Piratas de Silicon Valley

15/05/2020

Miguel Ángel Valero. Manuel Llaca narra la apasionante evolución de la informática personal y muestra cómo errores estratégicos hicieron al Microsoft de Bill Gates la empresa de software más importante del mundo, entre otras lecciones y anécdotas de esa historia.

En el verano de 1976 Steve Jobs y Steve Wozniak presentaban el Apple I. Prácticamente al mismo tiempo hacía algo similar el ingeniero informático Lee Felsenstein y su empresa Processor Technology Corporation con Sol-20. Éste apenas vendió 10.000 unidades de su ordenador personal. La diferencia tecnológica no era tanta, pero sí la cuestión de saber vender, «área donde Steve Jobs demostró ser un genio».

Es una de las muchas cosas que se aprende leyendo «Historia de la informática personal», una interesantísima obra de 336 páginas realizada por Manuel Llaca y que se puede encontrar en Amazon. Un trabajo que termina con una frase de Isaac Asimov que invita a la reflexión: «No temo a los ordenadores, temo quedarme sin ellos«.

Ya en el prólogo se hace justicia a los ‘hackers’. El «concepto real», y no la «injusta connotación peyorativa» que ha ido adquiriendo el término por culpa de los ciberdelincuentes, es «experto entusiasta de la informática».

La informática personal nace en 1951, con LEO1, de J. Lyons & Co., el primer ordenador de propósito comercial. Pero hay que remontarse a 1938, a la Z1 de Konrad Zuyse, para encontrar el concepto de software libre, que «implica gratuidad», subraya Manuel Llaca, y que abre la puerta primero a los ‘hackers’ en su concepción positiva original, y luego a la idea de la informática personal.

La obra muestra cómo el circuito integrado permitió reducir el tamaño de los ordenadores. Y en 1958 aparece Fairchild Semiconductor, una empresa creada por Los Ocho Traidores, ingenieros que abandonaron el Laboratorio Shockley Semiconductores. Algunos empleados de Fairchild, como Norbert Noyce y Gordon Moore, fundaron Intel.

El concepto de ‘personal computer’ o PC fue acuñado por Arthur L. Samuel, que trabajaba en Watson, el centro de investigación de IBM.

Por cierto, que en la creación de IBM PC participó una mujer, Paty McHungh, conocida como ‘Mother of Mother Board» dentro de los Dirty Dozen que en julio de 1980 trabajaron en el Project Chess.

El Valle de Santa Clara

El libro de Manuel Llaca cuenta también como el Valle de Santa Clara se transforma en Silicon Valley, una especie de polígono industrial creado por William Shockley y Frederik Terman, y bautizado así por el periodista Don Hoeffer. Por cierto, que los primeros en instalarse en el Valle del Silicio fueron William Hewlett y David Packard, fundadores de HP. Del Hewlett-Packard Club salió precisamente Steve Jobs. Y en otro club, Homebreuer Computer, surge Steve Wozniak. Allí fue donde presentaron juntos el Apple I.

Pero mucho antes de que una empresa asomara por Silicon Valley ya estaba allí la Universidad de Stanford.

Llaca menciona hasta una película, «Piratas de Silicon Valley», que narra las andanzas de Jobs, Wozniak, Gates y Allen en la Universidad en los años 70 hasta 1985, justo antes de que John Sculley despidiera al cofundador de Apple.

Otro protagonista es Xerox PARC, el centro de investigación creado por la empresa en 1970 en Palo Alto, donde surgió la impresora láser o el interfaz gráfico. Y que demuestra que la historia de la informática personal se apoya en errores estratégicos. El de Xerox de no apoyar de verdad a su centro de investigación benefició a la competencia: al Apple Macintosh, el primer ordenador con entorno gráfico, obra de Jobs, y al Microsoft de Bill Gates.

Otro error, éste de Gary Kindall, creador del sistema operativo CP/M en 1975, al no entender las posibilidades del PC dio alas a Microsoft con el MSDOS. Y un fallo de IBM, al permitir venderlo a terceros, convirtió a la empresa de Bill Gates en la compañía de software más importante del mundo.

En 1959 nace el PDP-1 de DEC, cuando aún no existía la informática personal de usuario, la microinformática. Para ese ordenador se diseñó Spacewar, el primer videojuego de la historia. Con el PDP-7 aparece Unix. Y en 1070, el PDP 11 es el primer ordenador que interconecta todos los componentes en un único bus de comunicación. Esta empresa pionera desaparece en 1998, comprada por Compaq, que en 1983 crea el PC compatible.

En 1975 Bill Gates y Paul Allen crean Microsoft y el lenguaje de programación Basic. En 1989 lanza el WordPerfect 5.1. El 24 de agosto de 1995, Gates lanza con Windows 95 la mayor campaña publicitaria jamás vista para lanzar un software, con una inversión de 25.000 millones $. En España lo vende El Corte Inglés por 19.900 pesetas. Tres meses más tarde nace la primera versión del Internet Explorer.

Otro personaje clave es Ivan Sutherland, que crea Sketchpad, el primer programa informático que manipula objetos gráficos, y que trabaja en Arpanet, predecesora de Internet.

La contribución española

En la historia de la informática personal no podía faltar el made in Spain. En 1963 Joan Majó crea Telesincro, que en 1967 lanza Factor-P, el primer ordenador español. Un año más tarde, el Factor 8 ofrece un precursor del actual disco duro. En 1971, Factor S es el primer ordenador diseñado y fabricado totalmente en España. Esta empresa llegó a tener una cuota de mercado del 16% en 1972, ocupando el tercer puesto en ventas. En 1976 desaparece al integrarse en Secoinsa.

También nos encontramos con el Dragon MSX, fabricado en Cáceres hasta mayo de 1987. Dos años antesm, Investrónica, del grupo El Corte Inglés, presenta el ZX Spectrum +128, totalmente fabricado en España.

Si el 30 de abril de 1993 supone el acta de nacimiento de Internet (al levantar EEUU la prohibición para su uso comercial), ese mismo año surge en España el primer servidor, puesto en marcha por la Universidad Jaime I de Castellón de la Plana. Pero hasta enero de 1995 Telefónica no comercializa herramientas de conexión a Internet.

Las leyes

En el impresionante trabajo de Manuel Llaca destacan dos leyes. La de Brooks, formulada en 1975, es tajante: «añadir más personal a un proyecto con retraso termina por provocar un retraso aún mayor«.

Y el Umbral de Doherty dice que «la atención de un usuario de un ordenador tiene una duración  directamente relacionada con el tiempo de respuesta de la máquina en la que está trabajando«. Exactamente, 396 milisegundos.

La «Historia de la informática personal» cuenta también el papel de los microprocesadores, de los videojuegos, de la Edad de Oro del software español, del papel de la radio (con el curioso programa El Vicio del Silicio, en Radio Bilbao), y un imprescindible epílogo de Manuel Llaca.

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