Deutsche Bank recomienda invertir en Bolsas emergentes

17/12/2020

Miguel Ángel Valero. Su Economista Jefe, Rosa Duce, avisa que el mundo post Covid vendrá con cambios en la forma de vida, en la política económica y en los motores de crecimiento mundial, con mucha más deuda y con un mayor papel del Estado en la economía "a través las ayudas al desempleo y la recuperación económica, así como a través de la asistencia sanitaria", lo que generará una mayor presión fiscal; una mayor preocupación por la desigualdad, tanto en la riqueza como en el acceso a las oportunidades, una mejor apreciación del impacto de la tecnología y un replanteamiento de cómo se está utilizando ésta.

Rosa Duce, Economista Jefe de Deutsche Bank en España, pronostica que el PIB de España crecerá en 2021 un 6,5% tras caer un 12,5% en 2020. La economía española por tanto, crecerá un punto más que la Eurozona (5,5%) en 2021. Pero la economía de España no volverá a los niveles previos a la crisis hasta 2023, un año más tarde que Europa y dos años después que EEUU. «Los fondos europeos, si los usamos bien, son una oportunidad buenísima para hacer reformas estructurales que permitan ganar eficiencia y productividad», insiste.

Pero lo más importante es que el mundo post Covid vendrá con cambios en la forma de vida, en la política económica y en los motores de crecimiento mundial, con mucha más deuda y con un mayor papel del Estado en la economía «a través las ayudas al desempleo y la recuperación económica, así como a través de la asistencia sanitaria», lo que generará una mayor presión fiscal. Esto supondrá una mayor preocupación por la desigualdad, tanto en la riqueza como en el acceso a las oportunidades, una mejor apreciación del impacto de la tecnología y un replanteamiento de cómo se está utilizando ésta.

«Asistiremos también a un replanteamiento de las infraestructuras con cambios en
los viajes (turísticos y de negocios), el sector inmobiliario (teletrabajo) y también en la forma en que nos movemos (movilidad ‘inteligente’)«. añade.

“Además de crear nuevos problemas, la pandemia también ha acelerado o exacerbado muchas tendencias económicas y de inversión preexistentes”, subraya Rosa Duce.

Desde el punto de vista de la inversión, “debemos dar una respuesta no solo táctica, sino también estratégica, por lo que tiene sentido invertir en temas clave que desempeñarán un papel cada vez más importante en el desarrollo global a largo plazo”, como los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), añade Rosa Duce.

Esto se traduce en que, en 2021, la asignación de activos de Deutsche Bank incluye como temas clave la seguridad cibernética, el 5G, la atención médica, los sectores alineados con los millennials, y la gestión de recursos.

Bolsas asiáticas, las más atractivas

Diego Jiménez-Albarracín, responsable de Renta Variable del Centro de Inversiones de Deutsche Bank en España, concreta es a respuesta «estratégica»:

  • Bonos de Gobiernos, poco atractivos. Las rentabilidades se van a seguir
    manteniendo en niveles muy bajos o negativos por lo que su atractivo es
    muy escaso. La previsión del Deutsche Bank es que los bonos del Tesoro de EEUU a 10 años ofrezcan un interés del 1% a finales de 2021.
  • Bonos Grado de inversión: rentabilidad limitada. El margen de
    reducción de las primas de riesgo es muy limitado, lo que hace que las
    rentabilidades sean muy bajas, e incluso negativas en algunos casos.
  • High Yield: oportunidades selectivas. La alta liquidez de los bancos
    centrales apoya la búsqueda de rentabilidad de estos activos, sin que de
    momento se estén teniendo en cuenta los riesgos de posibles quiebras o
    suspensión de pagos en este segmento. Pero todavía hay razones para
    ser cautelosos con algunas compañías afectadas por el coronavirus.
  • Deuda de los mercados emergentes en moneda fuerte: atractiva. Las
    empresas de los mercados emergentes son interesantes por tres
    razones: menor riesgo de duración, más  diversificación, y mayor capacidad para para beneficiarse de una reactivación del comercio mundial y  de los pactos comerciales regionales, especialmente en Asia.
  • Renta variable estadounidense: todavía con potencial. Es probable
    que se produzcan más ganancias, pero con volatilidad. Su alto peso en el sector tecnológico sigue siendo una ventaja. Sin embargo, las valoraciones son muy altas y sólo son justificables si se produce una recuperación de los beneficios en 2021. Además de Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google, gustan valores como Visa, Mastercard y Adobe, mientras no recomienda apostar por ‘small caps’, ya que pueden ser «canibalizadas» por los gigantes tecnológiocos.
  • Renta variable europea: difícil camino. La economía se recupera, y el
    BCE seguirá apoyando, pero persisten varios riesgos políticos. La
    capacidad para obtener beneficios de las empresas europeas solo se
    recuperará completamente en 2023 y, hasta entonces, la composición
    sectorial menos favorable (menos tecnología) y las vacilantes revisiones
    al alza sugieren un descuento continuo frente a EEUU.
  • Renta variable japonesa: motivos para la esperanza. Las empresas siguen respaldadas por sólidos balances, bajo apalancamiento y
    una política monetaria acomodaticia del Banco de Japón. El Gobierno de Suga
    también apoyará una mayor inversión en tecnología. Pero las empresas
    orientadas a la exportación todavía tienen que navegar en un entorno
    externo difícil.
  • Renta variable de mercados emergentes: positiva, especialmente en
    Asia. China y los socios comerciales regionales se beneficiarán antes
    de la recuperación del coronavirus, «primeros en entrar pero también en salir». Y Corea del Sur y Taiwán, del gran peso de la alta tecnología. Los beneficios empresariales también se recuperarán más rápidamente.
  • Oro: «no es un amigo del buen tiempo». Es probable que el precio se
    vea sometido a presión por la recuperación económica mundial en 2021,
    a pesar de que los regímenes de política monetaria y fiscal acomodaticios en todo el mundo siguen brindando cierto apoyo. Los rendimientos reales negativos deberían respaldar el oro. La previsión del Deutsche es que el precio de la onza de oro se sitúe en el entorno de los 2.100 dólares.
  • Petróleo: ganancias de precio limitadas. La recuperación económica
    mundial está impulsando lentamente la demanda, mientras que los
    esfuerzos de la OPEP + para contener la oferta pueden flaquear,
    especialmente dada la amenaza de reactivación de la producción de
    esquisto de EE.UU. El Deutsche espera es que el barril de crudo WTI se
    sitúe a finales de 2021 en 49 dólares.

En el caso del Ibex 35, Diego Jiménez-Albarracín cree que el índice «no refleja la situación de la economía española» por el gran peso de la banca y las eléctricas. Espera que alcance los 9.000 puntos en 2021, con una revalorización en torno al 10%, en el caso de que no haya una tercera ola de Covid y se recupere la economía latinoamericana, dada la elevada exposición a ésta de las empresas españolas.

Los bancos «han hecho sus deberes», pero siguen cotizando «con descuento», por lo que pueden recuperarse y dar más impulso a la Bolsa, especialmente si se logran los dividendos en efectivo.

Dentro del Ibex, gustan Inditex, ACS, Ferrovial, Acciona, Grifols, IAG y Amadeus, porque siguen siendo líderes mundiales en sus sectores y van a apoyar a la Bolsa cuando mejore el turismo y se recupere el sector servicios. Algunas empresas cíclicas de infraestructuras se van a beneficiar de los planes de recuperación de y los estímulos europeos.

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