La banca no ofrece suficiente información sobre su impacto en el medio ambiente

04/02/2021

Miguel Ángel Valero. "La divulgación de información no financiera en materia ambiental es fundamental para entender cómo la banca gestiona los riesgos climáticos y los impactos ambientales procedentes de sus servicios financieros", señala Quentin Aubinaeu, del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA). // La información medioambiental en los Estados de Información No Financiera de la banca española: Análisis 2019. // Análisis de las políticas medioambientales y climáticas de la banca española

La banca española debe avanzar más para cumplir con el marco jurídico en materia de divulgación de información no financiera sobre cuestiones medioambientales y tiene que adoptar políticas más ambiciosas para alinear sus actividades con sus objetivos en materia de lucha contra el cambio climático y de desarrollo sostenible. Es la conclusión del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA), que ha presentado sus informes “La información medioambiental en los Estados de Información No Financiera de la banca española: Análisis 2019” y “Análisis de las políticas medioambientales y climáticas de la banca española”, en la jornada ‘El rol de la banca en la lucha contra el cambio climático: Transparencia y Políticas climáticas‘.

Quentin Aubienau, abogado de IIDMA, resalta que «falta información sobre los impactos en el cambio climático de las actividades financieras de la banca».

Ana Barreira, directora del IIDMA, destaca que falta una «contabilización de las emisiones de gas efecto invernadero procedentes de los productos financieros», ya que esto define «el alineamiento de la cartera de inversiones de los bancos con el Acuerdo der París y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible». «No interesa tanto la huella ecológica de los inmuebles de la banca, como la financiación de combustibles sólidos», insiste.

En el evento también han participado Elena Arveras (Responsable de Políticas en materia de Divulgación de Información No Financiera, Comisión Europea), Antoni Ballabriga (Director Global de Negocio Responsable, BBVA), Juan Carlos Delrieu (Director de Estrategia y Sostenibilidad, Asociación Española de Banca), Federico Gómez Sánchez (Director de Sostenibilidad, Grupo Santander) y Mark Lewis (Jefe de Estrategia y Sostenibilidad, BNP Paribas Asset Management).

Elena Arveras avisa que, en el proceso de revisión de la Directiva 2014/95/UE, es probable que se refuercen las obligaciones en materia de divulgación de información sobre cuestiones medioambientales, y sobre el impacto de la actividad económica desarrollada por cada empresa.

Juan Carlos Delrieu reconoce que «la transparencia es básica para poder mover capital» y que ésta «exige disciplina, integrar toda la información sobre el impacto en el cambio climático de forma que aborde todo el grupo». Y cree que «en sostenibilidad hay que mirar más hacia el futuro que analizar qué se hizo en el pasado».

Información para evaluar el compromiso de la banca con el medio ambiente

Los informes de IIDMA señalan que, a través de la financiación, la banca puede contribuir a descarbonizar la economía apoyando proyectos respetuosos con el medio ambiente o, por el contrario, respaldar actividades que contribuyen a exacerbar el cambio climático o son perjudiciales para el medio ambiente. Por lo tanto, «es imprescindible que la banca española cumpla con los requisitos de la Ley 11/2018 en materia de divulgación de información no financiera sobre cuestiones ambientales, los cuales permiten evaluar el compromiso de la banca con la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático».

“La divulgación de información no financiera en materia ambiental es fundamental para entender cómo la banca gestiona los riesgos climáticos y los impactos ambientales procedentes de sus servicios financieros. Sin embargo, la información no financiera divulgada para el ejercicio 2019 por los seis bancos analizados en este informe no es suficiente con respecto a su actividad financiera. Entonces, la banca debería seguir las recomendaciones de la Comisión Europea en materia de divulgación de información no financiera”, afirma Quentin Aubinaeu.

Los Estados de Información No Financiera que los bancos españoles deben incluir en su Informe Anual de Gestión Consolido en virtud de la Ley 11/2018, tienen que reflejar los impactos ambientales y sociales que genera su actividad.

IIDMA analiza esta información no financiera  Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Santander, correspondiente a 2019, y concluye que estos estados no recogen todos los impactos para cada una de las cinco categorías de información ambiental previstas por la Ley 11/2018: Contaminación; Economía Circular, prevención y gestión de residuos; Uso sostenible de los recursos Cambio Climático y Protección de la Biodiversidad.

» Se limitan a divulgar información ambiental general sin hacer hincapié en los impactos o riesgos ambientales específicos a la actividad económica de la banca, y se centra en los impactos ambientales y climáticos de los edificios de las entidades, pero no así de sus productos financieros», subraya.

IIDMA recomienda a los seis bancos españoles divulgar información sobre cuestiones medioambientales que sean pertinentes respecto a su actividad financiera, con el objetivo de tener en cuenta los impactos de sus inversiones, tanto directos como indirectos, en el medioambiente. Datos relativos a la contaminación ambiental, a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero y/o a la pérdida de biodiversidad que procede de la actividad financiera de la banca.

Sobre el análisis de las políticas medioambientales y climáticas de los bancos, el informe de IIDMA contrapone que la banca española se adhiera a iniciativas internacionales para alinear sus actividades con los objetivos en materia de lucha contra el cambio climático y de desarrollo sostenible y, al mismo tiempo, «sigue financiando actividades incompatibles con esos objetivos»

Desde la adopción del Acuerdo de París, 35 bancos internacionales destinaron más de 2,7 billones$ de financiación a proyectos basados en combustibles fósiles. Entre ellos, están el Banco Santander (25.736 millones) y BBVA (17.452 millones) «a pesar de que ambos se han adherido a iniciativas internacionales para alinear sus actividades con los objetivos del Acuerdo de París».

«Es fundamental que la banca se comprometa a excluir de sus productos financieros todas las actividades que no estén alineadas con los objetivos del Acuerdo de París o de la Agenda 2030» insiste el informe de IIDMA, que reclama  estrategias «más ambiciosas para asegurar que la banca no otorga financiación a actividades incompatibles con los objetivos internacionales en materia de lucha contra el cambio climático o de desarrollo sostenible»

IIDMA recomienda a los bancos divulgar las emisiones de gases efecto invernadero e impactos ambientales procedentes de sus productos financieros, y adoptar políticas para descarbonizar su cartera de inversiones como para reducir los efectos que sus actividades tienen en el medio ambiente.

También, seguir los Principios de Banca Responsable mediante la incorporación, en sus políticas de sostenibilidad, de métricas que permitan evaluar la compatibilidad de sus actividades con los objetivos del Acuerdo de París y de la Agenda 2030, junto con las medidas que se implementan para alcanzarlos. Y excluir la financiación de cualquier actividad incompatible con los objetivos del Acuerdo de París y de la Agenda 2030, sin excepción, y condicionar la financiación de sus clientes existentes a la adopción de un plan de transición alineado con los objetivos de ambos marcos multilaterales.

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