El conseller d´Economia, Andreu Mas Colell, presentó el lunes a la prensa –previa entrega al Parlament– la auditoría realizada por la empresa Deloitte sobre las cuentas de la Generalitat y que ha costado 885.000 euros.
Para el conseller, estos datos “avalan la política de recortes” que está llevando a cabo el Govern. Mas Colell fue muy cuidadoso al hablar de la “herencia recibida”, asegurando que “el ejecutivo no quiere hacer sangre”; sin embargo afirmó que la citada auditoría pone en relieve que el anterior gobierno “hizo unos gastos muy superiores a los ingresos”, especialmente en sanidad y obras públicas. También señaló que les han dejado un volumen de gastos pendientes de aplicar en los presupuestos, así como un ritmo de crecimiento insostenibles y unas facturas a pagar a largo plazo provenientes de obras públicas.
Los números elevan el déficit al 4,2% del PIB (la estimación era del 3,8%), o lo que es lo mismo pasar de 7.607 millones a 8.352, unas cifras muy parecidas a las calculadas por el Ministerio de Economía. “Uno de cada tres euros que se gastaron no tenían cobertura en los presupuestos”, aseguró el Conseller.
La auditoría ha auditado las cuentas de la Generalitat así como la de 23 entidades públicas .
Anteriormente Francesc Homs, portavoz del Govern, explicó que la reunión del gobierno del lunes que el contenido de la reunión se había centrado en preparar el debate de política general de la próxima semana, y enunció los cuatro puntos sobre los que el presidente articulará su discurso: la situación económica en la que propondrá medidas para crear empleo, la educación centrándose especialmente en la lucha contra el fracaso escolar, el actogobierno con el pacto fiscal como píldora central y la preservación de la entidad nacional con la lengua catalana como eje.
Por otra parte denunció la improvisación del Gobierno central por la caótica recuperación del impuesto sobre el patrimonio. Aseguró que los hipotéticos ingresos que pueda reportar a la Generalitat no los incluirán en el presupuesto, dado que de la misma manera que ahora han recuperado este impuesto, el nuevo gobierno lo puede quitar.