La Fed empeorará sus previsiones económicas sin adoptar nuevas medidas

10/06/2020

Miguel Ángel Valero. "En esta reunión probablemente asistamos a un cambio de discurso, con una política ya no tan dirigida a contener los efectos en la economía causados por las medidas de confinamiento, sino más encaminada a otorgar los mecanismos y la flexibilidad necesarios para garantizar la recuperación", pronostica  Juan Ramón Casanovas, de Bank Degroof Petercam Spain.

La Reserva Federal celebrará la reunión de su Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC por sus siglas en inglés) el 10 de junio. François Rimeu, estratega senior de La Française AM, espera que se mantenga el rango objetivo para la tasa de fondos federales entre el 0% y el 0,25%. Los miembros de la Fed han expresado varias veces su oposición a las tasas negativas. Tampoco espera que haya cambios en el tipo con el que remunera al exceso de reservas de los bancos (IOER).

«No habrá anuncio sobre el control de la curva de rendimiento. Si la intención del Comité fuera hacer un anuncio tan significativo, creemos que su comunicación habría sido mucho más fuerte y clara. Pero también creemos que dejarán esta opción abierta para las próximas reuniones», señala este experto.

«Mostrarán un empeoramiento de sus previsiones macroeconómicas con un tono muy prudente, continuando la apreciación de ‘riesgos considerables’ para las perspectivas. La previsión de inflación estará por debajo del objetivo (2%) al menos hasta finales de 2021», añade.

«Su diagrama de puntos reflejará una postura ‘dovish’, con la mediana no previendo ninguna subida de tipos antes de finales de 2022. Ésta es una ‘decisión complicada’. Adoptarán una postura cautelosa de ‘esperar y observar’ en relación con las políticas monetarias no convencionales. Creemos que prefieren esperar hasta septiembre y tener más claridad macroeconómica antes de comprometerse con cualquier nuevo plan de estímulo», argumenta el estratega senior de La Française AM,

«Tenemos la sensación de que las expectativas del mercado son tal vez demasiado altas en esta ocasión y no nos sorprendería ser testigos de una reacción negativa del mercado durante y después de la reunión», concluye François Rimeu.

Cambio de discurso

Por su parte, Juan Ramón Casanovas, Head of Private Portfolio Management de Bank Degroof Petercam Spain, señala que «como ya ha demostrado en reiteradas ocasiones, la FED seguirá apoyando la recuperación económica con medidas de emergencia totalmente excepcionales mientras sea necesario». «Al igual que al resto de bancos centrales, a la Fed no le ha temblado el pulso reduciendo los tipos e impulsando programas de compras de deuda, tanto pública como corporativa, que en este caso particular incluye incluso renta fija de alto riesgo o high yield», argumenta.

«En esta reunión probablemente asistamos a un cambio de discurso, con una política ya no tan dirigida a contener los efectos en la economía causados por las medidas de confinamiento, sino más encaminada a otorgar los mecanismos y la flexibilidad necesarios para garantizar la recuperación», añade.

«Los mercados y en particular la renta fija, después de los episodios de pánico vividos a mediados de marzo, parecen estar intentando volver a la normalidad, lo que podría llevar a la FED a rebajar el importe mensual de sus compras desde los 100.000 millones $ actuales hasta una tasa del entorno de los 85.000 millones», sugiere este experto.

«También deberá intentar interpretar los datos y hacer nuevas previsiones macroeconómicas para este año. Tanto de crecimiento, como de paro e incluso de inflación. El mercado en este momento se debate entre múltiples cifras y este organismo podría proporcionar algo de visibilidad», recalca Juan Ramón Casanovas.

«Los últimos movimientos tanto del mercado de renta fija, como del mercado de renta variable parecen descontar una recuperación económica en forma de V, cuando hace tan solo unas semanas la U parecía ser la forma de la recuperación. El último dato publicado de paro  refrendó la opción del mercado de una recuperación en V, ya que se crearon 2,4 millones de puestos de trabajo cuando el mercado descontaba destrucción, con una tasa de paro del 13,3% frente a un dato esperado del 19%», insiste este experto.

«Las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre y las interferencias de Donald Trump en las decisiones de la Fed ya no están en la hoja de ruta de Jerome Powell, que tan solo se fija en los datos y en el camino a seguir para lograr la tan ansiada recuperación», asegura el Head of Private Portfolio Management de Bank Degroof Petercam Spain.

«Será una reunión de recapitulación,con un llamamiento a la calma y a la reflexión y con todas las miradas puestas en las previsiones económicas que baraja la FED, tanto para este año 2020, como para los próximos», concluye.

Quién va a comprar los bonos de EEUU

Mark Holman, CEO de TwentyFour AM, boutique de Vontobel AM, cree que la reunión «representa de alguna manera un gran paso hacia la normalidad para los inversores, ya que esperan saber lo que la FED va a hacer a partir de ahora después de retomar su programa de reuniones programadas».

«Desde nuestra perspectiva, la ‘conmoción y el asombro’ ha quedado atrás, y ahora la Reserva Federal tiene que enfrentarse a la realidad de un programa de financiación del Tesoro muy pesado combinado con tipos de interés cero y una economía en profunda recesión».

«El primer problema de esta situación es quién va a comprar todos estos bonos del Tesoro de EEUU en un escenario de rentabilidades tan bajas. A estos niveles, los bonos del Tesoro de los EEUU no darán a los inversores la misma protección que otorgaban en el pasado cuando los rendimientos eran más altos. Permanecen libres de riesgo, pero en un momento en el que los rendimientos son tan bajos, también los consideraríamos libres de retorno. Muchos inversores querrán tenerlos por motivos de liquidez, pero el temor a un aumento de los rendimientos los llevará a comprar bonos del Tesoro con las duraciones más cortas, en los que los riesgos de precio asociados al aumento de los rendimientos son más bajos. Por lo tanto, la Reserva Federal necesitará disponer de más bonos en el futuro, ya que la oferta pesa en un mercado que para nosotros es francamente poco atractivo en el extremo más largo de la curva de tipos», argumenta.

«Así pues, la principal política es el programa oficial de expansión cuantitativa (QE) en curso. En caso de que esto se considere insuficiente, y los rendimientos de los bonos de más larga duración empiecen a subir (hasta el punto de que la Reserva Federal considere que los rendimientos son un obstáculo para la recuperación), entonces esperaríamos que se aplique una política de control de la curva de tipos. Creemos que es demasiado pronto para que se produzca en este momento; para los inversores que confían en el control de la curva de tipos, se requiere que se produzca algo más de dolor en los precios de los treasuries, por lo que el momento es crucial para esto», añade.

«El segundo aspecto que esperamos ver es el ‘forward guidance’. Dadas las medidas sin precedentes tomadas por la Fed, la pregunta para los inversores es cuánto tiempo durarán estas políticas, cuánto tiempo se mantendrán los tipos en cero y cómo quiere la Fed que se vea la curva de tipos. El forward guidance en este contexto es muy útil desde la perspectiva de la renta fija, pero también muy útil para las empresas y la economía en general, ya que deberían poder invertir con confianza en préstamos baratos durante un tiempo, y finalizar su financiación a niveles muy baratos», resalta el CEO de TwentyFour AM.

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