«Todo lo que podía salir bien, sale bien. Lento regreso a la situación de 2019. Posicionados en Bolsas y crédito. La paciencia dará resultados». Así resume Bankinter su informe del Departamento de Análisis para el primer trimestre de 2021. Pero el mensaje central es que «lo mejor de 2021 es que no podrá ser peor que 2020».
Los analistas de Bankinter, con Ramón Forcada a la cabeza, se esfuerzan en aportar razones para el optimismo: las vacunas, la llegada de Biden a la Casa Blanca, los estímulos de los bancos centrales tanto en Europa como en EEUU, el Brexit con acuerdo. «Ya no hay dudas sobre la sólida recuperación del mercado, de manera que los pesimistas han perdido definitivamente su apuesta. El ‘optimismo razonable’ que defendemos desde abril de 2020 ha dado y seguirá dando buenos resultados. También en 2021, año en que, afortunadamente, será más difícil equivocarse que en 2020», añaden.
Un mensaje optimista que contrasta con la insistencia en que el beneficio por acción (BPA) de las empresas del Ibex 35 no regresará a niveles previos al Covid-19 antes de 2023, lo que explica que vaya rezagado respecto a los índices europeos y estadounidenses. Bankinter apenas estima un potencial de revalorización del 2%. «Tiene todo el sentido el Ibex vaya retrasado. De hecho, lo que sorprende es que haya pegado este subidón en noviembre», insiste el director del departamento de análisis y mercados de Bankinter, Ramón Forcada.
Pero Forcada recalca que en 2021 se materializará definitivamente la recuperación de la economía que las Bolsas ya han anticipado. Presume de haberse adelantado a la subida de noviembre: «Nos anticipamos entonces aplicando nuestro principio de que ‘algo imperfecto a tiempo es mucho mejor que algo supuestamente perfecto a destiempo'».
Y ahora ven más potencial en la Bolsa de EEUU (13% en el S&P 500) y en la europea (11% en el EuroStoxx 50). También en la japonesa (7% en el Nikkei 225). Para un inversor moderado, Bankinter recomienda un 50% de peso en la Bolsa de EEUU; 35% en la Eurozona, y 5% en Japón, China, y resto de emergentes. En sectores, los analistas de Bankinter siguen optando por Tecnología, Energías Renovables, Salud, Infraestructuras y Consumo. «En algunos casos con carácter oportunista y siempre siendo muy selectivo», matiza el analista Juan Moreno.
Sobre los bonos, creen que el BCE colocará las tasas internas de rentabilidad (TIR) en negativo (-0,5%-0,8%), mientras la Fed llevará el de 30 años del 1,65% al 1,5%, en medio de la depreciación del dólar. «El euro será la divisa fuerte del mundo, al menos durante un tiempo», pronostican. Por tanto, ven oportunidades en el bono italiano a 10 años, el crédito de calidad, y los ‘high yield’, en la parte alta de rating ‘BB’.
Oportunidades en la Bolsa española
Pese a su escasa fe en la revalorización de la Bolsa española, los analistas de Bankinter detectan oportunidades como Aena, porque la demanda de infraestructuras se recuperará más rápido que la economía cuando acaben las restricciones; Iberdrola, «un ganador del cambio de modelo energético que lo seguirá haciendo bien»; Inditex, Acciona, Cellnex, Ferrovial, Sacyr, Acerinox, IAG y Rovi.
El único banco que recomiendan es Unicaja, lo que llama la atención, porque está ultimando la fusión con Liberbank cuando uno de sus destacados accionistas, la familia Masaveu, también lo es de Bankinter. Pero los analistas de Bankinter precisan que no es atractiva la inversión únicamente por la fusión con Liberbank, un riesgo «asumible», sino también por la mejora de sus fundamentales, la baja valoración, el exceso de capital y la mejora de eficiencia.
Los expertos de Bankinter subrayan que «no hay que tomar posiciones en un banco por las operaciones corporativas». No descartan que BBVA y Sabadell puedan llegar a retomar sus conversaciones una vez se haya consolidado en el puesto el nuevo consejero delegado, César González-Bueno. Y creen que hay que invertir en bancos con exceso de capital, adecuado modelo de negocio y minucioso control de riesgos. Citan a Citi, Morgan Stanley y Deutsche Bank.
Sobre la economía española, el PIB, que caerá el 11,3% en 2020, crecerá el 6,5% en 2021 y el 5,2% en 2022, lo que significa que no recuperará los niveles de 2019 hasta 2023. La deuda pública ascenderá al 118% en 2022; el paro, al 16%.
«Las incertidumbres siguen siendo elevadas, aunque el inicio de las vacunas pone unas expectativas de límite temporal a esta situación», proclama la analista Aránzazu Cortina, que subraya la gran oportunidad que suponen los fondos europeos para dar impulso a la recuperación en un contexto de financiación muy favorable.
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