La rentabilidad de la banca cae a más de la mitad, hasta el 2,1%

23/03/2021

Miguel Ángel Valero. El riesgo de crédito, la planificación del capital, la rentabilidad y la sostenibilidad del modelo de negocio, los riesgos climáticos, la gobernanza y los controles internos de las entidades, prioridades de supervisión en 2021 para el Banco Central Europeo. // Informe sobre las actividades de supervisión del BCE 2020  

La rentabilidad de los recursos propios de las entidades de crédito cayó al 2,1 %, desde el 5,2 % de 2019. Este considerable descenso de la rentabilidad fue resultado directo de la pandemia de coronavirus, señala el Banco Central Europeo (BCE) en el Informe 2020 sobre las actividades de supervisión.

La ratio de capital ordinario de nivel 1 de las entidades de crédito aumentó ligeramente respecto a 2019 y se situó en el 15,2 % en el tercer trimestre de 2020. Esto se debió en parte a las medidas supervisoras, reguladoras y de alivio fiscal extraordinarias adoptadas en respuesta a la crisis, destaca el informe del BCE.

El Consejo de Supervisión del BCE adoptó 2.643 decisiones, en su mayoría relacionadas con evaluaciones de idoneidad (1.165), pero también con la crisis del coronavirus (257) y modelos internos (245).

Las prioridades supervisoras del BCE para 2021 se centrarán en cuatro áreas principales que se han visto afectadas de manera significativa por la actual crisis del COVID-19:

  • Las actuaciones de la Supervisión Bancaria del BCE irán dirigidas prioritariamente a evaluar la adecuación de las prácticas de gestión del riesgo de crédito de las entidades, así como de las operaciones, el seguimiento y la comunicación de información en relación con este riesgo. Se pondrá especial atención en su capacidad para detectar cualquier deterioro de la calidad de los activos en una fase temprana, para registrar, por tanto, las provisiones adecuadas en el momento oportuno y para adoptar las medidas necesarias a fin de gestionar la morosidad y los préstamos dudosos.
  • Además, es esencial que las entidades apliquen prácticas de planificación de capital sólidas, basadas en proyecciones de capital que puedan adaptarse a un entorno en rápida evolución, en particular en situaciones de crisis, como la pandemia actual. La prueba de resistencia a escala de la UE coordinada por la EBA que se llevará a cabo en 2021 será un elemento importante para calibrar la fortaleza del capital de las entidades.
  • La rentabilidad y la sostenibilidad del modelo de negocio de las entidades de crédito siguen estando sometidas a la presión del entorno económico, caracterizado por bajos tipos de interés, exceso de capacidad, baja eficiencia de costes y competencia de entidades de crédito y entidades no bancarias. La pandemia de COVID-19 está agravando estas presiones. En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE continuará examinando críticamente los planes estratégicos de las entidades y las medidas subyacentes adoptadas por su alta dirección para superar las deficiencias existentes.
  • La supervisión seguirá centrándose en la gobernanza de las entidades y, en especial, en su capacidad de agregación de datos sobre riesgos y sus sistemas de información, así como en su gestión del riesgo de crisis. La Supervisión Bancaria del BCE continuará evaluando los controles internos de las entidades, también con vistas a mitigar los riesgos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

Además, en 2021 se llevarán a cabo actividades estructurales adicionales más allá de los impactos de la pandemia de COVID-19, que estarán relacionadas, en especial, con la adaptación de los bancos a las expectativas establecidas en la Guía del BCE sobre riesgos relacionados con el clima y medioambientales y con su preparación para la aplicación del paquete finalizado de reformas de Basilea III.

Lagarde pide completar la Unión Bancaria

La crisis generada por la pandemia «ha puesto de relieve los beneficios de contar con un código normativo único europeo y con un supervisor único para la unión bancaria», destaca la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en la presentación del Informe. «Al someter a todo el sistema bancario a un estándar de supervisión común más estricto, la supervisión bancaria del BCE ha logrado que las entidades de crédito estén mejor posicionadas para resistir perturbaciones graves como ésta», argumenta.

«Cuando comenzó esta crisis, los bancos europeos contaban con colchones de capital y de liquidez sólidos y con una capacidad operativa robusta. Y, de momento, han mostrado una gran resiliencia. Han logrado resistir las pérdidas, mantener la oferta de crédito prácticamente estable y, por ende, evitar un gran aumento de los impagos de las empresas y los hogares», reconoce Lagarde.

«Sin embargo, es probable que surjan más vulnerabilidades cuando empiecen a retirarse las medidas de apoyo en los distintos países europeos, ya que se pondrá de manifiesto el creciente endeudamiento de la economía. En consecuencia, los bancos estarán más expuestos a los riesgos de crédito, lo que, combinado con los posibles ajustes en los mercados, podría deteriorar sus posiciones de capital», avisa la presidenta del BCE.

«Al mismo tiempo, esta crisis agravará los problemas estructurales que han lastrado la eficiencia del sector bancario europeo en los últimos años. Los beneficios de los bancos europeos son moderados desde hace tiempo y es probable que lo sigan siendo en 2021, dado que se incrementarán las pérdidas crediticias. Esta situación, a la que se suma el actual exceso de capacidad del sistema bancario, requerirá que las entidades de crédito continúen fortaleciendo su gobernanza, mejorando la eficiencia de costes y diversificando sus fuentes de ingresos con el fin de sustentar mejor la recuperación económica», insiste Lagarde.

La presidenta del BCE reclama a la banca abordar los riesgos relacionados con el clima y medioambientales, y estar al día de los ciberriesgos y los riesgos tecnológicos tendrá que ser una prioridad.

«Es preciso completar la unión bancaria. Reforzar todo lo posible los enfoques comunes europeos fue eficaz para afrontar los retos de 2020 y será fundamental para lograr una recuperación sostenible en los próximos años», concluye Christina Lagarde.

Enria aplaude la «tendencia alentadora» de fusiones

Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE, destaca que en 2020 se ha apreciado en la zona euro «una tendencia alentadora» de bancos involucrados en procesos de consolidación, en referencia a las operaciones protagonizadas por las entidades italianas Intesa Sanpaolo y UBI Banca, así como por las españolas CaixaBank y Bankia y Unicaja Banco y Liberbank.

«Todos estos bancos han sido proactivos en este sentido, lo que ha provocado nuevos debates en los consejos de otras entidades», destaca Enria en la entrevista que acompaña al Informe de Supervisión.

Defiende que los procesos de combinación de negocios «bien planificados» pueden ayudar a los bancos a ser más rentables, invertir más en la transformación digital y, en última instancia, aumentar su rentabilidad. Y a eliminar el exceso de capacidad que se generó en el período previo a la gran crisis financiera.

El BCE reitera su apoyo a las combinaciones de negocios «bien diseñadas y ejecutadas», que se concreta en que «no penalizará los planes de integración creíbles estableciendo requisitos de capital más elevados», sino que será «el promedio ponderado de los niveles aplicables a las dos entidades antes de la consolidación».

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