Pictet vaticina que China será el mayor mercado minorista del mundo en 2021

11/02/2021

Dong Chen (Pictet WM). La 'normalización' de la economía mundial y el fuerte repunte de la demanda mundial de bienes y servicios favorece a China, dado su papel como centro manufacturero y mayor exportador del mundo.

En 2021, año del buey en China, esperamos condiciones favorables para los exportadores chinos a medida que la economía mundial se recupera.  Además es probable que el consumo interno coja velocidad. Es probable que la inversión manufacturera repunte, aunque la inmobiliaria y de infraestructuras puede moderarse. La política monetaria puede ser neutral, si bien la reversión del estímulo fiscal puede afectar algo al crecimiento.

En este estado de cosas pronosticamos que la economía china se expanda 9,3% este año, tras haber crecido 2,1% en 2020.

Hay que tener en cuenta que ya han administrado más de 130 millones de dosis de vacunas en el mundo a un ritmo superior a 4,7 millones de dosis al día. Este despliegue masivo puede conducir a la «normalización» de la economía mundial y fuerte repunte de la demanda mundial de bienes y servicios, con probable recuperación sincronizada mundial en 2021, favorable para China, dado su papel como centro manufacturero y mayor exportador del mundo.

De hecho, las exportaciones han sido uno de los principales impulsores de la recuperación en “V” de China en 2020.  Ya aumentaron 21,1% anual el pasado noviembre.  Más aún, China, a pesar de unos aranceles del 25 % aplicados a aproximadamente la mitad de sus exportaciones a EEUU, ha superado a otras potencias mundiales de la exportación en Asia sin Japón, incluyendo Corea del Sur y Taiwán, gracias al control del coronavirus por y una amplia base industrial que cubre casi todas las categorías de productos.  De todas formas la tasa de crecimiento de las exportaciones de China pueden moderarse en 2021 a medida que más países retoman su producción normal.  Aún así, es probable que la demanda mundial contrarreste la normalización de los flujos comerciales y posible impacto de la apreciación del renminbi.  Por otra parte, incluso con un enfoque menos impredecible del presidente Biden, hay riesgos de tensiones con EEUU.  Aunque puedan evitarse aranceles adicionales sobre productos chinos, Biden ha dejado claro que no se apresurará a eliminar los existentes.  Las tensiones podrían aumentar en cuestiones sensibles como derechos humanos y el Mar de China Meridional y Taiwán.

Por otra parte la recuperación del consumo interno en China, especialmente en servicios, ha sido relativamente lenta.  Pero esperamos que el consumo de los hogares se ponga al día este año. Esperamos que su Ministerio de Comercio aplique medidas para fomentar la compra de automóviles, pidiendo a los gobiernos locales que aumenten las cuotas de matrículas y con subvenciones a residentes rurales para la compra de camiones ligeros y turismos y para cumplir las normas de emisiones.  De hecho las ventas minoristas chinas ya superaron a las de EEUU en dólares en los últimos tres meses de 2020.  La probabilidad de que sigan creciendo más rápido y el posible mayor fortalecimiento del renminbi frente al dólar hacen probable que China se convierta en el mayor mercado minorista del mundo en 2021.

Además, el auge del comercio electrónico probablemente continúe. Como en muchos otros países, la pandemia ha dado un impulso significativo a las compras en línea en China.  Crecieron 10,9% en 2020, en comparación con una contracción del 3,9% de las ventas minoristas totales. En 2020 las ventas en línea en China ya representaron 30% de las ventas minoristas, en comparación con 25,8% de 2019 y el mayor crecimiento del comercio electrónico puede persistir en 2021 a medida que más consumidores se acostumbran a esta forma de comprar y las empresas de comercio electrónico aumentan la gama de productos disponibles, incluyendo alimentos frescos.

Respecto a inversión en activos fijos, ya a finales del segundo trimestre de 2020 el crecimiento anual de la inversión inmobiliaria estaba en positivo y la inversión en infraestructura a finales del tercero. La inversión en el sector manufacturero se redujo 2,2% en 2020 en comparación con 2019, pero es probable que las empresas chinas expandan y/o actualicen las instalaciones de producción para satisfacer la fuerte demanda ante una recuperación cíclica global.  Sin embargo el crecimiento de la inversión en infraestructuras, respaldada gubernamentalmente, probablemente se modere a medida que el estímulo fiscal se desvanece. La inversión inmobiliaria también puede haber alcanzado máximo. La intención del gobierno de frenar la especulación en el mercado inmobiliario probablemente genere cautela.

Ahora bien, a medida que la recuperación económica en China cobra impulso, la política macroeconómica probablemente proporcione menos apoyo.  El Banco Popular de China comenzó a normalizar su política monetaria en mayo del año pasado y las observaciones de los funcionarios gubernamentales apuntan a mayor normalización monetaria en 2021.   Los tipos de interés a corto plazo han subido recientemente en China y la rentabilidad a vencimiento de los bonos del gobierno chino a diez años han aumentado, hasta el punto que el diferencial respecto a bonos del Tesoro de EEUU está en máximos históricos.  Pero es poco probable que veamos un endurecimiento monetario agresivo, dado que la tasa de inflación básica en China puede aumentar sólo moderadamente hasta 1,3% en 2021 desde 0,8% en 2020. La inflación general, muy afectada por los precios de la carne de cerdo, puede disminuir al 1,7%, desde 2,5% de 2020.  Así que es probable que el Banco Popular de China recurra a operaciones de mercado abierto para ajustar las condiciones de liquidez.  Desde el punto de vista fiscal, la emisión de bonos especiales de los gobiernos locales probablemente sea inferior a la de 2020 y no habrá emisión de bonos especiales del gobierno central.  Si todo lo demás sigue igual, esta reducción del apoyo fiscal puede provocar un efecto negativo de hasta el 1 % en el crecimiento del PIB de China 2021.

Finalmente, el Gobierno chino parece ver una oportunidad para impulsar reformas estructurales en su sector financiero tras los recientes impagos de deuda de algunas empresas estatales locales.  De manera que puede poner fin a las garantías gubernamentales implícitas. Ello será beneficioso para la economía china a largo plazo, aunque puede causar perturbaciones a corto plazo.

 

Dong Chen, economista de Pictet WM

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