
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reconoce que «quedan aún días» para alcanzar el pico de casos de coronavirus en España, y que transcurrirán «semanas» para el momento en el que se produzcan más altas médicas que nuevos infectados al día. «Hay que aplanar la curva de contagiados y hacerla caer en picado», afirma en la rueda de prensa telemática sobre las medidas adoptadas por el Consejo de Ministros para combatir la pandemia.
Es una «situación sanitaria sin precedentes» tanto en España como en Europa y en el resto del mundo. El presidente del Gobierno admite que los ciudadanos españoles están viviendo «días muy duros», pero que «son momentos excepcionales que requieren de medidas excepcionales para proteger hoy nuestra salud y poder actuar con eficacia y determinación».
Los 14 días de cuarentena decretados bajo el estado de alarma van a ser «muy duros y largos», por lo que es «muy importante» que todos los ciudadanos guarden la «disciplina social». Se debe «mantener la calma» y «ahora más que nunca» ser responsables: permanecer en casa, lavarse las manos a conciencia, mantener la distancia de seguridad si se sale a la calle, y «tener paciencia, mucha paciencia».
El presidente del Gobierno es intencionadamente ambiguo en si solicitará al Congreso de los Diputados una prórroga del estado de alarma: «El deseo del Gobierno es que este estado de alarma, sin precedentes en la historia reciente de nuestro país por la envergadura de las medidas tomadas, dure lo menos posible, porque eso significará que se recupera pronto la normalidad».
«En 15 días reevaluaremos la situación y en todo caso lo que sí puedo garantizar es que la decisión que tomemos estará avalada por los criterios científicos y de los profesionales, y que primará ante todo una consideración, que es la defensa de la salud pública de los españoles», ha dicho.
Pedro Sánchez elogia la labor de los profesionales sanitarios, que «libran la contienda en primera línea, con la entrega y la profesionalidad que les caracteriza», y admite que «la obligación de las Administraciones es proveerles de los recursos». Y menciona especialmente al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, porque «tanto él como todo su equipo están haciendo una necesaria labor de transparencia, un imprescindible asesoramiento a los poderes públicos y también algo importante: pedagogía para entender a qué nos estamos enfrentando y cómo individualmente podemos hacer frente a la pandemia».
Para luchar contra el coronavirus, Pedro Sánchez echa un órdago de 200.000 millones de euros, «la mayor movilización de recursos económicos de la historia reciente de España». El presidente del Gobierno resalta que esta cifra supone cerca del 20% del PIB español. Y que 117.000 millones de euros procederán íntegramente del sector público y el restante se complementará con movilización de recursos privados.
30 millones para investigar una vacuna
Cree que la victoria será «total» cuando se disponga de una vacuna que «permita eliminar la infección», por lo que se van a destinar 30 millones de euros al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) para esta tarea.
600 millones para servicios sociales
El Gobierno destinará 600 millones de euros a financiar prestaciones básicas de los servicios sociales de las comunidades autonómicas y entes locales, con especial foco en la atención sanitaria a mayores y dependientes, que «son los más vulnerables a la pandemia».
De esos 600 millones de euros, la mitad irán destinados a un fondo especifico de contingencia para reforzar la atención a personas mayores, sin techo y en residencias de mayores y dependientes. Y los otros 300 millones, para la flexibilización de la regla de gasto para que los Ayuntamientos puedan usar su superávit en inversiones a partidas de atención social: atención a la dependencia, servicios sociales y todo tipo de problemas sociales asociados al coronavirus. Ésta era una de las peticiones de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
También garantizará el suministro energético y de agua y los servicios de telecomunicaciones a las familias más vulnerables como consecuencia de esta crisis. Y se ha aprobado la prórroga automática hasta septiembre del bono social a los hogares beneficiarios. De esta manera se garantizan «los suministros esenciales a las personas más vulnerables», insiste el presidente del Gobierno.
El mensaje de Pedro Sánchez es claro: «No vamos a dejar a nadie a atrás, especialmente a los más vulnerables».
Pedro Sánchez ha hablado con el presidente chino, Xi Jinping, para concretar la entrega de material sanitario contra el coronavirus, una petición que el Gobierno de España hizo formalmente «hace una semana».
Moratoria de hipotecas y de desahucios
El plan de coque contra la pandemia aprobado por el Consejo de Ministros garantizarel derecho a la vivienda de las personas con más dificultades y, por ello, ha establecido una moratoria en el pago de las cuotas de las hipotecas para los deudores hipotecarios en situación de especial vulnerabilidad que vean reducir sus ingresos. «Ninguna persona en una situación económica difícil perderá su vivienda. En esta crisis nadie será desahuciado de su casa por atravesar una situación económica difícil», afirma Pedro Sánchez.
Blindaje de las empresas españolas
El Gobierno ha modificado la normativa que regula la inversiones desde el exterior para impedir que empresas de fuera de la Unión Europea (UE) puedan hacerse con el control de compañías del país en sectores estratégicos aprovechando el declive bursátil provocado por la pandemia.
De esta forma, un inversor extracomunitario podrá lograr una participación igual o superior al 10% del capital social de una empresa española, ni tomar el control de su órgano de administración. También quedan prohibidas aquellas inversiones que procedan de empresas públicas o de control público o de fondos soberanos de terceros países.
Exoneración de las cotizaciones a las empresas que no despidan
El Consejo de Ministros ha aprobado la exoneración del pago de cotizaciones a aquellas empresas que, en lugar de despedir trabajadores, se acojan a expedientes de regulación de empleo temporales (ERTE) . Esta medida aliviará las cargas financieras de las empresas y permitirá recuperar empleo «cuanto antes», según Pedro Sánchez. El Gobierno rechaza poner en marcha aplazamientos en el pago de cotizaciones de las empresas de manera generalizada.
Todos los ERTE se considerarán realizados por fuerza mayor. Todos los trabajadores afectados tendrán derecho a cobrar el paro aunque no cumplan con el periodo de cotización mínimo exigido para ello. Además, no se considerará consumido el tiempo que dure la percepción de esta prestación, lo que también beneficia al trabajador, que sigue teniendo su derecho al paro intacto (máximo de dos años)
«Se prioriza así la suspensión de contratos y la reducción de la jornada frente a los despidos», insiste Pedro Sánchez, que hace un llamamiento a los empresarios para que se acojan a estas medidas en lugar de recortar plantillas.
El decreto aprobado impulsa el teletrabajo y permitirá a los trabajadores adaptar o reducir su jornada laboral, incluso hasta el 100%, para el cuidado de personas a su cargo.
También se flexibilizará el acceso a la prestación por cese de actividad de los autónomos, y se eximirá del pago de cotizaciones a los que vayan al paro.
100.000 millones en avales
Además, ha anunciado una línea de avales del Estado por un importe de hasta 100.000 millones de euros, que permitirá movilizar entre 150.000 millones y 200.000 millones en el sistema económico si se incorpora al sector privado.
Más otra línea de avales de 2.000 millones de euros para empresas exportadoras, y medidas para facilitar la reestructuración de créditos a las explotaciones agrarias afectadas por la sequía.
Presupuestos de «reconstrucción económica y social»
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentará, una vez superada la pandemia y «haber vencido al virus», unos Presupuestos Generales del Estado «de reconstrucción social y económica», para situarse «mirando al futuro y recuperar el vigor y la normalidad».
Las nuevas cuentas deberán realizarse con un nuevo cuadro macroeconómico que tenga en cuenta los efectos en la economía de la pandemia. Es «muy difícil evaluar ahora el choque y las consecuencias para el PIB y la destrucción de empleo».
Sánchez ha asegurado que buscará apoyos para estas nuevas cuentas en «todas las fuerzas política» y que las consecuencias de la «crisis social y económica derivada de las medidas» adoptadas para afrontar la expansión del Covid-19 «van a implicar un sobreesfuerzo presupuestario para revitalizar y recuperar y afrontar la tarea de reconstrucción social y económica».
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.