Carles Puigdemont y las circunstancias

03/02/2020

Josep M. Orta.

Carles Puigdemont para unos es un héroe y para otros un villano. Dejando aparte las diversas consideraciones que se puedan hacer sobre este personaje, podemos coincidir todos que desde su exilio en Waterloo ha logrado a gran capacidad política, la solidaridad de muchos organismos internacionales (como demuestran los informes tanto de las Naciones Unidas como de diferentes organismos europeos, entre otros) así como un protagonismo evidente.

Una de las virtudes de la política es intentar comprender las razones de tu rival para después poderlas rebatir si lo consideran oportuno con argumentos de peso. Las reacciones primarias acostumbran a derivar en descalificaciones e insultos a falta de razonamientos. De esta situación en el caso del ex president no hace falta poner ejemplos, mientras él y su equipo van ganando no pocas batallas en los tribunales europeos, Alemania y Bélgica, por ejemplo, sin olvidar las resoluciones del Tribunal de Justicia Europea reconociéndole su acta de diputado. Ello ha provocado, como mínimo, el desprestigio de la justicia española. Además sus peticiones de extradición han sido una chapuza y no sólo han actuado con la prepotencia de cursarlas sin traducir si no que además se han atrevido a descalificar la justicia europea e incluso no acatar sus resoluciones.

La reacción de los políticos españoles no ha sido otra que gastarse un dineral con España Global para tratar de desacreditar ante el mundo el conflicto catalán, los resultados de esta inversión no creo que se puedan calificar de satisfactorios. Con lo que la calidad de la democracia española ha quedado en muchos lugares un tanto desacreditada.

La política hace extraños compañeros de cama y ahora, paradojas de la vida, el gobierno español necesita los votos de ERC para mantenerse en el Gobierno y, mira por donde, dependen del apoyo de un dirigente político que tienen encarcelado (Oriol Junqueras) y que su actuación se ve condicionada por unos comicios que partía como ganador pero que se le están torciendo por sus pactos con el PSOE en beneficio de la caótica formación que dirige Puigdemont. Y en estos momentos pocos en Catalunya descartan la posibilidad que el PDCAT vuelva a ser la fuerza más votada mientras dan por hecho que las fuerzas nacionalistas volverán a tener mayoría parlamentaria.

Sería justo reconocer la talla política del enemigo, en este cas Puigdemont ,y no despacharlo con los epítetos con los que se despachan tertulianos y políticos. Si menosprecias las armas de tu adversario difícilmente podrás derrotarlo.

No hay que olvidar que el hombre hace la política pero no elige sus circunstancias pero algunos hasta ahora parece que valoran muy mal esas circunstancias.

¿Te ha parecido interesante?

(+7 puntos, 7 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.