La Bolsa revive con el coronavirus su peor pesadilla desde el Brexit

24/02/2020

Miguel Ángel Valero. Las empresas ligadas al sector turístico y a las materias primas, y las que tienen mucha relación con Italia, se desploman ante el temor a un empeoramiento de la actividad económica global y, sobre todo, en el comercio internacional.

Las Bolsas europeas ya se han contagiado del coronavirus. El Ibex 35 se ha desplomado el 4,07% y ha pasado de tratar de consolidarse en la cota de los 10.000 a quedarse en los 9.483,5, algo que no sucedía desde el 3 de febrero. Es la peor sesión desde el referéndum del Brexit en el verano de 2016, que ha borrado de un plumazo las ganancias acumuladas a lo largo de todo el año, tras haber llegado a recuperar la semana pasada la cota de los 10.000 puntos por primera vez desde mediados de 2018.

Los valores del sector turístico y los más vinculados a materias primas, al descontarse un escenario de menor actividad económica y de comercio internacional, son los más castigados: IAG (-9,43%), Meliá Hotels (-7,82%), Mediaset España (-7,28%), en este caso por tener su casa matriz en Italia y en Milán, zona muy afectada por el coronavirus; ArcelorMittal (-6,76%); Inditex (-6,24%), Aena (-5,46%), Amadeus (-5,38%), Repsol (-5,35%) y Acerinox (-5,24%).

También han sido significativas las pérdidas de Siemens Gamesa (-4,72%), Naturgy (-4,64%), Santander (-4,27%), Acciona (-4,1%) y Mapfre (-4%).

El precio del barril de petróleo de calidad Brent, referencia para el Viejo Continente, retrocedía y se situaba en los 55,61 dólares, mientras que el Texas se colocaba en los 50,87 dólares.

La prima de riesgo española se mantenía en 65 puntos básicos, con el interés exigido al bono a diez años en el 0,204%, mientras que la cotización del euro frente al dólar se colocaba en 1,0858 dólares.

El temor por el coronavirus también ha lastrado al resto de Bolsas europeas, que han registrado caídas del 5,45% en Milán, su mayor caída desde el Brexit; del 4,06% en Fráncfort y en París y del 3,5% en Londres.

Los 7 muertos en Italia fueron una losa insoportable para los mercados europeos. El FTSE MIB, el índice de referencia de la Bolsa de Milán, cae el 5,455% y lidera el desplome, con su peor sesión desde el Brexit. El buen dato de confianza alemana pasó desapercibido ante el vendaval del coronavirus: la Bolsa de Frankfurt cayó el 4,06%, el mismo porcentaje que en la de París, y el descenso fue del 3,5% en la de Londres.

También pesa la situación en Corea del Sur, donde el número de infectados se ha multiplicado por seis en pocos días, y en Japón. No ayuda precisamente la detección de los primeros casos en Irán, ni la decisión de Irak y de Turquía de cerrar sus fronteras con este país.

Ebury destaca que esta situación ha llevado a que las divisas de los mercados emergentes se estén vendiendo con fuerza y que los activos refugio se estén recuperando, con la excepción del yen japonés, algo que considera «comprensible» teniendo en cuenta que la economía japonesa es «relativamente vulnerable a las alteraciones económicas resultantes de los intentos por controlar la propagación del virus».

«Los mercados se seguirán fijando en los datos diarios de nuevos infectados por el coronavirus, tanto dentro como fuera de China, y en las medidas que se establezcan para contener el brote», destaca su departamento de análisis.

Vontobel no penaliza a Italia

Mondher Bettaieb-Loriot, director de crédito de Vontobel AM, considerza que «las empresas italianas deberían ser razonablemente resistentes al brote del coronavirus». La prensa y los economistas italianos prevén que su brote sólo afectará al PIB en un 0,2% causando un efecto mínimo en el PIB de toda Europa.

Las grandes empresas italianas que dominan los índices de crédito son los bancos, las empresas de servicios públicos y las compañías de telecomunicaciones. Todas ellas tienen una orientación esencialmente doméstica y no cíclica, y por lo tanto es menos probable que sufran. También son muy rentables y por lo tanto la demanda de sus productos debería mantenerse. El clima político actual también es más estable, lo que da al actual Gobierno de coalición la oportunidad de abordar esta debilidad temporal de la salud de manera transparente y eficaz.

Es interesante observar que, en comparación con las estadísticas normales de la gripe, el número de casos positivos suele aumentar hacia finales de febrero para alcanzar un máximo en marzo y retroceder en abril. Por lo tanto, esto puede utilizarse como una hoja de ruta y reforzaría el carácter temporal de este episodio en Italia. En caso de que así fuera y, dado que las calificaciones crediticias están orientadas al medio plazo,»no creemos que esta incidencia tenga ningún impacto en las calificaciones a más largo plazo de las empresas italianas, ya que las agencias suelen otorgar calificaciones a través de ciclos», opina este experto.

«Por lo tanto, me siento cómodo manteniendo a las empresas italianas ya que actualmente están proporcionando un excelente comportamiento para los fundamentales del crédito. No planeo aumentar ni disminuir mi exposición corporativa italiana, pero la mantengo estable ya que representa una sobreponderación del 7,5%. Los nombres que tenemos en cartera son compañías como Assicurazioni Generali, Mediobanca, Unicredito, Intesa SanPaolo, Enel, y Telecom Italia», explica.

Por último, no debería ser necesario que el BCE relaje aún más la política monetaria durante este episodio temporal, teniendo en cuenta también los paquetes de estímulo muy fuertes y suficientes que ya están en marcha, a saber, el programa de flexibilización cuantitativa de final abierto, las reinversiones, el sistema de escalonamiento de la liquidez bancaria y las TLTRO. Aunque no es nuestro escenario base, si se requiriesen más medidas, el BCE todavía dispone de suficientes instrumentos a su disposición, como el aumento de sus compras mensuales, para hacer frente a cualquier debilidad imprevista que pudiera surgir. En resumen, creemos que tanto la temporada de primavera como el estímulo monetario aportarán alivio y recuperación, permitiendo que el capital siga persiguiendo el carry.

Lombard Odier detecta una demanda de seguridad

Tras la afirmación de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, de que es probable que la epidemia de Covid-19 se extienda, Stéphane Monier, CIO de Lombard Odier), destaca que los temores sobre la propagación «han causado una fuerte venta de activos de riesgo y una huida hacia la seguridad, con una notable fortaleza para el oro y los bonos del Gobierno».

«Los riesgos de contagio en Italia requerirán medidas estrictas de contención, que inevitablemente perjudicarán la actividad económica. Como se ha visto en China, existe el riesgo de que las medidas necesarias incluyan cierres totales y puedan durar más de lo previsto inicialmente», añade.

El escenario de la firma «sigue siendo que el impacto será significativo pero en gran parte temporal, a medida que la actividad económica se recupere después de que se levanten las medidas de contención». «La disminución constante de nuevos casos en China está en línea con nuestras expectativas de una eventual contención, pero los signos de contagio internacional son preocupantes y deben ser monitorizados de cerca», precisa Monier.

«Mantenemos nuestra posición de cartera equilibrada, ligeramente infraponderada en renta variable, sobreponderada en estrategias de carry, además de protecciones en cartera en forma de oro y bonos del Tesoro de EE.UU», concluye.

¿Te ha parecido interesante?

(+4 puntos, 4 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.