El fútbol requiere devaluar salarios para sobrevivir a su “default” financiero

11/08/2011

Joan Carles Valero. Desinflar la burbuja futbolística bajando salarios y la vuelta al amateurismo en la segunda división son algunas de las propuestas del profesor Gay de Liébana para acabar con la crisis del fútbol.

Desinflar la burbuja futbolística mediante una devaluación salarial para hacer más terrenales los costes del factor trabajo en la Liga de las Estrellas y la reaparición del amateurismo en Segunda División, son algunas de las recetas del doctor José María Gay de Liébana, profesor titular de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Barcelona, para sanar las finanzas del balompié patrio.

La futbolística es sin duda una de las reformas pendientes. Después de haber abordado en España las reformas fiscal, financiera, laboral y de negociación colectiva, el país asiste cariacontecido a la convocatoria de huelga por parte de los jugadores profesionales de fútbol en las dos primeras jornadas de la Liga. Acumulan unas deudas salariales de 50 millones de euros, principalmente entre los de la Liga Delante de Segunda División.

El sobreendeudamiento de los clubes y unos costes salariales elevadísimos que no se cubren con menguantes ingresos como consecuencia de la crisis, llevan al fútbol español a la quiebra o “default” técnica. De hecho, muchos clubes están en proceso concursal y ni Liga de las estrellas BBVA ni la Adelante superaría ni el más benévolo de los test de estrés financiero. Ambas competiciones viven sumergidas en pérdidas perennes, a juicio de Gay de Liébana, estudioso de las cuentas del fútbol patrio y europeo.

Pérdidas perennes

Las pérdidas se acumulan temporada tras temporada. Si en 2006/2007 la Liga de las Estrellas perdía 166 millones de euros, la tendencia al agujero sin fondo se agudiza y en las tres últimas temporadas de las que el doctor De Liébana tiene datos se sobrepasa siempre el umbral de los 200 millones negativos. En el capítulo de ingreses, prácticamente lo comido por lo servido, ya que el crecimiento del 23% experimentado en las tres últimas temporadas hasta alcanzar los 1.633 millones en 2009/2010 cubre idéntica proporción en el crecimiento de los gastos de explotación, que en la misma temporada subrió a 1.841 millones.

Y es que la Liga BBVA no crece en cuanto a ingresos, salvo dos clubes que canalizan el 50% del total facturado (FC. Barcelona y Real Madrid), mientras que los 18 restantes se van manteniendo. La contundencia de los guarismos obliga a De Liébana a afirmar que nuestra liga, que se considera la segunda mayor del mundo, en realidad ocupa la cuarta posición por facturación, por detrás de la Premier League, Serie A y Bundesliga, y sólo por delante de la Ligue 1.

Los salarios, el 80% de la facturación

El enorme impacto del coste del factor trabajo (los salarios de los futbolistas), que se sitúa en estos últimos años por encima del 80% sobre la cifra de facturación, alcanzando incluso el 87% en la última temporada, hace inviable el actual modelo económico de nuestra Liga de las Estrellas, a juicio del experto.

Sin duda, el problema del fútbol español, como en buena parte del fútbol europeo de elite, radica en la absoluta descompensación que se da entre lo que se ingresa y el coste efectivo del factor trabajo, por tanto, la suma de los gastos de personal más las amortizaciones de los derechos federativos sobre los jugadores.

Igual de abultada es la descompensación en la Liga Delante de Segunda A, que también se caracteriza por un gravoso componente de retribuciones y costes del trabajo que, en promedio, se sitúa en el 113% sobre los ingresos de explotación. Mesurar los costes totales laborales – gastos de personal y amortización de jugadores – a la dimensión real de los ingresos, marca el camino a seguir en pos de la sostenibilidad del modelo económico del fútbol español. De no ser así, el fútbol se hunde en la bancarrota, sentencia el doctor De Liébana.

Insolventes camino de suspensión de pagos

En materia de solvencia global, o lo que es lo mismo, la distancia a la quiebra que media entre lo que tienen los clubes frente a lo que deben, sitúa a nuestra Liga en el filo de la navaja, ya que por cada euro que debe tiene que hacer frente al pago de 1,07 euros. Cerrando el foco, en cuanto a solvencia corriente o distancia que media del concurso de acreedores o antigua suspensión de pagos, la Liga de las Estrellas es la que peo solvencia presenta de las cinco grandes de Europa. Según el experto, los activos circulantes de nuestros clubes de Primera División solo son capaces de cubrir 0,46 euros por cada 1 euro de deuda, o sea, el 46%. En esos datos está la explicación a la avalancha de concursos de acreedores del fútbol español. Un alarmante desequilibrio financiero a corto plazo que en opinión del profesor De Liábana pone contra las cuerdas a la mejor Liga del mundo.

En cuanto a generación o flujo de caja, nuestra Liga obtiene un “cash flow” de 255 millones, que representa el 7,4% de su deuda total (3.466 millones de euros) y marca un periodo de devolución de casi 14 años. Se trata de valores malos que hablan claramente de las dificultades de tipo económico y de bipolarización de la Liga de las Estrellas, una circunstancia que empieza a hacer mella en las aficiones a la vez que pierde entudiasmo en seguir presencialmente los desenlaces de los encuentros y el desarrollo de la competición, carente de sentido para todos menos para el FC Barcelona y Real Madrid, con la consiguiente merma para los ingresos del resto de los clubes.

Traspasos para tapar agujeros

En el mundo del fútbol, los traspasos de jugadores, a lo largo de temporadas pasadas, han servido para tapar el agujero de los déficits generados. Los precios por los que se han cerrado muchas transacciones han alcanzado sumas astronómicas. Gracias a ese recurso de las transferencias de derechos federativos, un buen número de clubes conseguían cuadrar sus cuentas. Sin embargo, la dura realidad económica que se vive determina que los montantes de las transacciones sobre futbolistas se atemperen. Así, en 2009/10 ninguna de las “5 Grandes Ligas” europeas ha conseguido por la vía de los beneficios excepcionales derivados sobre todo del traspaso de futbolistas, corregir sus deficitarias cifras.

La productividad económica del sector en Europa es alarmante. Ninguna de las cinco grandes Ligas consigue ingresar por encima del euro por cada uno que gasta. La española de las Estrellas ingresa 0,89 euros por cada 1 euro de gasto. Esta circunstancia, con una estructura de gastos sobredimensionada respecto a la realidad de los ingresos, no es más que “estirar más el brazo que la manga”, asegura el doctor De Liébana haciendo uso de un refrán catalán.

Ajustar salarios a productividad

En materia de productividad laboral y coste del factor trabajo, la conclusión a la que llega el experto es obvia: las “5 Grandes Ligas” europeas están obligadas en aras a su continuidad y supervivencia a rebajar fuertemente sus costes salariales y los precios de los fichajes que se negocian en los mercados futbolísticos. De lo contrario, el gran fútbol europeo se encamina hacia el desastre.

Para imprimir mayor viabilidad al fútbol, el rumbo a seguir es el de devaluar los costes del factor trabajo, reduciendo salarios y haciendo más terrenales los traspasos de jugadores, o apostando descaradamente por la cantera, por el fútbol base. Ese gran fútbol, por consiguiente, camina sobre cimientos poco sólidos a juicio del doctor De Liébana, al estar el conjunto de las “5 Grandes Ligas” muy poco capitalizado (9%) y peligrosamente endeudado (91%) con la puntilla de que el desequilibrio financiero a corto plazo es palpable: para atender deudas a menos de un año por importe de 7.085 millones de euros se dispone únicamente de 4.608 MM€, irrumpiendo un fondo de maniobra negativo que en conjunto se cifra en 2.477 millones.

En la Liga de las Estrellas, el endeudamiento alcanza un peligrosísimo valor de 14,9, cosa que se traduce en que nuestra Liga es en estos momentos la que se encuentra en una situación precaria y cercana a la insolvencia absoluta. La Liga BBVA o de las Estrellas destina 2.673 millones de euros a inversiones en activos fijos o no corrientes, con fichajes de futbolistas a precios excelsos y estadios con prestancia, como destacadas aportaciones, lo que se traduce en que por cada cien euros invertidos por los clubes españoles 72 euros encuentran esos destinos.

Patrimonio neto de sólo el 6%

Exageradamente reducido es el peso del patrimonio neto, que con 233 millones de euros sólo aporta recursos financieros en un 6%. “Mal lo tenemos por estos pagos para hablar de sostenibilidad de las finanzas futbolísticas españolas y mucho menos para alardear a propósito de superar un hipotético test de stress”, asegura el experto, que afirma que “nuestro fútbol no es sostenible y, a las experiencias nos remitimos, no está en condiciones de superar ningún test de stress financiero.

Si mal está la Liga BBVA de las Estrellas, peor está la de Segunda A. La impronta de la situación concursal, que causa estragos en la Primera División, sacude con violencia brutal a los clubes de Segunda División. Más de la mitad se encuentran en estado legal de insolvencia. Es posible que algunos de los que sobreviven tras la temporada 2009/10 caigan en las garras del concurso de acreedores, afirma De Liébana. Se trata de clubes cuyo patrimonio neto está bajo cero, o sea, con números negativos. De hecho, la baja cuantía del patrimonio neto del conjunto de clubes de nuestra Segunda A al finalizar 2009/10 actúa a modo de crónica de un concurso anunciado o de un serial en clave concursal de larga duración.

Infracapialización de Segunda A

La inversión de 556,6 millones de euros se financia por la vía de la deuda pura y dura en tanto que el papel del patrimonio neto es apenas simbólico (0,1%). Ello pone de manifiesto una abrumadora infracapitalización de la Segunda A que posiblemente responda a un continuado proceso de descapitalización. Asimismo, se evidencia una falta de coherencia entre el volumen de los activos y el alto endeudamiento.

Al comparar el peso del patrimonio neto (0,3 millones de euros) respecto al de la deuda total (556,3 millonrd), se tiene la medida del llamado coeficiente de endeudamiento, cuyo valor aconsejable siempre tiene que situarse en la órbita de la unidad (1). Pero el valor que este coeficiente aquiere en la Segunda A en la temporada 2009/10 es simplemente escalofriante: por cada 1 euro de recursos propios a disposición de los clubes de la Liga Adelante, existen 1.854,3 euros de deuda. Un extremo que lleva a afirmar al profesor De Liébana que “la posición del endeudamiento de la Liga Adelante se halla en las últimas y ponga en el filo de la navaja su solvencia, ya que todo lo que tienen los clubes, lo deben”.

En suma, mucha deuda, poca capitalización o, de hecho, nula capitalización, excesivas inversiones en activos fijos, muy focalizadas en clubes cuya historia se escribe más en la Primera que en la Segunda División, activos corrientes pomposos y apoyo exagerado en el uso de la deuda para posibilitar inversiones que superan los 556,6 millones. Todos de deuda.

¿Te ha parecido interesante?

(+2 puntos, 2 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.