El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha anunciado que deja la presidencia del
partido tras el batacazo electoral de Ciudadanos en las elecciones generales, en el que perdió 2,3 millones de votos y 47 escaños. «En coherencia con lo que soy, no creo que sorprenda que hoy dimita. Sea justo o injusto, es lo responsable. Es lo que me enseñaron mis padres y mis profesores», ha explicado en una comparecencia de prensa (en la que no ha aceptado preguntas), en la que también ha anunciado que renunciará a su acta de diputado y que dejará la política.
«Ya avancé que iba a asumir todas las responsabilidades en primera persona» porque «un líder tiene que dar la cara» y «siempre he intentado ser valiente y coherente», ha manifestado, añadiendo que será la militancia en un Congreso extraordinario, todavía sin fecha, la que decida el rumbo del partido.
A punto de cumplir 40 años, el catalán que asumió las riendas de Ciudadanos hace 13 años se ha convertido, hasta el momento, en la principal víctima de las elecciones. Abogado de profesión, trabajó en los servicios jurídicos de La Caixa antes de su salto a la política.
Rivera ha pagado el giro a la derecha. Ciudadanos concurrió a las elecciones generales del pasado abril con un veto a cualquier acuerdo con el PSOE con el que creció a 57 escaños, a punto de superar al PP. La negativa a cualquier acuerdo con Pedro Sánchez (con el que sumaba 180 escaños, mayoría absoluta) que mantuvo durante cinco meses tras las elecciones le costó la mayor crisis interna del partido desde su expansión nacional. Cuatro miembros de la ejecutiva dimitieron y uno de los cofundadores, Francesc de Carreras, se dio de baja de militancia.
Uno de los dimisionarios, el exportavox económico, Toni Roldán, ha mostrado «respeto y reconocimiento» a Rivera. «Como dije cuando me marché, Rivera ha sido un líder excepcional, un luchador incansable que logró algo que nadie había conseguido antes: articular un gran centro político en España. Ha pagado sus errores y le honra marcharse ahora», ha escrito en su cuenta de Twitter. «Qué noche tan triste. Qué lejos aquellos 180 escaños que pudieron transformar España. Qué profunda irresponsabilidad», añade.
Para Toni Roldán, Ciudadanos debe mantenerse en el centro «como antítesis en valores a la extrema derecha, como dique útil frente al nacionalismo, como garante de la estabilidad y la moderación y como impulsor de reformas y regeneración». «El camino que nunca debió abandonar», apostilla.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.