El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha echado en cara al líder del PP, Pablo Casado, el «balance lamentable» del Gobierno del PP en Cataluña y que, según ha recalcado, ha llevado a «referéndums ilegales» y «políticos presos». Dicho esto, le ha pedido que haga una oposición de Estado y le ha tendido la mano al diálogo en esta legislatura para hablar de Cataluña, el pacto de Toledo o la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Pedro Sánchez y Pablo Casado en la sesión de control al Gobierno
En la primera sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso de esta legislatura, Sánchez le ha recriminado además a Casado que siga «pertinaz» con su «estrategia de crispación y confrontación» y le ha pedido que no sea el «eco de la ultraderecha».
«Eche la vista atrás, habla de la cuestión territorial. Mire lo que ha pasado durante estos últimos siete años de administración del PP: dos referéndums ilegales, una declaración unilateral de independencia, políticos presos y otros tantos huidos», ha dicho, para añadir que el balance es «lamentable y no ha ganado nadie».
Previamente, el presidente del PP le ha pedido que «respete el Estado de Derecho» y ha recordado que prometió guardar y hacer cumplir la Constitución» cuando «rinde pleitesía» al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y quiere sacar de la cárcel a Oriol Junqueras «por la puerta de atrás» con una reforma del Código Penal. Además, le ha dicho que está a tiempo de «no seguir los pasos» del «dictador» Nicolás Maduro. «Cumpla la ley y hágala cumplir, que no es mucho pedir en democracia», le ha espetado.
Ábalos evitó una crisis diplomática
Por otro lado, Pedro Sánchez, ha insistido este miércoles en que el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, evitó una crisis diplomática al encontrarse en el aeropuerto de Barajas con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez; una versión a la que no ha dado crédito el líder de Vox, Santiago Abascal, que ha pedido que dimitan del Gobierno los responsables del episodio.
Sánchez y Abascal han mantenido este miércoles su primer ‘cara a cara’ en una sesión de control al Gobierno en el Congreso y el líder de Vox ha aprovechado una pregunta sobre el encuentro entre Delcy Rodríguez y Ábalos para acusar al líder socialista de haber llegado al Palacio de la Moncloa «caminando y cabalgando» sobre la mentira a los españoles». A su juicio, el episodio de la vicepresidenta de Venezuela merece la dimisión del propio Sánchez, de Ábalos o del vicepresidente Pablo Iglesias si él fue el promotor del encuentro.
Sánchez, que se ha referido a Vox como «ultraderecha», ha acusado al partido de Abascal de «hacerse pasar por amigo» de Venezuela pero en cambio en España «estigmatizar a los inmigrantes». «Les importa tanto Venezuela como España, nada; solo la utilizan para hacer lo único que saben, ruido», ha acusado.
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