
Luis de Guindos, en el debate organizado por LSESU German Society.
La condonación de la deuda pública en manos del Banco Central Europeo (BCE), como reclama un centenar de economistas en un manifiesto encabezado por el francés Thomas Piketty, no solo es ilegal, sino que carece de sentido económico, replica el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos.
«La cancelación de la deuda es ilegal, según los tratados, pero es que además no tiene ningún sentido económico o financiero en absoluto», insiste durante su intervención en un acto organizado por LSESU German Society.
El vicepresidente del BCE argumenta que al condonar la deuda en el balance, el banco central tendrá dificultades para mantener el flujo de dividendos que paga al Tesoro español. Desde un punto de vista contable a corto plazo, la condonación de deuda puede suponer un alivio en la ratio de deuda pública del Gobierno, pero con el tiempo, afectaría a los dividendos obtenidos y puede producirse una equivalencia contable con un efecto quizás mayor que el de la cancelación.
De Guindos critica que se preste atención a los efectos a corto plazo y no a medio y plazo, porque no es únicamente una cuestión de contabilidad, sino que dañaría la reputación, credibilidad e independencia de los bancos centrales y de herramientas como los programas de compra de deuda implementados.
«Este debate sobre cancelación de la deuda creo que es perjudicial, porque al final los Gobiernos no ganarían mucho y al mismo tiempo la reputación, credibilidad e independencia de los bancos centrales se vería muy afectada», insiste el vicepresidente del BCE.
El 25% de la deuda pública europea, en manos del BCE
Un centenar de economistas europeos se han adherido a un manifiesto titulado ‘Anular la deuda pública mantenida por el BCE para que nuestro destino vuelva a estar en nuestras manos’, encabezado por el francés Thomas Piketty. Entre los economistas españoles firmantes destacan la presidenta del PSOE, Cristina Narbona; el responsable de Economía de Podemos, Nacho Álvarez, que también es secretario de Estado de Derechos Sociales; el exministro Jordi Sevilla; José Moisés Martín Carretero, Jorge Fabra, presidente de Economistas Frente a la Crisis; Manuel Escudero, presidente del Centro de Desarrollo de la OCDE; Fernando Rodrigo; Jorge Uxó, Óscar Carpintero, Carlos Ochando, Carles Manera, Jordi Roca Jusmet, Antonio González, Eladio Febrero, Iñaki Arto, Juan Torres López, Juan Francisco Albert, Daniel Albarracín, Agustín José Menéndez, Sonia Farre, Lorena Cabrerizo, Isabel M. Pajares, Manuel Garí y Fernando Rodrigo.
Estos economistas ven «positivo y útil» el debate sobre la anulación de las deudas en manos del BCE, en un contexto en el que casi el 25% de la deuda pública europea se encuentra en manos del banco central. Son 2,5 billones€. En el caso español, son más de 300.000 millones€.
Su propuesta es un contrato entre los Estados europeos y el BCE, de forma que el banco central se compromete a condonar la deudas pública que posee (o a transformarlas en deudas perpetuas sin intereses), y los Gobiernos, a invertir las mismas cantidades en la reconstrucción de la pandemia.
El manifiesto subraya que esa anulación de deuda «no está explícitamente prohibida por los tratados europeos». Y que en este asunto «sólo cuenta la voluntad política». «La historia nos ha demostrado muchas veces que las dificultades jurídicas se ven superadas por los acuerdos políticos», argumenta.
Los economistas reconocen que esa condonación de deuda en manos del BCE «no será suficiente y hay que tomar otras medidas en materia de reforma de los criterios de deuda y déficit, de proteccionismo ecológico y solidario, de reformas fiscales destinadas a reducir el nivel de desigualdad». Pero enfatiza que «la anulación de las deudas públicas que tiene, a cambio de inversiones de los Estados, sería un primer signo fuerte de que Europa está recuperando su destino».
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.