Música venenosa

07/02/2020

Luis Picabia. Los Pixies, que tocarán en Mad Cool 2020, cambian sonidos alucinógenos por hongos surrealistas.

Los seguidores más fanáticos suelen ser reticentes a que sus ídolos cambien de estilo, de registro e, incluso, de estética. Sin embargo, casi todas las bandas e intérpretes con algo que decir buscan la evolución.  Hay alguna excepción. Por ejemplo Motörhead o AC/DC,  monolíticamente fieles a su sonido primigenio. Desde luego en este colectivo no están Los Pixies, tan propensos a la renovación y a buscar la música más distinta, venenosa y adictiva

Su líder, Black Francis, les ha llevado por vericuetos  como el punk rabioso, el arty rock tenebroso, las baladas mórbidas y los medios tiempos enervantes. Eso les ha granjeado enormes críticas de comentaristas y de muchos de sus seguidores. La verdad es que en los cambios algo han ido perdiendo, sobre todo, originalidad, pero eso no es suficiente razón para denostar todo lo que han hecho desde “Trompe Le Monde”.

Nuevo álbum, otras sorpresas

Su reciente “Beneath The Eyrie” es un ejemplo de la calidad que aún atesora la banda. Un disco genial, donde los duendecillos truecan sonidos alucinógenos por setas surrealistas como ya anuncian en la portada. Hay sorpresas, oscuridad, asfixia, tenebrismo y mucha belleza. Así, uno de los momentos especiales es un homenaje encubierto a esa gran canción de Roxy Music, “Bogus Man” que fue uno de los mejores temas de su etapa con Eno y al que Black Francis rinde pleitesía

Otro momento con duende, es el precioso medio tiempo  “Ready for Love”. Y la infecciosa balada con la que comienza “Silver Bullet”, transformada luego en un blues rock pétreo y coriáceo. Tampoco está nada mal el inicio del disco “In the Arms of Mrs. Mark of Cain”, de letra dadaísta o la fuerza de “St.Nazarie”, uno de los recuerdos a sus tiempos más vigorosos. O  “Bird of Prey”, en la que rememoran sus comienzos robustos. Aunque ahora con el acelerador pisado con menos ímpetu.

De ahí que la continuación a estos dos acelerones sea un frenazo en el ritmo. “Daniel Boone” es una preciosidad, lenta, morbosa y onírica, con unas guitarras desgarradas y un final a la manera de Eno. Una joya mayúscula. Como lo es también el final del disco “Death Horizon”, hermosísimo medio tiempo en el que las voces de Black Francis y Paz Lenchantin alcanzan tintes estratosféricos. Y aún dicen que el disco es malo!

Spanglish surrealista

Black Francis siempre ha sido amigo de introducir términos del idioma español, aprovechando que él, que estuvo en Puerto Rico y el guitarrista de Pixies, Joey Santiago, de procedencia filipina, lo chapurrean. Crea así,  un spanglish surrealista, ya presente en sus primeras obras, donde cantaba “Vamos” (¿la conoce  Rafa Nadal?), “Isla de Encanta” (toda en español) y en este disco, “Los Surfers muertos”. Los podremos disfrutar en el Mad Cool 2020.

Sello: Infectious. Precio: 16. Discografía esencial: “Come On Pilgrim”, “Surfer Rosa”, “Doolittle”, “Trompe Le Monde”, “Bossanova”. Influidos por: Stones, Sex Pistols, Cure. Influyen en: Thee Oh Sees, Los Planetas, Placebo.

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