El miedo a una nueva recesión mundial desploma los mercados de Europa y EE.UU.

18/08/2011

Maite Vázquez del Río. Los "errores políticos" de los líderes de Europa y EE.UU. podrían traernos una nueva recesión en seis o doce meses, aseguran en Morgan Standley

Ni la Administración estadounidense con su decisión de elevar el techo del gasto público ni Angela Merkel y Nicolás Sarkozy con sus decisiones a la limón de crear una autoridad económica europea y aplicar una tasa a las transacciones financieras han convencido a los mercados, que cada vez ven más cerca una nueva recesión de la economía mundial. Las Bolsas del Viejo Continente y de Nueva York han marcado nuevo récord de pérdidas, mientras cada vez son más las voces de prestigiosos inversores y reconocidos analistas de bancos los que hablan del riesgo de una nueva recesión, cuando aún la mayoría de los países no habían de la que se inició en el otoño de 2007.

La sesión en los mercados bursátiles de este jueves negro comenzó con pérdidas moderadas, que a lo largo de la jornada fueron en aumento, a medida que las declaraciones de políticos, economistas y analistas iban introduciendo el miedo con sus advertencias y avisos sobre la próxima llegada de una nueva recesión mundial. De esta forma, en los parqués del Viejo Continente las pérdidas rozaron el 6% (el Dax alemán acabó cediendo un 5,82% y el CAC francés un 5,48%; el índice español cerró en el -4,70%), aupadas aún más por el mal comienzo de Wall Street, que a media tarde perdía un 3,40% y el techo de los 11.000 puntos.

El miedo es cada vez más real ante la falta de decisiones políticas que enderecen la situación tanto en Estados Unidos como en Europa. En el caso de la Unión Europea personas nada sospechosas como el ex presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, o el multmillonario inversor George Soros, hablaban de los “peligros” y “abismos” que acechan al euro y a la propia construcción europea. Delors, uno de los “padres” de la moneda única, culpaba a los líderes políticos europeos de esta situación, ante la falta de “pragmatismo” en sus “tímidas” decisiones que, de todas formas, son “insuficientes y difusas”.

En similares términos coincidía el tercer hombre más rico del mundo. George Soros ponía el dedo en la llaga explicando que hasta ahora los líderes políticos “no se han tomado en serio” lo que estaba pasando, dando a entender que hasta que los mercados no han empezado a atacar a Francia, en teoría la segunda potencia económica europea después de Alemania, no se han dado cuenta de la “gravedad” que atraviesa la economía europea. Soros hasta reconocía los esfuerzos realizados por los países “atacados” hasta ahora, como España o Italia, pero lamentaba la falta de cooperación e iniciativas conjuntas y aplicables de forma inmediata.

En Estados Unidos también aparecían los mismos avisos. El Banco Morgan Standley hablaba abiertamente del riesgo de una nueva recesión en Europa y EE.UU en los próximos seis o doce meses. Por culpa de la falta de “contundencia” y los “errores” cometidos por los líderes políticos para solucionar la crisis de la deuda soberana.

Sus previsiones de crecimiento económico han bajado para toda la economía global para este año y el siguiente. En el caso de EE.UU. Un crecimiento del 3,9 del PIB (antes era el 4,2%) este año y en 2012 del 3,8%, frente al 4,5% anterior. Y para la UE han realizado una bajada drástica con unas expectativas del 1,7% de crecimiento para este año y del 0,5% para el próximo.

Lo único que se salva de este negro panorama es la “saludable posición de las empresas”, a lo que se suma que la inflación ha empezado a corregirse a la baja y que se puede echar mano del “colchón” de los bancos centrales en caso de necesitar un estímulo monetario, además de una posible bajada de los tipos de interés por parte del BCE.

Mientras las economías no crezcan y los bancos no tengan acceso a la financiación “a costes razonables”, no parece que vaya a cambiar el panorama, cuyo riesgo de contagio va en aumento desde los países periféricos al núcleo de la eurozona ante la falta de respuestas creíbles por parte de los gobiernos.

«Con el conjunto de la eurozona al borde de la recesión, los riesgos de un nuevo ‘shock’ que empuje a la región a traspasar esta frontera son significativos«, advierte la entidad que, de hecho, considera probable que «varios países de la periferia recaigan en recesión», sin que los países puedan poner en marcha los estímulos fiscales que reactiven la economía ante las dificultades que suponen los déficit públicos.

Los políticos, culpables

La entidad no duda en señalar a los representantes políticos de Europa y EE.UU. unos de los principales inductores del empeoramiento de las perspectivas económicas, ya que, al margen de los «decepcionantes» datos macroeconómicos, los «recientes errores políticos” así como a la perspectiva de más ajustes fiscales en 2012″ ha erosionado la confianza de empresas y consumidores, lastrado los mercados financieros y rebajado las previsiones de crecimiento económico.

“La lenta e insuficiente respuesta de Europa a la crisis de deuda soberana y el drama alrededor del incremento del límite de deuda en EE.UU. han pesado sobre los mercados financieros y erosionado la confianza de empresas y consumidores», explica el informe, que advierte que se aprecian síntomas en Europa y EEUU de una “retroalimentación negativa” entre un crecimiento débil y unos mercados de activos saturados, que podría verse agravado por las perspectivas de ajuste fiscal en EEUU y Europa.

En mejores condiciones

No obstante, a diferencia de la crisis de 2008, las condiciones iniciales serían «mejores» y consideran poco probable la posibilidad de asistir a un desplome como el de 2008, a pesar de que el margen de actuación de las políticas fiscales y monetarias es inferior al de entonces.

Por este motivo, Morgan Stanley advierte de que un escenario «plausible» de recesión para 2011-2012 sería «más superficial» que el experimentado en 2008-09 y apunta que «para llegar a una recesión del tipo de la de 2008, habría que asumir la comisión de un gran error como el de Lehman, tal y como sería el ‘default’ de algún país europeo, que podría arrastrar al conjunto del sistema financiero», algo que para los autores del informe tiene una baja probabilidad de ocurrir, aunque no sea imposible.

El BCE debe tomar decisiones

Para cambiar esta situación, el informe apuesta por un giro radical de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), ya que, aún sin descartar completamente la posibilidad de una nueva subida de tipos en octubre, los autores del informe consideran que el instituto emisor europeo, que desde noviembre presidirá el italiano Mario Draghi, pasará a inclinarse con mayor probabilidad por relajar su política monetaria en vez de endurecerla. Con ello, el pronóstico de Morgan Stanley es mantener los tipos estables en el 1,5% y acometer dos rebajas en el primer semestre de 2012 hasta situarlos en el 1%.

Y por lo que respecta a la Reserva Federal de EEUU (Fed), el informe no contempla un relanzamiento a gran escala de su programa de compras de activos y, en el caso de hacerlo, no creen que tuviera un impacto significativo sobre el crecimiento de la economía estadounidense.

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