Las inyecciones de los bancos centrales por la pandemia no están generando inflación

25/07/2020

Miguel Ángel Valero. Los bancos centrales de todo el mundo están inflando sus balances a una velocidad récord, lo que está provocando preocupación entre muchos consumidores, ante la posibilidad de que se genere inflación.Pero ésta sigue en niveles insignificantes: menos del 1% en la Eurozona.

«Los balances de los bancos centrales están creciendo a un ritmo sin precedentes. Sin embargo, la inflación sigue siendo más bien débil. ¿Cómo es posible?», se preguntan los analistas de DWS, que recuerdan que en 1955, el cantante y activista estadounidense Pete Seeger se preguntaba «¿Dónde están las flores?». «Hoy en día, la pregunta sería ¿Dónde está el dinero?», subrayan.

La pregunta, desde luego, no es baladí, Los bancos centrales de todo el mundo están inflando sus balances a una velocidad récord para contrarrestar los devastadores efectos de la pandemia. Esta estrategia está provocando preocupación entre muchos consumidores y también entre los inversores, ante la posibilidad de que se genere inflación.

«El balance de la Reserva Federal estadounidense (Fed), que hace un año equivalía al 18% del Producto Interior Bruto (PIB) de EE. UU., supone ya un 34%, tras haber aumentado de forma extraordinaria. La situación no es muy diferente en Europa, donde el balance del Banco Central Europeo (BCE) ya representa el 52,8% del PIB, frente al 40% de principios de año y el 20% de principios de 2015», señala el análisis de DWS.

Pero la inflación sigue creciendo a un ritmo casi insignificante: actualmente, a menos del 1% en la Eurozona.

«Y, sin embargo, existe una correlación demostrada empíricamente entre la masa monetaria y la inflación (básica). Parte de la explicación es que el crecimiento de la masa monetaria M3 de la eurozona (+9% interanual en mayo) no está siendo particularmente fuerte. ¿Qué está pasando?», se cuestionan los expertos de la gestora del grupo Deutsche Bank.

«La respuesta es que la creación de dinero por parte del banco central y la masa monetaria no son lo mismo. El BCE proporciona liquidez a los bancos comerciales (por ejemplo, a través de TLTRO) o les compra títulos (por ejemplo, en el marco del programa de compras de emergencia frente a la pandemia). La base monetaria correspondiente está creciendo mucho (provocando la rápida ampliación del balance del BCE)», añaden los especialistas de DWS.

«Pero el dinero del banco central solo se convierte en masa monetaria M3 cuando los bancos comerciales prestan ese dinero, algo que casi no hacen ahora mismo. Los préstamos al sector privado crecieron en mayo a una tasa nominal de tan solo un 4% interanual. Los préstamos al sector público han crecido más, un 11% en mayo, porque los Gobiernos han necesitado dinero para responder a la pandemia del coronavirus, pero incluso esta cifra es modesta, teniendo en cuenta lo que está sucediendo con los balances de los bancos centrales», subraya el análisis de la gestora.

Por tanto, ¿dónde está el dinero? Como muestra el gráfico de DWS, casi todo se ha convertido en exceso de reservas,  en la liquidez que tienen depositada los bancos comerciales en el banco central por encima del coeficiente de caja mínimo regulatorio.

Martin Moryson, economista jefe para Europa en DWS, lo resume de la siguiente manera: «El aspecto positivo es que es poco probable que los bancos europeos sufran escasez de liquidez a corto plazo. Por el contrario, están atesorando dinero porque no confían plenamente en la recuperación económica y porque hay una falta de demanda por parte de prestatarios solventes».

«Así que, por desgracia, las bajas cifras de inflación no ofrecen muchos motivos para celebrar», concluye el análisis de DWS.

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