A pesar de que el transporte escolar es el primer colectivo de la seguridad vial que logra alcanzar el objetivo de “0 muertes” en accidentes de tráfico, 6 de cada 10 padres españoles se plantean dejar de usarlo por miedo al COVID-19, advierte un estudio de la Fundación Línea Directa. Un 19% solamente permitiría a sus hijos en este medio de transporte si se le garantiza el cumplimiento de todas las normas sanitarias e higiénicas.
El transporte escolar, que realiza cada año 247 millones de desplazamientos con niños, lleva desde 2012 sin registrar un solo fallecido en accidente de tráfico. «Es una de las flotas más modernas, y sufre un intenso control administrativo, que desde luego da sus frutos: casi la mitad suspende la ITV la primera vez, pero solo el 16%, la segunda», subraya Francisco Valencia, director general de la Fundación Línea Directa.
Desde 2007 el cinturón de seguridad es obligatorio, aunque no es un sistema de retención infantil ni siempre está adaptado al peso y al tamaño del niño. El transporte escolar debe llevar tacógrafo, limitador de velocidad y ABS, pasar la ITV al quinto año, y luego cada seis meses, y los conductores deben tener más de 24 años.
Pese a tener 11,5 veces menos siniestralidad que el vehículo privado, 6 menos que el coche privado, en los mismos trayectos y transportar diariamente a 630.000 niños en España, la percepción de su seguridad por parte de los padres es errónea y muy limitada, ya que solo le otorgan una nota de 3 sobre 5, muy por debajo del coche privado o de hacer el trayecto a pie. Pese a que el 99% de los padres reconoce no haber tenido nunca un problema de seguridad vial con el transporte escolar de sus hijos.
«Es una valoración de los padres muy por debajo de la seguridad real», subraya Francisco Valencia, que precisa que solamente el 9% de los padres comprueba personalmente que se cumplen las medidas de seguridad en el transporte escolar y el 63% dice desconocerlas completamente, por ser “algo que tienen que vigilar otros”.
Los padres quieren implantar la “tasa 0” en el control de alcoholemia para los conductores de este medio de transporte (83%), hacer obligatorios los Sistemas de Retención Infantil (SRI) en todos los autobuses (79%) y retirar la licencia a las empresas que no cumplan las normas (63%).
El accidente más habitual en el que se ven implicados los autobuses escolares es en vía interurbana, por colisión frontolateral y en el trayecto de vuelta a casa. El peor mes es octubre, coincidiendo con las primeras semanas de “vuelta al cole”. Galicia, que supone el 5% de los accidentes de tráfico pero el 21% de los de transporte escolar, es la comunidad autónoma con mayor siniestralidad.
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