Los índices oficiales chinos de gerentes de compras (PMI), tras la peor caída de la historia el pasado Febrero, han saltado a territorio expansivo en Marzo. El PMI manufacturero ha llegado a 52 frente a 35,7 anterior y el no manufacturero a 52,3 desde 29,6. Ello indica mejora de la economía china tras la repentina parada de la actividad económica con las medidas de cuarentena sin precedentes impuestas en respuesta al brote de coronavirus. Efectivamente, que estén por encima del umbral de 50 representa una mejora significativa respecto al mes anterior.
En concreto el subíndice de producción ha pasado a 54,1 desde 27,8, seguido de pedidos a 52 desde 29,3 y de empleo a 50,9 desde 31,8. Sus sectores de construcción y servicios no manufactureros también muestran lecturas por encima de 50, mayor en construcción, mientras que los servicios parecen todavía tener dificultades, pues, a pesar de que el coronavirus parece bajo control, muchas personas siguen evitando reuniones sociales.
Ahora bien una lectura de 52 significa que, en promedio, 52% de las empresas encuestadas consideran que la situación ha mejorado respecto a cinco subcategorías, en este caso partiendo de una base extremadamente baja. Así que es incorrecto tomar la cifra de marzo como evidencia de que su sector manufacturero está más fuerte que 2019 por ser mayor el valor numérico.
De hecho, los últimos indicadores sugieren que la economía de China no ha vuelto a máxima capacidad. Más bien se está recuperando la normalidad poco a poco, sobre todo la actividad interna, mientras que importaciones y exportaciones siguen lentas. Así, las nuevas órdenes de exportación y subíndices de importaciones, aunque han aumentado notablemente, permanecen en territorio contractivo (46,8 y 48,4), probablemente por la perturbación en otras partes del mundo, especialmente Europa y EEUU. De hecho una débil demanda externa puede ser un desafío para la recuperación de China a corto plazo a medida que más países adoptan medidas estrictas de cuarentena.
De todas formas las autoridades chinas, ante este riesgo, han señalado recientemente que intensificarían el estímulo de políticas para impulsar la demanda interna, incluyendo emisión de bonos especiales del Tesoro y recortes adicionales de reservas exigidas a los bancos comerciales. Según nuestra estimación, las medidas fiscales anunciadas hasta ahora pueden suponer 4,7% del PIB chino y si fuera necesario China puede introducir medidas adicionales.
Con todo esto esperamos que la economía china siga mejorando el resto del año. En nuestro escenario básico, su sector industrial volverá a la tendencia de crecimiento anterior al coronavirus para finales de este segundo trimestre de 2020 y el de servicios a finales del tercero este año, de manera que nuestra previsión del crecimiento del PIB chino para 2020 se mantiene en 1,2%.
Dong Chen, economista de Pictet WM.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.