La excursión periódica al colegio electoral para votar…algo

07/11/2019

David Casarejos.

Tú imagínate que vas a un examen por cuarta vez que siempre has suspendido, y te empeñas en responder de igual manera a todas las preguntas, esperando que esta vez, el profesor se apiade de tí, o le convenzas de que su manera de entender la pregunta no es adecuada y por arte de magia tus respuestas ahora son válidas.

Esto es lo que los 5 individuos, con corbata o sin corbata, en un plato de televisión nos cuentan todas las veces que nos los ponen en prime time.

Las repuestas, se ve que algunos se las creen, otros circunnavegan y responden a preguntas paralelas en su cabeza para soltar una frase slogan, y algún otro, va solo a soltar improperios y ver hasta donde se le deja cruzar en las líneas de lo políticamente permitido…unas líneas, que se están moviendo muy rápido y sin control a una ultra derecha racista, xenófoba, machista, llena de caspa y falsa españolidad de banderita, pero sin trabajo del de verdad por mejorar nuestro país.

Para mí, este párrafo anterior es un párrafo de más, de los que no se debería dar a un partido que jamás debió salir de la caverna…me niego a gastar más saliva, tiempo o esfuerzo en dar visibilidad a quien no la debe tener.

Mi amiga Eva Ortega Paino, flamante directora del BioBanco del CNIO, decía en su twitter, que en 3 horas no se dijo ninguna vez la palabra Ciencia, ¿pero y si analizamos todo lo que no dijeron? ¿Y si analizamos su charleta televisada y seguida por más de 8 millones de españoles y el bajo nivel dado por nuestros líderes políticos?

Todos los “críticos políticos de Twitter”, exprimieron el debate hasta la última coma, y lo que más sentido tiene, no es lo que nos contaron, sino lo que dejaron adrede en el tintero y no nos contaron. Y no porque lo escondan, o tengan planes ocultos, sino porque en su maquinaria electoral deciden poner todo su esfuerzo en 4 casillas, que serán temas con los que nos quieren convencer, y nos repiten hasta la saciedad.

Y a mí como emigrante de más de 2 décadas, no me interesan sus problemas creados artificialmente, ni que se use a Venezuela/Iran, los emigrantes, Catalunya, adoquines y gráficos de PowerPoint, en un espacio en el que deberían presentarnos una visión constructiva de España hacia el futuro, trabajando por avanzar y no dar ni un paso atrás en lo logrado.

De todo esto nada, de desglosar programas, solo me pareció ver a un candidato hacer el intento.

Un Gobierno es lo que se espera de estos comicios, con una campaña en la que parece que llevamos años envueltos, y que parece que seguirá alargándose tras las elecciones, con la sensación que habrá tras ella un gobierno interino por mucho tiempo…tanto tiempo como se necesite para que los que mandan se acostumbren a que en democracia se cuenta con todo el mundo, y si ponen líneas rojas deberán cambiar el nombre a mierdocracia.

Yo he vuelto a votar rogando, pagando para que mi sobre llegue al Consulado, y el Consulado luego mande a mi delegación provincial a tiempo, y esperando que muchos se sumen en mi provincia y que salga el color que la gente quiera, pero que no sea al final una minoría la que elija por todos como suele ocurrir.

Imagínense, cual libro de José Saramago, que un mal inflige a todos los políticos “profesionales” de repente, y se quedaran mudos, y en la primera parte de la novela, la sociedad se lleva las manos a la cabeza, y  a partir de la página treinta, ven que no necesitan oír sus voces, y es hora de un cambio de los voceros, y el país no se hunde, sino que llegan muchas nuevas ideas, consensos, sentido común, coherencia, dialogo, y al final del libro cuando recuperan milagrosamente la voz, ya no necesitamos oírlos, y nos oímos los unos a los otros sin carga institucional, ni mayorías, ni letanías políticas repetidas.

Por desgracia, en Ensayo sobre la ceguera, del Nobel portugués, nos quedó claro que pasaríamos a tener otro orden (o desorden) social que podría llevar a que muchos prefieran quedarse con lo malo conocido…no queremos cambiar a unos señores por otros iguales, pero no creo que fuéramos a tener la mala suerte de volver a encontrar lideres tan mediocres.

El 10 de noviembre no se antoja en España con tanta expectación, como sí pasa en Reino Unido el 12 de diciembre, donde el voto sí podría suponer un giro real de la situación política británica…o quizás soy muy iluso y solo habría más de lo mismo.

En España hubo gente contenta en abril, que en julio estaban descorazonados, en septiembre hastiados, y que para estas elecciones han de encontrar fuerza, motivo, y en ocasiones una pinza para la nariz, para votar en las elecciones. Hay que encontrarles motivos a los indecisos, hay que justificar las opciones menos malas, o explicar con megafonía lo que puede pasar si a algún partiducho se le da más votos y asientos de lo que tienen, y lo que supondría un futuro de 4 años escuchando discursos en nuestro Congreso de los Diputados impropios de Europa de 2019.

Algunos queremos votar aun rogando, y las papeletas que nos llegan a casa no nos atraen demasiado (¡que no nos representan!) pero nuestros votos son armas, y parafraseando al gran Woddy Guthrie y la pegatina de su guitarra en los lejanos años ‘40, los votos deberían llevar una nota que explicara: “Esta máquina mata fascistas”.

Como emigrante luchando contra los xenófobos en Reino Unido con su discurso de “ellos contra nosotros” solo podemos ser consecuentes y bloquear a los partidos anti-emigrantes y xenófobos, que se regodean en su ignorancia (o negación) sobre la historia, y sobre los beneficios de expandirse en lugar de contraerse, de abrirse al mundo, y de aprender de los otros.

Ojalá nos quede este domingo un voto bonito, bonito.

David Casarejos 
Presidente del Consejo de Residentes del norte de Reino Unido
Consejero por Reino Unido en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior

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