La producción mundial de cereales podría alcanzar en la campaña 2020-2021 un volumen récord de 2.223 millones de toneladas (sin contar el arroz), según los datos aportados por el Consejo Internacional de Cereales (CIC), que se basan en las primeras previsiones para el citado periodo. Por oro lado, según los datos coyunturales de los mercados, los precios no se han disparado.
Son unas buenas proyecciones ya que la cifra total supondría un aumento del 2% en relación a la campaña actual. El cereal al que se atribuye un comportamiento más alcista y que, por tanto contribuiría más al incremento global es el maíz, con una cosecha que será histórica. También el trigo presenta ahora posibilidades de marcar récord en esta próxima campaña.
Las malas noticias que aportan otras materias primas, debilitadas por el hundimiento de la demanda no se repiten en los cereales, que parten además con un stock inicial de más de 608 millones de toneladas, también según las previsiones del CIC. La suma hace las disponibilidades totales alcanzarían las 2.831 millones de toneladas.
Si bien la demanda se prevé al alza, con un incremento del 1,6%, hasta 2.226 millones de toneladas. El CIC prevé también una cifra récord en los intercambios comerciales, en especial en trigo, maíz y sorgo. No obstante, el organismo advierte respecto al comercio que las proyecciones podrían cambiar en función de la duración de la pandemia del coronavirus.
En la misma línea se establecen las previsiones de la FAO (organismo de la ONU) sobre la producción mundial de trigo en 2020; se mantienen las expectativas preliminares que apuntan a una producción de 763 millones de toneladas, un nivel superior al de 2019. No obstante, la producción disminuirá en los Estados Unidos, Ucrania y la Unión Europea, principalmente a causa de una reducción de las superficies de plantación. Estos descensos se verían compensados por el incremento previsto de la producción en la Federación de Rusia, así como en India y Pakistán.