Meghan quiso suicidarse y La Firma es racista, según los Sussex

08/03/2021

Carmen Duerto.

El príncipe Carlos de Inglaterra se ha enterado por la televisión norteamericana que tendrá otra nieta y esta vez no podrá manifestar a los padres, Meghan y Harry, su preocupación sobre si será muy oscura de piel, como hizo antes de que naciera Archie. Y no lo sabrá, hasta que nazca en verano, porque no le coge el teléfono a su hijo pequeño desde hace un año y por cierto, no quieren tener tener más hijos.

Si el SussexBrexit no hubiera sido suficiente para la Familia Real inglesa, la entrevista concedida por Harry y Meghan, duques de Sussex (ese título es lo único que les queda) a la CBS en casa de la íntima amiga y vecina, Oprah, es la ruptura total y definitiva entre ambos. La cuarta temporada de The Crown ha sido superada con creces con las dos horas que estuvieron contando sus cuitas con The Firm (La Firma), que es el apodo que utilizaron para mencionar a la familia real inglesa. Al parecer, La Firma es una maquina de triturar a personas externas. Quisieron triturar a Diana, la pareja se ve muy reflejada en la madre de Harry y también lo intentaron con Sarah Ferguson, que ha aceptado un armisticio al ocuparse de su ex marido, Andrés, ahora apartado por sus problemas legales.

Meghan le ha contado a la periodista Oprah que ella no sabía hacer reverencias y que su, entonces novio, le enseñó dentro del coche minutos antes de encontrarse con la reina Isabel, que muy agradable y enseguida le regaló unos pendientes de perlas y un collar a juego. También se queja de que nadie la preparó o le dio algunas nociones de saber estar. Meghan tuvo que buscar en google y allí documentarse de cómo se comporta la esposa de un príncipe inglés. También desvela un suceso, que al parecer se contó al revés en la prensa británica, cuando tuvo un encontronazo con Kate, el día de su boda oficial a propósito del vestido de la pequeña Charlotte y la concuñada, le dijo cosas tan desagradables que la hizo llorar. En ese estado nervioso, Meghan hizo el paripé ante el mundo de contraer matrimonio en la capilla de Windsor, cuando lo cierto es que ya estaban casados. Sí, Harry y Meghan se recasaron mediáticamente ante el mundo tres días después de que el arzobispo les hubiera convertido en marido y mujer, ante la iglesia anglicana. “Queríamos una ceremonia para nosotros dos y nos casamos tres días antes, solo estábamos nosotros y el arzobispo”.

Meghan le cuenta a Oprah que ella no sabía realmente dónde se metía. Como americana se imaginaba a la Casa Real como había leído en los cuentos y que eran unas personas famosas y punto. Ella también era famosa, por ser actriz en la serie Suit, así que debía ser algo parecido. Cuenta que al principio no la dejaban salir sola del palacio y que fue algo parecido a la cuarentena que todos hemos vivido confinados por la pandemia, pero encerrada en un palacio.

Como era de esperar, el racismo fue una cuestión latente y dolorosa en la familia real porque antes del nacimiento de Archie tuvieron conversaciones con Harry sobre el color de piel del bebé, advirtiéndoles que ese niño nunca seria ni príncipe, ni le darían un titulo, ni llevaría seguridad. Ella literalmente se sintió “I didn’t want to be alive anymore” no quería vivir, tenía instintos suicidas y tampoco podía decírselo a su marido, a Harry, porque le daba vergüenza, así que bajó a Recursos Humanos del palacio y les pidió ayuda porque necesitaba alejarse del palacio y le dijeron “la acompañamos en el sentimiento porque vemos lo difícil que es esto pero no podemos ayudarle porque no es una empleada de la Institución, usted forma parte de la Institución y no podemos ayudarla”.

También reconoció que nada más llegar a La Firma, entregó su pasaporte, sus llaves y que no lo volvió a verlos más. El día que entraron en el Royal Albert Hall de la mano, Meghan vestía un traje de lentejuelas azul, fue el día que le dijo a su marido que quería suicidarse, él le aconsejó que se quedase en el palacio porque en ese estado no podía ir a un acto social “te acompaño porque tengo miedo de quedarme sola porque lo mismo me suicido”. Comenzaron a pensar en desvincularse un poco de la familia, seguir cobrando de la Institución, tener un rango menor, apoyar a la reina pero vivir en Australia o algún país de la Commonwealth, dar un paso atrás. Hablaron con todos pero nadie les apoyó e incluso, dejaron de cogerles el teléfono. Meghan se compara con el cuento de La Sirenita “se enamora del príncipe y pierde su voz, pero al final la recupera”. Harry está convencido que su familia tiene celos de Meghan por ser como es y ser tan empática con la gente. Decidieron instalarse en Canada por seguir en la Commowealth, pero les retiraron la seguridad, de ahí que se mudaran a Los Angeles donde el productor de cine, Tyler Perry, amigo de Kate, les prestó su casa y les puso seguridad hasta que se compraron su hogar de Santa Bárbara.

Harry le reconoce a Oprah que su familia les cerró el grifo del dinero el año pasado, pero que vive muy bien gracias a la herencia de su madre, Lady Di y a los contratos con Netflix y Spotify. Está muy dolido con su padre, se siente decepcionado y con su hermano necesita tiempo porque viven en espacios diferentes. La entrevista termina con la pregunta de la periodista; “¿Crees que Meghan te ha salvado? Contesta un si, alto y claro, al que Meghan, que no ha parado de interrumpirle durante toda su entrevista, le replica: “tu nos has salvado y la decisión que has tomado nos ha salvado a todos. Me has salvado la vida”. Fin…aunque continuará

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