El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha abogado hoy por un gran “acuerdo estatal” en materia de digitalización y tecnología, que permita a las empresas ganar tamaño y productividad, y a los trabajadores, participar en el reparto de esa riqueza.
Además, la central propone adaptar la figura de los ERTE o expedientes de regulación temporal de empleo para estabilizar el empleo de las empresas en crisis, y formar a los trabajadores mientras se hibernan sus empleos.
El sindicato presentó hoy un informe sobre el estado de la digitalización en España. Y abogó por un “acuerdo estatal” que permita impulsar un gran salto tecnológico que beneficie a las empresas y a los trabajadores, con mejoras de productividad y de salarios.
La ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, que participó en un vídeo en la presentación del informe, afirmó que España arranca de una buena posición en materia de digitalización, gracias a sus “excelentes infraestructuras”, a una Administración ya digitalizada, y la presencia de algunas grandes empresas, con capacidad de arrastre.
Sin embargo, el sindicato moderó bastante el optimismo de la ministra. Esas fortalezas son parcialmente ciertas. Pero existe un claro déficit en buena parte del tejido productivo español, volcado en las TIC o tecnologías de la información.
Salvo en las grandes empresas, y solo las hay en el subsector de la fabricación de componentes y, parcialmente, en telecomunicaciones, los salarios en España son bajos. Y prima la precariedad, como en buena parte de su tejido productivo al completo.
De hecho, de los 423.000 trabajadores que laboran en el sector TIC español, y aunque la mayoría lo hacen con contrato indefinido, un 96% se encuadra en pequeñas y medianas empresas; un subsistema poco proclive a repartir sus ganancias con los trabajadores, en forma de mejoras salariales, critican desde CCOO.
“Si las empresas son más productivas, hay que discutir cómo se reparten esas mejoras de productividad con los trabajadores, ni más ni menos”, defendió Unai Sordo, secretario general del sindicato, durante la presentación del informe.
Un acuerdo ambicioso
Los trabajadores de plataformas digitales son algunos de los afectados por esta precariedad. Y esta semana se espera que el ministerio publica la futura norma que regule este sector. Pero el sindicato va mucho más allá. Y demanda un acuerdo ambicioso, que comprometa al conjunto de la sociedad, con este “reto estratégico”, como califican esta necesidad de avanzar en la digitalización.
En primer lugar demandan un esfuerzo para que las tecnologías permeen la industria, y no solo la prestación de servicios, como hasta ahora. Pero además, consideran que hay que crear un gran centro de formación estatal, que englobe toda la formación dispersa en la materia, y la alinee con la consecución de metas medibles en materia de digitalización.
Esta red de centros públicos de formación se encargaría de coordinar los cursos que prestan las diversas ramas de la formación ocupacional en la materia. Y de tender puentes con las universidades, con las empresas, y con los sindicatos y las patronales, a quienes los primeros consideran fundamentales a la hora de detectar necesidades formativas.
Un gran esfuerzo de formación que se centre, no solo en el sector TIC, sino en el conjunto de sectores, pues todos ellos están afectados por esta “nueva revolución” en la forma de producir y distribuir de la economía.
ERTE ligados a la formación digital
Aliento formativo donde también caben los ERTE, cuyo diseño — tras el éxito de su utilización durante la pandemia — los sindicatos, y el Gobierno, quieren extender para el período posterior a la pandemia, con la idea de ofrecer a las empresas una herramienta para hibernar el empleo cuando vengan mal dadas.
Así, CCOO considera “muy sugerente” la idea de que los trabajadores en ERTE participen en programas de formación mientras su empleo está suspendido, dentro de este diseño futuro que el Gobierno quiere ensayar, junto a los agentes sociales.
Una oportunidad para el rural
Las buenas infraestructuras españolas tienen sin embargo un punto negro. Se trata del medio rural. En los pueblos, la velocidad de conexión a Internet se resiente, y CCOO demanda que se fije por ley el derecho de la población del rural a contar con una conexión de calidad. “El sector TIC puede ser una oportunidad para fijar población”, señaló Juan del Campo, de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, durante la presentación del informe.
En este campo el sindicato arremete contra los “nuevos agentes”, como Whatsapp, Telegram o incluso Google, que sin realizar “ningún tipo de inversión” en infraestructuras, generan pingües ingresos, a veces a base de empleo “muy precario”.
Malas condiciones de trabajo que afectan también en enteros subsectores, como la consultoría, que abarca gran parte del sector TIC, y donde “al menos ocho grupos profesionales” se sitúan “por debajo del SMI en tablas”, afirmó Juana de la Puente, de la federación de servicios a la ciudadanía del sindicato.
Bajos salarios que según CCOO, pueden explicar la intensa fuga de talento que afecta al sector TIC español.
El sindicato se propone además mejorar la propia acción sindical a través de la TIC, entre otros objetivos, donde destacan el fomento de la presencia de mujeres en un sector muy masculinizado, así como la consecución de regulación, como la de la desconexión digital, que garantice los derechos de los trabajadores de un sector que movilizó 92.000 millones de euros en 2018, últimos datos disponibles; un 75% más que una década atrás.
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