Y Puigdemont se ríe

20/12/2019

Maite Vázquez del Río.

El Tribual de Justicia de la Unión Europea (TUE) por fin ha dictaminado sobre el caso de Oriol Junqueras, primero, y un día después sobre Carles Puigdemont y Toni Comin. Les ha dado la razón diciendo que debieron ser reconocidos como eurodiputado y gozar «desde ese mismo momento» de inmunidad.

Dice el auto que «no cabe excluir» a primera vista que la lista de eurodiputados electos del 13 de junio en la que aparecían Puigdemont y Comín fuera la proclamación oficial de los resultados de las elecciones europeas de mayo.

Aunque deberá ser examinado el caso por la corte europea, lo cierto es que el auto insiste en que el Parlamento europeo debe «reflejar fiel e íntegramente la voluntad de los ciudadanos de la UE».

Esto es lo que ha dicho la Justicia europea, que los españoles como europeos comprometidos debemos acatar. Y los primeros en acatar han sido los huídos Puigdemont y Comin que en pocas horas ya tenían su acreditación provisional y se hacían fotos en el hemiciclo europeo.

Para el resto de los afectados, Junqueras mucho más prudente ha pedido calma a la espera de poder salir de la cárcel lo antes posible. Y Pedro Sánchez en pleno proceso de negociación para poder salir investido presidente ha tenido que frenar sus expectativas porque de lo que le ocurra a Junqueras y al resto de los que están en prisión dependerá si puede formar su Gobierno o ir a nuevas elecciones generales.

Hasta en ERC están dubitativos porque la sentencia ha hecho recuperar a Puigdemont todo el protagonismo en Cataluña. O lo que es lo mismo a arrebatar a ERC su hegemonía en la comunidad y en las filas independentistas.

¿Dónde ha estado el error? A primera vista en la Justicia española. ¿Cómo es posible permitir a unos procesados, que posteriormente fueron declarados culpables de sedición y malversación de fondos públicos se puedan presentar a cualquier? ¿Cómo se puede dejar a un huído de la Justicia española estar en las listas del Parlamento Europeo?

Luego el sentido común indica es que a todos ellos, sin perder ni un minuto, se les habría tenido que inhabilitar para poder presentarse a cualquier elección. Y en este punto el error se encuentra en la propia Ley Electoral de 1977, que no tuvo previsto este tipo de casos.

Más allá del desprestigio del Poder Judicial, del error de judicializar un problema político que debían haber resuelto los políticos de antes y de ahora, lo cierto es que Carles Puigdemont aparece como un vencedor al que la Justicia Europea le ha dado un micrófono permanente para reivindicar su petición de independencia y, de paso, seguir desprestigiando a España en el exterior. Su memoria de que la UE nunca reconocerá a Cataluña como estado independiente se ha desvanecido y se sentará junto a otros eurodiputados independentistas de otros países comunitarios. También se le olvida la orden de detención que pesa sobre él.

¿Te ha parecido interesante?

(+9 puntos, 9 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.