Williams & Humbert es una de las bodegas con más historia y tradición en la elaboración de vino y brandy de Jerez. Fundada en 1877 por Alexander Williams y Arthur Humbert, en la actualidad es propiedad de la familia Medina, quien adquirió la firma a principios de los años 90. A día de hoy cuentan con más de cincuenta marcas propias de vinos y destilados y están presentes en más de ochenta países. Esta bodega, además, cuenta con una colección de vinos de añada que se remonta a 1920 y que está considerada la más completa y antigua del Marco de Jerez. Hoy, de su mano, maridamos comidas y cenas con estos vinos que siempre son apetecibles, pero en verano -bien fresquitos- son irresistibles.
El aperitivo con Fino Pando. De color oro pajizo y muy brillante, este vino de aroma intenso y complejo, muy seco al paladar, pero delicado y con cuerpo, es perfecto para disfrutar del aperitivo y con todo tipo de tapas. Es ideal para acompañar a aceitunas, frutos secos, tortilla de patata o jamón ibérico. Además, también es excelente para mariscos y pescados, especialmente aquellos de marcado sabor salino, como las anchoas y con los crudos, lo que lo convierte en acompañamiento perfecto en la cocina japonesa. No dejes de probarlo con las sopas frías: la elección de este vino es infalible para maridar gazpachos, salmorejos o vichyssoise.
Manzanilla para pescados y mariscos. Pocos vinos hay tan ligados al disfrute y a la celebración de la vida como la Manzanilla de Sanlúcar. De color oro pálido muy brillante, con un aroma punzante e intenso y notas almendradas, este vino delicado, pero con cuerpo y carácter, también se ajusta a diferentes momentos de consumo, desde el aperitivo a la cena. Así, los aliños, mariscos como la gamba roja o los mejillones y el pescaíto frito maridan a la perfección con la manzanilla.
El versátil amontillado. A medio camino entre los olorosos y los finos, y de color entre el oro muy viejo y el ámbar muy brillante, el amontillado cuenta con un aroma muy punzante e intenso, complejo, con notas de avellana y de levadura, que evocan al fino que fue. Seco, justo de acidez, con mucho cuerpo y carácter, persistente en boca, es tremendamente expresivo y no se olvida fácilmente. Por todas estas características, el Amontillado Don Zoilo es perfecto para acompañar platos protagonizados por alcachofas, espárragos o ahumados como el salmón. Por su parte, el Amontillado Jalifa es la combinación ideal para el queso curado. Además, ambos maridan con buenos quesos, jamón y frutos del mar.
El oloroso, ideal para las barbacoas. Por sus propiedades, combina de forma excelente con las carnes rojas, aunque también con los quesos viejos. De color ámbar brillante, de aroma muy intenso que recuerda a frutos secos y nuez, al paladar es seco, poco ácido, con mucho cuerpo, de tanino aterciopelado.
El final más dulce. Para finalizar bien cualquier velada desde Williams & Humbert proponen su Don Zoilo Cream, un vino oloroso dulce, de color caoba con aromas a frutos secos, nuez y ligeras notas que evocan a las pasas y al azúcar tostado. Gracias a sus características -suave y aterciopelado- es perfecto para acompañar postres, helados y repostería, ya sea bien frío o con hielo como bebida refrescante.