El papel beneficioso de la medicina hiperbárica en el rejuvenecimiento

21/02/2021

José Sabán Ruiz.

El papel beneficioso de la medicina hiperbárica en el rejuvenecimiento celular ha cogido a gran parte de la clase médica a contrapié a pesar de que  una mayoría  medios se han hecho eco de la noticia.

En tiempos de coronavirus cualquier noticia médica que no sea sobre la COVID-19 pasa inadvertida pero ésta en concreto, que relaciona la medicina hiperbárica con el rejuvenecimiento,  ha salido en una mayoría de los medios y no solo el público  interesado en temas de salud se pregunta de qué va esto, también lo hace una  gran parte de la clase médica.

Que una cámara hiperbárica proporcione oxígeno al 100% a una presión controlada durante 1 hora diariamente durante un tiempo preestablecido tiene múltiples aplicaciones médicas. A pesar de ello raramente sale nada de ella en los medios pero de repente se habla de rejuvenecimiento celular y la noticia salta a todos los medios como si todo el mundo supiera de que se está hablando.  No vamos a entrar en los mecanismos íntimamente relacionados con dicho fenómeno porque ello excedería las pretensiones de presente artículo. Todavía lo del telómero está más divulgado y no costaría entender que cuando éste se alarga la célula rejuvenece, pero lo del efecto senolítico ya es otra cosa que dejamos para mejor ocasión.

Luego volveremos con la medicina hiperbárica y la importancia que puede tener este descubrimiento sobre el rejuvenecimiento desde un punto de vista práctico. Antes permítanme que eche una mirada retrospectiva a mis últimos 20 años de ejercicio profesional, en los que mi equipo y yo tuvimos siempre la suerte de anticiparnos, del endotelio a la medicina hiperbárica pasando por la medicina cardiometabólica, el rejuvenecimiento arterial y la lipidómica.  El haber contado siempre con los mejores ha sido sin duda la clave del éxito.

Así,  ya en el año 2000, en la Unidad de Patología Endotelial, una modestísima Unidad de una gran hospital de Madrid, desarrollábamos sin saberlo lo que 6 años más tarde se llamaría oficialmente Medicina Cardiometabólica en Boston, más preventiva, predictiva y precisa que la Medicina Cardiovascular clásica. También en nuestros comienzos dijimos que el endotelio era el barómetro de la salud vascular 8 años antes que lo hiciera la Clínica Mayo en 2008; por último, en ese mismo año, 2008, nos anticipamos de nuevo al atisbar que el futuro de la Medicina anti-Aging pasaba por el endotelio, lo que se publicó en 2010 por Le Couter y Lakatta. Yendo más allá,  cuando nadie hablaba de rejuvenecimiento arterial,  nosotros lo hicimos de forma exitosa en los años 2012-2014 en una prestigiosa clínica de dermoestética de Madrid. Fuimos también editores del Tratado de Medicina Cardiometabólica centrado en el endotelio, en dos volúmenes (2009 y 2016) con el aval de Valentín Fuster anticipándonos al mismísimo Peter Libby que sacó su libro en 2018. Y justo cuando creíamos tener todo bajo control,  se cruza en nuestro camino la llamada lipidómica a primeros de 2019, sobrevolando, con sus “partículas lipídicas” de colesterol y/o triglicéridos,   además de con numerosos lípidos altamente complejos, un universo fascinante en el que tenía cabida no solo la enfermedad cardiometabólica, sino el mismísimo  envejecimiento, permitiéndonos así reorientar su destino. De todo ello hablamos en febrero 2020 en el II Congreso Intercontinental  organizado por la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad) en Miami.

Con la sensación de haber hecho bien los deberes y rodeado de un nuevo equipo, joven y entusiasta, recién aterrizamos en un hospital pujante de Marbella, HS, con el endotelio y la lipidómica como ejes de un programa de rejuvenecimiento desde el interior de nuestras arterias. La combinación de una vida saludable, que abarque no solo los hábitos sino también la optimización del sueño y el control del estrés, con un tratamiento senolítico y la rehabilitación endotelial, estaban llamadas a ser la base nuestra terapia si no fuera porque en septiembre de 2020 se nos ofrece la posibilidad de incorporar la medicina hiperbárica a la que sin titubear dimos cabida y hete aquí que en una jugada maestra del destino, en noviembre del 2020, dos meses después de la aprobación de nuestro proyecto, un grupo israelí demuestra de forma fehaciente que la medicina hiperbárica nos rejuvenece por dentro. Ellos pusieron el foco en el linfocito, un tipo de leucocito circulante,  por ser de las células más fáciles de estudiar.   Otras muchas células podrían  igualmente beneficiarse de dicha terapia y urge poner en marcha diferentes programas de investigación si queremos ir hacia un envejecimiento cada vez más longevo y menos vulnerable a la enfermedad además de menos consumidor de recursos.  Tengo la impresión, como la tuve en el año 2000,  que de nuevo estamos abriendo camino. Decía Antonio Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

José Sabán Ruiz, Internista e Investigador Clínico, Ex profesor de la UAH (1987-2020), Académico (2018), Premio Excelencia (2019).  Responsable de la Unidad de Endotelio, Rejuvenecimiento y Medicina Hiperbárica del Hospital Helicópteros Sanitarios (febrero 2021).   

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