Bitnovo recuerda que la pandemia colocó al bitcoin en los 3.600 dólares y ahora roza los 60.000

25/03/2021

Bitnovo. Entre el 12 y el 13 de marzo de 2020, el bitcoin sufrió descensos del 50%. Hoy cotiza por encima de los 50.000 dólares, habiendo superado esporádicamente los 60.000.

Se ha cumplido el primer aniversario de la
penúltima vez que muchos volvieron a dar
por muertos a bitcoin y al resto de
criptomonedas. El descalabro bursátil
producido por el comienzo de la pandemia
afectó a todos los mercados y repercutió
especialmente en el de las criptomonedas.
Entre el 12 y el 13 de marzo de 2020 y
agravado por una crisis de liquidez, se
produjeron caídas en la valoración
cercanas al 50%. Aquella madrugada
bitcoin tocó los 3.600 dólares en algunas
casas de cambio. Hoy cotiza por encima de
los 50.000 dólares, habiendo superado
puntualmente los 60.000. ¿Qué ha
pasado en este último año?

Un conjunto de factores ha tenido como
consecuencia este incremento del precio
del bitcoin, para muchos sorprendente,
desmesurado y exageradamente veloz:

1. El principal factor ha sido la entrada de inversores institucionales. La escalada
de precio de finales de 2017 fue generada por pequeños inversores, muchos de los
cuales se subieron a una ola no porque tuvieran conocimiento de la tecnología
subyacente, sino arrastrados por una corriente especulativa que los llevó a pensar
que iban a multiplicar su dinero de manera fácil. Más de tres años después, sólo los
pocos que tuvieron paciencia la han visto recompensada, virtud que en la mayoría de
los casos venía dada por saber dónde estaban invirtiendo, tener fe en las posibilidades
que esta tecnología ofrece, aparte de por supuesto solo invertir lo que no necesitaban
y se podían permitir perder.

Ahora una buena parte del volumen viene de la mano de grandes empresas y
corporaciones, que ven a bitcoin y otros criptoactivos no sólo como un refugio o como
una reserva de valor y que algunas ya recomiendan para diversificar portfolios, sino
como una posibilidad real de estar ante una evolución del dinero tal y como lo
conocíamos, una nueva forma de almacenar y transmitir valor. MicroStrategy, Square,
Tesla, Paypal o Visa son ejemplos de empresas tecnológicas que quizá estén
adelantándose a este cambio de paradigma, unas para directamente invertir y otras
para incorporarlas en sus operaciones.

● Los avances en regulación han ayudado a abrir la puerta a estos inversores
institucionales. En Europa esperamos este año la entrada de MiCA, el reglamento
para mercados de criptoactivos, de modo que existan unas reglas de juego comunes
en los estados miembros de la UE para dar seguridad tanto a usuarios como a
empresas reguladas que podrán competir en igualdad de condiciones.
● La educación financiera y el lento pero cada vez mayor conocimiento sobre las
criptomonedas, sus beneficios y el amplio abanico de soluciones que ofrecen,
van permitiendo que la gente profundice en estas opciones para así poder decidir. Lo
vemos en los medios, donde no sólo se hacen eco de la volatilidad del precio, ya hay
titulares en los que se habla de finanzas descentralizadas (DeFi), de aplicaciones
blockchain, e incluso de NFTs, los tokens no fungibles por sus siglas en inglés que
actualmente se están poniendo de moda en el mundo del arte, entre otros muchos.
● Las medidas económicas tomadas para paliar los efectos de la pandemia
mundial probablemente también hayan influido de manera indirecta en el
incremento de la demanda de las criptomonedas. Los estímulos de los bancos
centrales, hasta el punto de que, por ejemplo, casi el 25% de los dólares en circulación
se emitieron en 2020, puede que hayan colaborado en esa labor de educación
financiera.

La población se va dando cuenta
de que nadie emite dinero gratis,
de que se produce una merma en
su poder adquisitivo, de que sus
ahorros se diluyen en una masa
monetaria tradicional que crece
sin control y buscan alternativas. Y
descubren bitcoin, un dinero que
no se devalúa, sino que se aprecia
en el tiempo, con una emisión
controlada y programada, no
alterable o manipulable sin el
consenso de la mayoría de la red.

● Por último, un factor intrínseco a Bitcoin: el halving. En mayo de 2020 se produjo
por tercera vez este evento programado en su protocolo, en el que cada 210.000
bloques (aproximadamente 4 años), se reduce a la mitad la emisión en forma de
recompensa en bitcoins que perciben los mineros cuando cada 10 minutos de media,
resuelven un puzle matemático para para poder añadir un nuevo bloque a la cadena.
Actualmente ya se han emitido casi el 89% de los bitcoins en circulación y si se
quieren obtener, sólo hay dos maneras: conseguir minar los que quedan o que
alguien te venda los que posee, y cuando un bien es escaso, sabemos lo que ocurre
con su precio.

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