El Banco de España pide a la banca ser «muy prudente» con los dividendos

06/10/2020

diarioabierto.es. "El deterioro previsible de los activos va a tener un impacto significativo sobre la solvencia de las entidades, que afectará de forma diferente a unas y otras, dependiendo tanto de su punto de partida como de su distinta exposición a los sectores más afectados por esta crisis", advierte el gobernador, Pablo Hernández de Cos. // Comparecencia del gobernador ante la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital del Congreso de los Diputados: presentación del Informe Anual 2019 del Banco de España

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, comparece ante la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital para presentar el Informe Anual.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, afirma en su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, que «todavía existe margen» para más fusiones en la banca, que debe seguir siendo «muy prudente» en su política de distribución de dividendos y de remuneraciones hasta que no se disipe la incertidumbre actual.

La actual crisis supone un reto adicional para la rentabilidad del sector bancario europeo, que ya se encontraba en niveles muy reducidos y que debe afrontarse con una mejora de la eficiencia por parte de las entidades. Mejorar la eficiencia no pasa solo por reducir costes, sino también por realizar inversiones necesarias en digitalización y explotación de la información para proporcionar un servicio de mayor calidad y expandir actividades más rentables con un estricto control sobre los riesgos asumidos. «Solo esto permitirá a las entidades afrontar el reto adicional que supone la potencial entrada de nuevos competidores, como las bigtech, en el mercado de crédito», asegura el gobernador del Banco de España.

Pablo Hernández de Cos insiste en que las fusiones «son responsabilidad de los equipos gestores y los accionistas de las entidades» y que «el papel del Banco de España y del BCE en el Mecanismo Único de Supervisión es analizar la viabilidad de los proyectos de fusión que se presenten y, llegado el momento, vigilar su adecuada ejecución». Los supervisores analizarán las operaciones corporativas frente a los objetivos de política pública que tienen asignados, velando por la solvencia de las entidades y la estabilidad financiera.

El gobernador del Banco de España pide seguir ejerciendo una vigilancia estrecha sobre las entidades y los mercados financieros para que sigan facilitando el flujo de crédito a la economía y a estar dispuestos a dar una respuesta europea adecuada si los riesgos para la estabilidad financiera se materializan, dado el compromiso con la Unión Bancaria.

Especialmente, evitar que la crisis del Covid-19 termine provocando un endurecimiento generalizado de las condiciones de financiación o dañando gravemente el sistema financiero, en un contexto en el que se ha deteriorado la posición financiera del sector privado no financiero, cuyas consecuencias sobre los resultados de los bancos se manifestarán en su plenitud en los próximos trimestres.

Las cuentas de resultados de los bancos se han visto ya «negativamente afectadas», avisa Pablo Hernández de Cos, que resalta  «en el caso de una crisis global como la actual, la diversificación internacional del negocio de los bancos españoles será previsiblemente menos útil que en pasadas crisis para la contención y mitigación de sus efectos«.

El deterioro en la rentabilidad de las entidades no se ha trasladado, «por ahora», en una reducción de su solvencia, que ha aumentado ligeramente en el primer semestre por las medidas de política económica adoptadas, pero insta a «no ser complacientes con esta situación». «El deterioro previsible de los activos va a tener un impacto significativo sobre la solvencia de las entidades, que afectará de forma diferente a unas y otras, dependiendo tanto de su punto de partida como de su distinta exposición a los sectores más afectados por esta crisis», advierte.

El ejercicio de vulnerabilidad del BCE ha reflejado que en el escenario central (caída acumulada del PIB del área de euro del 1% hasta 2022) la reducción de la solvencia de las entidades europeas se estima en dos puntos, hasta el 12,6% (por encima de los requerimientos), pero en el escenario más severo (caída acumulada del PIB del 6% hasta 2022) la reducción del ratio de solvencia es de 5,8 puntos, dejando la ratio en el 8,8% y a un «porcentaje significativo de bancos» por debajo de los requerimientos prudenciales mínimos. «La probabilidad de ocurrencia de este escenario es baja, pero no desdeñable, por lo que, de materializarse, posiblemente sería necesario adoptar medidas adicionales a las ya implementadas», avisa.

La recomendación del BCE de no repartir dividendos ha permitido que las entidades financieras hayan añadido esos recursos a sus colchones de capital. Aunque esta recomendación se revisará antes de finalizar el año, el gobernador del Banco de España ha advertido de que, en cualquier caso, la política de distribución de dividendos y de remuneraciones de las entidades «deberá seguir siendo muy prudente hasta que no se disipe la incertidumbre actual y se consolide una recuperación económica sólida».

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