pay-out (en 2018 fue el 50% del beneficio).
Tomás Varela explica que no hay efecto dilutivo porque no se emiten acciones nuevas para pagar el dividendo, sino que se recurre a la autocartera. «Pagamos el dividendo en acciones porque ya las tenemos, lo que nos mejora la ratio de capital 7 puntos basicos», subraya. Si se pagaran los 0,02 euros brutos por acción el impacto en la ratio de capital sería de 9 puntos básicos.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.