Gran oportunidad de acelerar la transición verde

16/04/2020

Luciano Diana (Pictet). "La actual pandemia nos recuerda que ha habido destrucción masiva de hábitats naturales, lo que facilita la transmisión de enfermedades de animales a humanos".

La actual pandemia nos recuerda que ha habido destrucción masiva de habitas naturales, lo que facilita la transmisión de enfermedades de animales a humanos.  De hecho hemos superado los límites que puede soportar la Tierra en cuanto a biodiversidad y otros problemas medioambientales incluyen el incremento exponencial de gases tóxicos asociados al cambio climático o acuíferos contaminados por pesticidas y micro contaminantes como politetrafluoroetileno, conocido como teflón, que tiende permanecer y bioacumularse.

El caso es que, en tiempos de turbulencias es importante que los inversores mantengan la perspectiva.  Hay que tener en cuenta que la mejora de la contaminación en esta crisis probablemente sea de corta duración y para los Gobiernos se da la gran oportunidad de acelerar la transición verde.  De hecho la renta variable con buena puntuación de sostenibilidad parece estar resistiendo mejor que el mercado.

El caso es que las primeras definiciones de inversión medioambiental eran demasiado estrechas.  Hace diez o 15 años se trataba de energías renovables, lo que conllevaba volatilidad y modelos de negocio no necesariamente fuertes.  Hay que ir más allá, para centrarse en soluciones a problemas mundiales que podemos medir. Así para que una empresa sea considerada en la estrategia de inversión Global Environmental Opportunities no basta con que sea responsable. Debe ofrecer una solución en eficiencia de recursos naturales, calidad ambiental o control de la contaminación. Es la ASG 3.0.

Ahora bien, el problema al que se enfrentan los inversores es que no hay un método universalmente aceptado para medir la huella ambiental de una empresa. Gran parte de la auditoría ambiental es demasiado subjetiva o de alcance estrecho: saber cuánto carbono emite la empresa es útil, pero no proporciona la imagen completa.  Más aún, la falta de normas universales deja la puerta abierta a que las compañías hagan comercialización verde engañosa en la presentación de productos y/o servicios.

De manera que hemos desarrollado un proceso distintivo mediante un marco científico para medir la huella ambiental en las más de cien industrias de la economía global.  Partimos del marco de nueve límites planetarios del Centro de Resiliencia de Estocolmo, que al ser violados ponen en peligro las condiciones para la prosperidad humana (ya se han superado cuatro, incluyendo cambio climático y pérdida de biodiversidad).  Este proceso elimina empresas involucradas en exploración de petróleo y gas, combustibles fósiles o productos químicos y carece de exposición a finanzas.  Unas 400 empresas tienen impacto positivo en al menos uno de estos nueve límites, para lo que tenemos en cuenta el ciclo de vida del producto o servicio. Hay que tener en cuenta que en el caso de automóviles 80% de las emisiones tienen lugar a lo largo de su vida útil, no en su producción.

En concreto estimamos que las industrias de productos y servicios ambientales es de 2,5 billones de dólares y que, una vez la economía mundial se haya estabilizado, puede crecer 6 a 7 % anualmente. Se trata de proveedores de soluciones en energía renovable y eficiencia energética, desmaterialización de la economía, agricultura y silvicultura sostenible, suministro y tecnología del agua, gestión de residuos y reciclaje y control de la polución.

Servicios esenciales para la economía

De forma natural este universo incluye servicios esenciales para la economía, como gestión del agua y residuos, con empresas de balances robustos, capaces de proporcionar flujo de caja constante.  En energías renovables, ya competitiva sin subsidios, además de empresas que producen energía limpia hay que tener en cuenta las que la transmiten y almacenan y las que reducen la huella ambiental de las baterías. Además la eficiencia será una prioridad a medida que las empresas se recuperan de la contracción.

Es destacable que esta inversión medioambiental incluye compañías relacionadas con simulación, software e ingeniería, con modelos de negocio de suscripción y elevados flujos de caja, menos endeudadas, de alta rentabilidad sobre el capital invertido y menos cíclicas que otras tecnológicas.

Crecimiento a precios razonables

El resultado es una la cartera de huella ambiental mínima, especialmente respecto a emisiones de CO2.  Se trata de una estrategia de crecimiento a precios razonables, con selección por fundamentales de empresas de crecimiento secular y precios atractivos.  Además somos conscientes del entorno macroeconómico y podemos hacer variaciones a lo largo del ciclo al tiempo que aprovechamos el conocimiento de expertos en otras áreas temáticas.

El resultado es un active share (porcentaje de valores en cartera que difieren del índice) del 95% respecto al índice mundial MSCI World, con 23% de valores fuera del índice.  Muestra mayor rentabilidad sobre capital invertido e I+D respecto a ventas que el índice mundial, 8% frente a 3%.  La mitad son compañías de capitalización de más de 15.000 millones de dólares, pero no incluye mega capitalizaciones por encima de 80.000 millones, ni micro capitalizaciones de menos de 1.000 a 2.000 millones.  EEUU representa la mayoría, seguido de Europa.  En emergentes en lugar de invertir directamente, preferimos empresas americanas o europeas con negocio considerable en China o sudeste de Asia, como la estadounidense Agilent, especializada en monitoreo ambiental para control de contaminación, con más del 25% de ventas en China, la cual necesita los equipos para entender qué problemas tiene de limpieza ambiental.

El segmento de desmaterialización de la economía, es decir, compañías que facilitan producir con menos recursos mediante aplicaciones de simulación y modelización 3D y reemplazo de actividades físicas por virtuales, ha llegado a pesar un 26%.  Es el caso de Citrix y Teamviewer, que ofrecen soluciones de conectividad a distancia y en software Ansys, Cadence, Synopsys y Dassault Systems, que han tenido un comportamiento defensivo en estas caídas.  Sin embargo se han comportado peor empresas de equipos de semiconductores como Applied Materials, Advanced Energy y MKS Instruments.

En control de contaminación destaca la especialista Thermo Fisher Scientific.  Otro caso es Equinix de centros de datos eficientes, American Water Works en soluciones relacionadas con agua y SIG Combibloc en gestión y reciclaje de residuos. En eficiencia energética hemos salido de algunos valores relativamente más cíclicos, como Coherent, Infineon y ON Semiconductor, mientras que en agricultura y silvicultura sostenible hemos iniciado Givaudan, líder del sector de sabores y fragancias.

 

Luciano Diana, gestor de Pictet Global Environmental Opportunities

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