El Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE) ha acordado levantar el veto a los dividendos de los bancos. Pero los limita al 15% de los beneficios hasta, al menos, septiembre de 2021. El dividendo o la recompra de acciones no pueden suponer un impacto mayor de 20 puntos básicos en el capital de máxima calidad.
El BCE mantiene la recomendación de no remunerar a los accionistas ni recomprar acciones para fortalecer la ratio de solvencia y facilitar el crédito a empresas y familias. Y señala su preocupación sobre el incremento de la morosidad cuando se acaben las moratorias de créditos.
«Sigue siendo necesario mantener un enfoque prudente, dado que el impacto de la pandemia no se ha manifestado plenamente en los balances de las entidades en un contexto en el que las entidades siguen beneficiándose de diversas medidas de respaldo público y considerando que los deterioros crediticios se producen con retraso temporal», argumenta el BCE.
Las entidades deben seguir usando sus colchones de capital y de liquidez para conceder crédito y absorber pérdidas. El BCE no les exigirá que comiencen a restituir sus colchones de capital antes de que este alcance el nivel máximo de caída.
En una carta dirigida a las entidades de crédito, el BCE también ha reiterado sus expectativas de que sean extremamente moderadas en relación con la remuneración variable durante el mismo período que el previsto para los dividendos y la recompra de acciones (hasta el 30 de septiembre de 2021). Y avisa que «evaluará detenidamente las políticas de remuneración, prestando especial atención a su impacto en la capacidad de las entidades para mantener una base de capital sólida».
La decisión del BCE beneficiará a los seis millones de accionistas de los bancos españoles, y sobre todo contribuirá a animar su cotización en Bolsa.
La banca española logra que no se exija un determinado nivel de capital para poder repartir dividendos, que era una de las opciones barajadas por el BCE. En el Ejercicio de Transparencia Europea, realizado por la Autoridad Bancaria (EBA), España estaba a la cola en capital de máxima calidad.
También sortea el ‘caso a caso’, que genera situaciones muy incómodas para los bancos a los que no se les permite repartir dividendos, y que siempre abre la puerta al riesgo de agravios comparativos.
Pero los requisitos del BCE son duros: el 15% contrasta con el 25% que ha implantado el Banco de Inglaterra, y que era la referencia de muchos analistas. En circunstancias normales, la banca suele destinar a dividendos entre el 40% y el 50% del beneficio.
En 2019 la banca española repartió algo más de 8.000 millones€ en dividendos, teniendo en cuenta que el Santander canceló un dividendo a cuenta; CaixaBank redujo a la mitad el previsto; y Bankia anuló el extraordinario de 2.500 millones.
El Banco de España hace suya la orden del BCE
El Banco de España explica que la recomendación de distribución de dividendos del BCE «pretende mantener la capacidad de las entidades de crédito para absorber pérdidas y seguir apoyando a la economía real a lo largo de este periodo de perturbación». Y que se mantendrá hasta finales del mes de septiembre de 2021 «si no se producen circunstancias adversas materiales.
El Banco de España deja muy claro que ha extendido la recomendación del BCE a las entidades de crédito bajo su supervisión.
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