Ante la reunión de la Reserva Federal del 16 y 17 de marzo, Mark Holman, CEO de TwentyFour (del grupo Vontobel AM), considera que «la Fed no juega en contra de los rendimientos de los bonos del Tesoro». «Los bonos del Tesoro estadounidense siguen protagonizando la actividad de los mercados por la presión al alza de los rendimientos. Hasta ahora, la Fed ha considerado que el movimiento en este sentido es ordenado y consistente con sus expectativas de recuperación económica», explica, aunque deja muy claro que «desde nuestra perspectiva, la principal preocupación sigue siendo el ritmo la subida de los rendimientos de los bonos soberanos estadounidenses».
«Quizá, el origen de una posible nueva preocupación esté en la propia Fed. Parece que la autoridad monetaria no está escuchando al mercado, lo que podría estar dando a los bajistas en los ‘treasuries’ potencia de disparo», advierte.
Holman destaca las «nuevas buenas noticias sobre la recuperación económica o sobre algún elemento nuevo que puede contribuir a que esto ocurra», como que se adelante al segundo trimestre las estimaciones de vacunaciones que existían para la segunda mitad del año. El fuerte dato de empleo «sugiere que la vuelta a los trabajos se está produciendo a buen ritmo, y si este ciclo tan extraordinario nos ha enseñado algo, es que podríamos encontrarnos con la creación de un millón de empleos en Estados Unidos».
«En mi opinión, la Fed está muy anclada en el presente y rechaza hacer comentarios sobre el futuro. Los mercados son plenamente conscientes de que para recuperar todo el empleo perdido el año pasado es necesario que se creen alrededor de ocho millones de puestos de trabajo, y también saben que la inflación que está apareciendo es un fenómeno transitorio. Pero los mercados también son conocedores de la rapidez con la que se ha sucedido todo en este ciclo. De hecho, lo único que ha llevado un ritmo más lento ha sido la velocidad en la que la Fed se ha dado cuenta de todo. Tras la aprobación de un paquete adicional de estímulos valorado en 1,9 billones$, veríamos bien que la institución que preside Jerome Powell reconociera que, si la economía se recupera más rápido y con más fuerza de la que se espera, reaccionaría a unos datos de inflación que excedieran su umbral de tolerancia», argumenta el CEO de Twenty-Four.
«Es posible que el mensaje que tiene que dar la Fed a los esta semana sea clave. Esto es así, especialmente, por todo el volumen de nuevas emisiones de’ treasuries’ en la parte larga de la curva durante la semana y que tienen que ser digeridos por los inversores, con 38.000 millones$ en bonos a 10 años y unos 24.000 millones a 30 años», añade.
«Pensamos que en estos momentos está muy desactualizada nuestra previsión para los rendimientos de los bonos a 10 años de Estados Unidos a finales de año que situábamos en 1,50%. Sería muy osado en este momento sugerir que no se va a alcanzar el nivel del 2% en ningún momento de este año a medida que se completa la recuperación mientras la FED se muerde la lengua. Quizá el movimiento más sensible sería mantener unas duraciones cortas», concluye Holman.
DWS cree que la Fed oscila entre el optismismo y la cautela
Christian Scherrmann, U.S. Economist para DWS, cree que «la Reserva Federal se encuentra en una delgada línea, entre el incipiente optimismo sobre la recuperación fiscal y el impulso de las vacunas, y la necesidad de dar un tono de cautela para justificar su fijación de políticas más bajas por más tiempo». «Una mala gestión de este delicado equilibrio podría afectar a los mercados. Por ello, la Fed tiene como objetivo la gestión avanzada de las comunicaciones», precisa.
«Como parte de ello, los funcionarios de la Fed han dedicado bastante tiempo antes de la próxima reunión del FOMC a explicar que esperan que el mercado laboral tarde en alcanzar el máximo empleo. No hay que confundir el máximo empleo con el pleno empleo. El pleno empleo es el estado de la economía cuando la tasa de desempleo es baja y coincide con algunas estimaciones de su nivel natural. La teoría dice que si el desempleo cae por debajo de este nivel natural, y se acerca al máximo empleo, el mayor aumento del empleo incrementará las presiones sobre los salarios y los precios, ya que la oferta de mano de obra empieza a ser un problema. Sin embargo, una gran lección del pasado reciente, según han sugerido recientemente los funcionarios de la Fed, es que esta relación entre el bajo desempleo y la inflación es mucho más débil de lo que se pensaba. Por lo tanto, la Fed parece estar decidida a dejar que el empleo se dispare en la actual recuperación. Dicho de otro modo, la Fed tiene la intención de seguir siendo complaciente hasta que vea una inflación realizada (y durante algún tiempo) que pueda atribuirse a la dinámica interna de la economía, especialmente del mercado laboral», argumenta el economista para EEUU de DWS.
«Su evaluación del estado actual del mercado laboral, mientras tanto, es mucho menos optimista y ve la actual tasa moderada de desempleo como una lectura esencialmente falsa. La Fed cree que la verdadera tasa de desempleo, incorporando las pérdidas de población activa relacionadas con la pandemia, estaría ahora cerca del 10% y no en el 6,2%, como se informó en febrero. Ésta es la razón para tolerar más o menos próximos incrementos en la tasa de inflación, que la Reserva Federal considera que probablemente sean impulsadas por efectos de base o de naturaleza generalmente transitoria (es decir, que reflejan una demanda reprimida). Por lo tanto, hasta el momento, la Reserva Federal está decidida a mantener su actual política acomodaticia», insiste.
«Sin embargo, los mercados tienen una opinión diferente. Basándose en el futuro del euro-dólar a 3 meses, las expectativas del consenso apuntan a no menos de 5 subidas de tipos de 25 puntos básicos para mediados de 2024. Esto contrasta fuertemente con las expectativas de la Fed de una subida en total en 2024, tal y como se comunica en su Resumen de Proyecciones Económicas. Por lo tanto, los participantes en el mercado están buscando otros posibles ajustes de la política monetaria, como otra Operación Twist o un control directo de la curva de rendimientos. Pero hasta ahora se han visto decepcionados, al menos cuando escuchan a los portavoces de la Fed. Aunque algunos miembros del FOMC han destacado el reciente movimiento al alza de los rendimientos, la actual situación de las condiciones financieras sigue considerándose acomodaticia. El presidente de la Fed, Powell, explicó que las condiciones financieras reflejan un conjunto más amplio de precios y activos y que el aumento de los rendimientos es probablemente una respuesta a las mayores expectativas de crecimiento», apunta Scherrmann.
«Éste podría ser posiblemente el aspecto más complicado de la reunión de marzo. Varios oradores de la Fed han expresado su optimismo sobre el crecimiento económico y han señalado que los riesgos a la baja se han reducido, algo que podría reflejarse en la próxima actualización de su Resumen de Proyecciones Económicas. Unas expectativas de crecimiento más elevadas podrían ir acompañadas de una visión ligeramente más optimista sobre la recuperación del mercado laboral. Sin embargo, todavía no se prevé que esté cerca la consecución del objetivo del máximo empleo», aañde.
«Más allá de esto, no se esperan grandes cambios de la política monetaria en la reunión de marzo, como por ejemplo, el importe de las compras de activos. Al menos no hasta que veamos «progresos suficientes». Eso es algo que puede esperarse más allá de 2021, cuando otra ronda de estímulos fiscales y avances en la vacunación empiecen a desplegar su magia»
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