Durante las últimas jornadas hemos visto como el coronavirus ha alcanzado una dimensión mediática extraordinaria, provocando también correcciones violentas en los mercados financieros.
Nada más lejos de nuestra intención que tratar de analizar las características médicas o científicas de este evento. Su velocidad de propagación, la severidad de sus consecuencias o por cuánto tiempo persistirá este virus, es algo de lo que nosotros no sabemos prácticamente nada. Y nuestra opinión sobre estos aspectos, además de imprudente, sería irrelevante. Otra cosa distinta es su implicación sobre nuestras carteras. En este caso no podemos ni debemos mantenernos distantes de lo que está sucediendo.
Como inversores en renta variable a largo plazo, ante este tipo de eventos solo nos queda plantearnos una pregunta: ¿Dejaríamos de invertir a 10 años en renta variable por el impacto del coronavirus? La respuesta es no. Y será la respuesta correcta, salvo que este evento cambie drásticamente las dinámicas económicas mundiales a largo plazo. Algo que parece poco probable a día de hoy. Y más si lo comparamos con eventos similares del pasado. Este tipo de episodios suele transitar por 3 etapas distintas:
- 1.-Primera fase: Una vez conocido el problema, nadie le da casi ninguna importancia. Los mercados apenas reaccionan a las noticias y parece que «no pasa nada» y «no va a pasar nada».
- 2.-Segunda fase: Todo el mundo le da mucha importancia. Correcciones violentas en el mercado. El paso de la etapa 1 a la 2 suele producirse de manera abrupta ante un evento más impactante que impredecible (en este caso ha sido el salto del contagio a Italia). Esta es en la fase en la que nos encontramos ahora mismo.
- y 3.-Tercera fase: El mercado sigue funcionando y las valoraciones vuelven a normalizarse ante el hecho de que el impacto en el corto plazo no es capaz de alterar la dinámica a largo plazo ni de la economía ni de los mercados.
¿Cómo ha afectado a Bestinver?
Nuestras carteras han sufrido en línea con las caídas del mercado, no más. Teniendo en cuenta el cierre de ayer, en los últimos dos días ha perdido en torno al 5,5%, lo que la sitúa en lo que va de año en una rentabilidad negativa ligeramente superior al 7%, pero a 12 meses en una rentabilidad positiva superior al 4% (Datos de cartera internacional)*.
¿Qué compañías pueden verse más afectadas?
Parece que los primeros efectos del coronavirus a escala económica provocan una ralentización de la actividad económica en general y una paralización del tránsito de viajeros a nivel mundial.
En nuestra cartera internacional tenemos exposición a compañías como Booking, cuyo negocio precisamente es la gestión de reservas de hoteles a nivel global, y especialmente en Europa. Los ingresos de Booking se verán afectados sin duda en los próximos meses. Pero la parte positiva de una compañía como Booking es que puede acompasar parte de sus gastos a su nivel de ingresos. Uno de los principales gastos de Booking es el gasto en publicidad, y principalmente en Google. Este gasto en publicidad es muy elástico a los propios ingresos, si la compañía prevé que el gasto en publicidad no le genera ingresos inmediatos, sencillamente deja de gastar en publicidad. Flexibilidad que le confiere una ventaja operativa enorme y una resistencia a los eventos como este.
Otras compañías que se pueden ver afectadas son las compañías de organización de eventos, como Informa o Relx. Por fortuna, y debido a la evolución del año anterior, redujimos la posición en estas compañías en un 3% a principios de año. Informa ha pasado de cotizar a 8,5 Libras a 7,5 Libras. El coronavirus tendrá un efecto sin lugar a dudas en las cuentas de Informa. Si bien es cierto que gran parte de los eventos de este año están ya pre-pagados, los ingresos extraordinarios y las caídas de ventas para años venideros impactarán sus resultados. Valga como ejemplo que UBM (compañía adquirida por Informa) vio como sus resultados caían un 8% en el trimestre que sufrimos el SARS.
¿Por qué no compramos más entonces?
Hay que ser prudentes. Volviendo a Informa, la compañía ha bajado desde sus máximos un 17% cotizando ahora sobre 7,25 Libras. Es una corrección violenta, pero no profunda. A estos precios no compramos. Si llegase a niveles cercanos a 6 libras, nos lo plantearíamos. ¿Llegaremos a esos niveles? Posiblemente no. Hay mucha liquidez en el mercado dispuesta a aprovechar cualquier corrección, por pequeña que esta sea, para comprar. Nosotros tendremos paciencia. No queremos precipitarnos. Tenemos más liquidez en nuestras carteras (alrededor del 8%) y no tenemos prisa por utilizarla.
La importancia de la calidad de las compañías
Siempre hemos hablado de que no queremos negocios de mala calidad (salvo que las valoraciones sean ridículas, y hoy no lo son ni de lejos). La calidad de un negocio es la que te permite superar este tipo de baches en el camino, baches que siempre se han producido, se producen, y se producirán. Una compañía tiene que ser capaz de tener unos márgenes y un balance suficientemente fuertes como para superar estos momentos. Nosotros, a la hora de valorar las compañías, siempre pensamos que vendrán años malos, por causas conocidas y por causas desconocidas. Siempre las hay: ataques terroristas, eventos políticos, problemas específicos de compañías…
Hay compañías a las que les cuesta ganar dinero y/o están excesivamente endeudadas. Estás compañías lo pasan mal en estos momentos. No son las compañías en las que invertimos en Bestinver. Sólo invirtiendo en compañías de calidad suficiente evitamos que la volatilidad en los precios se convierta en pérdida permanente de capital. Más vale ser prudente, que intentar ir más rápido que nadie y tener un accidente. Porque los accidentes ocurren.
La importancia de una cartera robusta
Y por encima de todo, la robustez de las carteras. Eventos como el coronavirus, el brexit, y muchos otros, nos enseñan que lo realmente útil no es predecir (correctamente) el futuro. Lo importante es estar preparado, tanto para lo que sabemos que puede pasar como para lo que no sabemos que puede pasar. Solo así podemos generar rentabilidad de manera sostenible a largo plazo.
Conclusión
Todo lo que está sucediendo alrededor del coronavirus es para nosotros una incógnita al estar totalmente fuera de nuestro círculo de competencia. Dicho esto, desde el punto de vista de inversión, tratamos esta situación como otras similares del pasado, pensando que tras una primera etapa de indiferencia, ahora hemos pasado a la fase de hipersensibilidad, y que el escenario más probable es una vuelta a la normalidad en los próximos meses. Seguimos centrándonos en dos de los tres principios de nuestra filosofía de inversión: la prudencia y la paciencia.
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