El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, asegura que el exceso de capital de 2.500 millones, que inicialmente iba a distribuir entre sus accionistas en forma de dividendo extraordinario, pone en valor a la entidad de cara a la fusión con CaixaBank.
Durante su intervención en el XI Encuentro del Sector Financiero organizado por KPMG, insiste en que este exceso de capital el que convierte a Bankia en una «oportunidad estratégica para una fusión». Y que en la ecuación de canje haya una prima del 20% para los accionistas de Bankia es, en buena medida, reflejo de ese exceso de capital.
Sevilla cree que los resultados del tercer trimestre confirmarán las previsiones de principios de año: consolidación del resultado del negocio estratégico, reducción superior al 3% de los activos improductivos.
Sobre su futuro papel en la nueva CaixaBank, «todavía no lo hemos hablado, mi foco personal y el de todos los que trabajamos en Bankia es atender bien a nuestros clientes durante los meses que faltan hasta que se cierre la fusión y trabajar fuerte para hacer un buen cierre del año como Bankia de forma independiente». «Estoy totalmente comprometido con ese buen cierre del año y con ayudar a que tengamos una integración lo más exitosa posible», asegura Sevilla.
En cuanto a la salida de la crisis del coronavirus, el consejero delegado de Bankia pide apostar decididamente por las empresas viables, distinguiéndolas de las que no lo van a ser, lo que también significa «agilizar» los mecanismos de resolución éstas. «Necesitamos mejorar la ley concursal y dar una salida rápida a aquellas empresas que no vayan a ser viables y, en el sentido contrario, buscar fórmulas por la vía de los recursos propios. Ahí sería muy importante sumar los esfuerzos el sector público y el privado para apoyar e invertir en aquellas empresas que son viables y que pueden ir hacia adelante pero que van a necesitar una estructura financiera más sólida», explica el consejero delegado de Bankia.