El mismo día que el Banco Central Europeo y el Banco de España ampliaban su ‘recomendación’ (que no afecta a Bankia, al ser una filial de BFA) de no repartir dividendos ni recompras de acciones hasta enero de 2021, la entidad nacionalizada aprovecha la presentación de los resultados semestrales para dejar muy claro que el consejo de administración no tomará una decisión sobre la remuneración a sus accionistas «hasta que no se cierren las cuentas de 2020 en enero y tengamos una evolución más clara sobre la situación», señala su director financiero, Leopoldo Alvear.
El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, que reconoce que «con estos resultados y sin pandemia, estaríamos hablando de un dividendo a cuenta», subraya que «no renunciamos a nada», y que la intención del equipo siempre es la de poner en valor para el accionista el exceso de capital: «Ése es el objetivo actual que tenemos».
«Estamos tranquilos sobre nuestro nivel de capital», insiste José Sevilla, tras las pruebas de resistencia del BCE. El director financiero, Leopoldo Alvear, aporta un dato: el ‘colchón’ de capital sobre los ratios regulatorios de Bankia supera los 6,6 puntos.
El consejero delegado de Bankia confía en que la política de dividendos de los bancos se irá abriendo en función de los niveles de capital individuales y que el sector podrá volver a repartir beneficios en 2021. Y que, como entidades cotizadas, los bancos no deberían tener restricciones en este sentido.
«Favorables a las fusiones»
Junto al dividendo, la cuestión estrella de las presentaciones de resultados de la banca con las fusiones. Aunque reitera que «no hay nada ni encima de la mesa, ni debajo» y que se mantienen los objetivos del plan estratégico de incrementar la rentabilidad en solitario y basado exclusivamente en el crecimiento orgánico, se intuye en las palabras del consejero delegado de Bankia una mayor predisposición a una fusión.
En lo que parece un mensaje a sus colegas de otros bancos, Sevilla no descarta que Bankia asuma un papel protagonista en el proceso de consolidación, aunque deja muy claro que no necesita participar en una fusión para elevar su rentabilidad.
«Es posible pensar que haya ciertos incentivos para realizar procesos de consolidación, lo veremos en los próximos meses», argumenta el consejero delegado de Bankia, que ve un «caldo de cultivo favorable», alimentado por la situación generada por el coronavirus, por el entorno de tipos negativos y por las nuevas facilidades a estas operaciones por parte del BCE.
Una fusión debe tener «lógica industrial y financiera», reitera Sevilla. «En el contexto actual, tenemos que ver nuestra situación relativa en el mercado y, en función de eso, en la medida que haya opciones o no, tomaremos las decisiones correspondientes», añade. «En Bankia somos favorables en general a las fusiones, ya que las que están bien realizadas aportan valor, y combinar entidades en un entorno de rentabilidad afectada por los tipos negativos tiene sentido«, argumenta.
Buenas perspectivas para 2020
Bankia afronta el tramo final del ejercicio con la previsión de elevar los márgenes financieros y los ingresos por comisiones, y de mantener los gastos y los saneamientos planos. «No, por supuesto no vemos pérdidas», subraya su consejero delegado, pesea que contempla provisiones extraordinarias por la pandemia muy similares a las realizadas en el primer semestre, 310 millones€. «Nos parece que repetir saneamientos es un planteamiento prudente», señala.
Sevilla reconoce que «el mundo de la digitalización nos lleva a que el canal de la sucursal pierda importancia». Y que el cierre de 140 sucursales, el 7% del total, completado este año se verá continuado a medio plazo. El consejero delegado de Bankia declina fijar cuántas oficinas necesita un banco en el que el 57,1% de los clientes y el 39,9% de las ventas son digitales, pero explica que se está incrementando la proporción de asesores en remoto frente a los presenciales en las sucursales.
El ajuste de la red de oficinas no supondrá reducciones de plantilla, subraya el consejero delegado de Bankia.
Impulsar las empresas viables, sobre todo pymes
José Sevilla reclama que parte de los 140.000 millones€ que España tiene asignados del fondo europeo de reconstrucción deben destinarse a «fomentar e impulsar la recapitalización de las compañías viables, sobre todo las pymes», porque una de las consecuencias de la pandemia es que las empresas que sobrevivan tendrán mayores niveles de deuda y una estructura financiera más débil.
«La recapitalización de las pymes es una línea de trabajo muy importante para asegurar a este colectivo el equilibrio en el terreno de juego europeo», argumenta el consejero delegado de Bankia.
Respecto a las líneas de liquidez para empresas con avales públicos que gestionan las entidades junto al Instituto Oficial de Crédito (ICO), Sevilla considera positivo, «pero no crucial», que se prolonguen hasta diciembre. El verano dará margen para colocar la financiación con aval del ICO a empresas que no hayan entrado todavía o que se hayan quedado cortas en el nuevo escenario. «Los meses de agosto y septiembre son un tiempo razonable para gestionar las necesidades de liquidez de las empresas», precisa.
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