Paul Diggle, economista principal de Aberdeen Standard Investments, señala que «la nueva decisión del BCE se refiere a su programa de préstamos, más que a los tipos de interés o a las compras del QE, que suelen ser el centro de atención». «Pero esto no hace que el anuncio sea menos importante. El BCE ha ampliado el tamaño de su programa de préstamos baratos al sector bancario, y ha bajado la tasa de interés a la que los bancos pueden pedir prestado a -1%», añade.
«Si se piensa, este último dato es realmente notable, los bancos de la Eurozona están recibiendo un 1% por tomar dinero del BCE y prestarlo a empresas y hogares. El BCE podría seguir bajando esa tasa de interés si quisiera. En realidad, este tipo negativo es un subsidio directo a los bancos, en lugar de una medida que genere consecuencias adversas para el sector bancario que muchos temen», subraya este experto.
«Lo peor está por venir; los mercados y los bancos centrales ya lo saben. El debate se desplazará hacia la forma que tomará la recuperación a medida que se levante el confinamiento», afirma Keith Wade. Economista jefe y estratega de Schroders.
Wade destaca que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reconoce que espera que la reapertura de la economía impulse el gasto de los consumidores, pero no a los niveles anteriores a la pandemia. Y que admita que la Fed está muy preocupado por los efectos a largo plazo, o por las «cicatrices», en la actividad económica. «Es evidente que la política seguirá siendo flexible después de que se levante el confinamiento y hasta bien entrado el 2021», subraya.
Christian Scherrmann, economista para EE.UU. en DWS, cree que la Fed «nos ha proporcionado lo que esperábamos pero no lo que buscábamos». «Aunque obviamente esperábamos que las tipos se mantuvieran cercanas a cero hasta que se restableciera el máximo empleo y la estabilidad de los precios y, que las compras del Tesoro y de los MBS continuaran según fuera necesario para apoyar la economía, ha habido menos información sobre cuestiones como cuánto planean comprar y a qué ritmo», precisa.
«Esperamos que continúe la política monetaria agresiva mientras el virus mantenga la economía en pausa y muy probablemente más allá. La Reserva Federal actuará como considere apropiado y responderá de manera flexible», subraya este experto, que cita una frase de Jerome Powell: «No sólo hacemos préstamos, sino que creamos confianza en el mercado«.
Martin Moryson, Chief Economist Europe de DWS, cree que «el BCE sigue disparando, pero todavía mantiene algo de pólvora seca«. «Como esperábamos, el BCE se ha abstenido de hacer grandes cambios en su política monetaria. Ante la recesión más grave en la historia de la posguerra, el BCE ya había iniciado numerosas medidas de apoyo en las últimas semanas. El PEPP (Programa de Compras de Emergencia para Pandemias), que permite al BCE comprar bonos incluso sin directrices estrictas, está en primera línea. El BCE parece estar aprovechando al máximo esta flexibilidad», argumenta.
«Actualmente no se está debatiendo una ampliación del programa. Sin embargo, asumimos que esto ocurrirá tarde o temprano. La presidenta del BCE ha rechazado claramente otras medidas como las operaciones monetarias sin restricciones (OMT por sus siglas en inglés), un programa que fue creado durante la crisis financiera, pero nunca se implementó», añade este experto.
«Además, se redujeron los tipos de interés de las inyecciones de liquidez a largo plazo existentes y se introdujo una nueva modalidad de liquidez para la banca para la emergencia pandémica. Ambas medidas tienen por objeto mejorar los préstamos de los bancos a la economía real. Las licitaciones están diseñadas de tal manera que hay incentivos especiales para una expansión de los préstamos. Así pues, los bancos no deberían carecer de liquidez en el futuro», destaca Moryson.
«Algunos pueden estar decepcionados de que el BCE no haya hecho más. No depende sólo de eso. Las medidas de rescate necesarias deben provenir de la política fiscal. Los paquetes de estímulo económico para reavivar la economía serán necesarios después de la medida de rescate, que ‘sólo’ tiene como objetivo mantener a las empresas a flote. El fin de los estímulos gubernamentales está todavía muy lejos. Con sus medidas, el BCE sólo puede asegurar que los Gobiernos puedan ‘permitirse’ estas medidas. Se puede asumir que el BCE mantendrá las tipos de interés muy bajos durante mucho tiempo«,concluye.
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