La bomba Messi

26/08/2020

Josep M. Orta.

La decisión de Lionel Messi de abandonar el Barça ha conmocionado (como mínimo) a la sociedad catalana. El que reiteradamente ha sido calificado como el mejor jugador del mundo anuncia con un frío burofax la intención de abandonar el club al que ha permanecido desde sus trece años. Esta decisión se ha reconvertido en una verdadera moción de censura al presidente de la entidad José María Bertomeu.

El Barça no sólo es una empresa de primer orden con un presupuesto que la temporada recién acabada alcanzó los 1.047 millones y con unos ingresos que en el ejercicio anterior rozaron los mil millones, si no que tiene una marca de fábrica potencialmente reconocida en todo el mundo y con centenares de peñas diseminadas en la mayoría de países de la tierra.

A parte de la imagen social (regaló a Unicef parte de la publicidad de su camiseta) representa mucho en la sociedad catalana. La frase que acuñó Manuel Vázquez Montalban “més que un club” cobra todo el sentido. Los casi 150.000 socios (muchos de ellos sin acceso al campo por limitación del aforo) le da al club una proyección que va más allá del terreno deportivo. Ya lo constató a finales de los sesenta del siglo pasado el entonces presidente del club y expresidente de la Caixa Narcís de Carreras: Som el que som i representem el que representem”(“somos lo que somos y representamos lo que representamos”). Son muchos los catalanes que su estado de humor depende si la pelota ha entrado o no. Por ello no es extraño que estos días el coronavirus o la situación económica quede relegado en Catalunya a un protagonismo muy secundario.

Pero la comunión entre el barcelonismo y buena parte de la sociedad catalana va más allá de los éxitos o fracasos deportivos. Tras un largo desierto estos últimos años el Barça ha vivido sus momentos de gloria y curiosamente todos sus protagonistas han salido por la puerta falsa, díganse Cruyff, Guardiola y ahora parece que Messi, entre otros, como Maradona o Eto’o. Ello ha propiciado que buena parte de la sociedad catalana, que ha idolatrado al argentino, comprenda su decisión y desvíe las responsabilidades a la actual directiva. El equipo dirigido por Bertomeu no sólo ha dilapidado los 222 millones que ingresó por el traspaso de Neymar con unos extraños y poco rentables fichajes si no que ha malbaratado la gran inversión que el Barça tiene en el fútbol base cuyos jugadores no tienen otra salida que triunfar en equipos punteros de las principales ligas europeas o nutrir las filas de no pocos clubs de la primera division española.

Ahora la actual directiva insinúa que la más que posible salida de Messi puede acabar los tribunales aunque una gran mayoría de socios (que son los propietarios del club) y que desearían en un gran homenaje al argentino para agradecerle los muchas tardes de placer con las que nos ha obsequiado

Dicen, no sin razón, que los catalanes celebran sus derrotas. Ahora se puede decir que cuando tienen las victorias no las saben aprovechar. Sin embargo la salida de Messi tiene una magnitud que va mucho más allá que la dimensión deportiva.

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.