Dice, y dice bien, el refranero eso de Zapatero a tus zapatos, para resumir la idea de que cada quien debe opinar sólo sobre aquello de lo que sabe y abstenerse de hablar sobre asuntos de los que ni entiende ni le incumben. Y eso es lo que, con buen juicio, ha hecho el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, quien ha decidido crear un comité de 19 expertos que asesore al Gobierno en la fase de reconstrucción tras la pandemia, y que estará liderado por un veterano ejecutivo, Vittorio Colao, ex CEO mundial de Vodafone y ex consejero de RSC Mediagroup.
Y mientras, aquí, nuestro presidente Sánchez, que hasta ahora se había caracterizado por el seguidismo de Italia en todo lo que concierne a la pandemia, ahora se desmarca y nos sorprende con una propuesta de resurrección de los Pactos de la Moncloa, o gran acuerdo de reconstrucción como gusta ahora de llamarlos, que no solo nacen muertos porque su desarrollo exigiría como condición ineludible la ruptura de la coalición con Iglesias y Podemos, sino que como sospechan desde la oposición son una oferta trampa en las formas y en los objetivos.
Unos pactos liderados por el mismo Gobierno que todavía no ha reconocido los gravísimos errores cometidos durante la gestión de la crisis sanitaria, y que fundamentalmente buscan permitir a Sánchez seguir en La Moncloa, al menos un par de años más, y ponerse después la medalla de la reconstrucción. En Moncloa saben que si no hay pacto de reconstrucción el peligro está en que es muy difícil que haya Presupuestos – ERC ya se ha desmarcado y con el PNV lo tiene muy difícil- y si no hay Presupuestos el Gobierno estará obligado a convocar elecciones con urgencia.
Y una oferta de “unidad y de lealtad” que, además, es el abrazo del oso para un Partido Popular que si los acepta se arriesga a ser ninguneado nuevamente y sometido a corresponsabilizarse de unas decisiones del Gobierno que, no negociará, y sólo les informara cómo y cuándo le convenga. Y si no se apunta al pacto, desde el Ejecutivo y su brigada de medios afines y sumisos les tildarán ante la opinión pública de traidores, insolidarios y de utilizar la pandemia en favor de sus intereses partidistas.
Si algo ha demostrado Sánchez a lo largo de su carrera política ha demostrado es que no es de fiar. Y si realmente quisiera ese gran acuerdo, él que tanto fía la solución sanitaria a los expertos, debería confiar también la reconstrucción a los expertos y siguiendo el ejemplo italiano nombrar y un grupo de especialistas y técnicos de reconocido prestigio encargado de redactar un anteproyecto de reconstrucción que sería posteriormente negociado en una mesa política con representación ponderada y a la que incorporaran CEOE, Cepyme y los sindicatos.
Esto es lo que ha hecho también el Fondo Monetaria Internacional (FMI) que ha designado a 12 expertos, entre ellos la española Ana Botín, para enfocar la postpandemia. Esta alternativa sí daría credibilidad el Presidente y no el pretender afrontar la necesaria restauración económica y social con un Gobierno cuyos miembros, en una importante mayoría incluido el propio Sánchez, no han pisado nunca una empresa y los que lo han hecho ha sido en visita oficial o para promover un paro.
Ese mismo Gobierno que por boca de su vicepresidente segundo y su ministra de Trabajo han insultado a las empresas y que ni entienden ni quieren entender que sin empresas no hay trabajo sino servidumbre, y sin empresarios no hay trabajadores sino sólo siervos como sucede en las dictaduras bolivarianas de América Latina.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.