Medio millón de personas con bajos ingresos quedan fuera del ingreso mínimo vital (IMV), según UGT. El sindicato ha iniciado contactos con los grupos políticos para mejorar la renta durante su trámite parlamentario. Reclama que esta renta cubra también los gastos de vivienda, rebajar a los 18 años la edad de los beneficiarios, y que puedan cobrarla también los extranjeros.
El sindicato recuerda que las últimas modificaciones del ingreso mínimo vital se están tramitando como proyecto de ley. Y pide a los grupos que “mejoren la renta”, a través de enmiendas que incluyan sus propuestas.
Según la central, actualmente medio millón de personas con bajos ingresos están excluidas de esta renta, aprobada en 2020, y modificada el pasado mes de febrero a través de un real decreto ley, que finalmente se tramitará como proyecto de ley.
Las últimas modificaciones permiten a las personas sin hogar cobrar esta renta, así como aquellos que habitan en casas compartidas o residencias privadas. Además, la determinación de los casos particulares que, sin cumplir los requisitos, puedan reflejar situaciones de vulnerabilidad queda en manos de asociaciones del Tercer Sector, cuyo dictamen sirve de guía a las Administraciones para aprobar la ayuda.
Sin embargo, a pesar de estos cambios, UGT considera que el ingreso mínimo vital está mal diseñado. Y que en su su deficiente concepción actual deja fuera de la renta a medio millón de personas, inmersas en la pobreza.
Así, y aunque reclama un rediseño profundo, defiende una serie de modificaciones que ayudarían a corto plazo a mejorar la cobertura de la renta frente a la pobreza.
Rebajar el requisito de edad a 18 años
La principal medida que reclama UGT es la rebaja de la edad de acceso a la renta a 18 años, frente a los actuales 23 años (salvo en casos de violencia de género y otros supuestos).
Además, reclama otros cambios en el sistema a la hora de decidir quién accede a la ayuda. Actualmente la Administración computa los ingresos del año anterior al de la solicitud para determinar la posibilidad de cobrar el IMV.
UGT propone tener en cuenta la situación económica de los solicitante en el momento en que presentan la solicitud. Para ello el sindicato propone que baste una mera declaración de ingresos. Y que luego cuando se compruebe el nivel de ingresos realmente percibido, se regularice la renta.
“Se trata de ajustar esta prestación de manera semejante y conforme a lo establecido por el Tribunal Supremo en otras prestaciones no contributivas”, señala.
Finalmente, el sindicato propone que los parados que hayan agotado todas las prestaciones accedan directamente al IMV, siempre que cumplan el resto de requisitos. Y que sean solo los empleados públicos quienes determinen las situaciones de vulnerabilidad, y no los trabajadores del Tercer Sector, como hasta ahora.
Incluir los gastos de vivienda
UGT demanda un rediseño profundo de la renta. Incluir a más gente, y no solo a aquellos cuyos ingresos se sitúan como máximo 40 euros por debajo del umbral de la pobreza severa, como ahora. Restar las deudas a la hora de contabilizar el patrimonio. Y dar acceso a los extranjeros, como manda la Carta Social Europea, sostienen.
Finalmente, el sindicato pide también que la renta diferencie entre quienes tienen vivienda y quienes no. Y cubrir esta situación con una ayuda mayor a quienes carezcan de morada.
Actualmente, al no sumar ayudas a la vivienda, “el IMV se convierte en un transferencia de rentas” de las personas en pobreza severa “a los arrendadores y los bancos”, concluyen.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.