Luis del Rivero declara que el espionaje de Villarejo le causó un infarto

26/04/2021

diarioabierto.es. Miguel Sebastián, director de la Oficina Económica del Gobierno cuando Sacyr entra en el BBVA, asegura que sufrió "un vapuleo mediático continuado" que afectó tanto a su carrera profesional como a su vida personal.

El que fuera presidente del Sacyr Luis del Rivero declaró el 14 de abril, ante el juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso ‘Tándem’, que las diferentes actuaciones del comisario José Manuel Villarejo contra su persona le valieron un infarto que acabó en una operación a corazón abierto en la que tuvieron que hacerle «cinco baipases de una vez».

Del Rivero explica que por esa época vieron conveniente diversificar inversiones y decidieron entrar en el BBVA con el apoyo de accionistas del banco. Asegura que «en ningún momento» el consejo de administración de Sacyr se proponía lanzar una opa hostil contra el banco y que en una primera fase sólo aspiraban a llegar al 5%.

Pero al poco de hacer pública esa intención, sufrió «una campaña brutal». El sábado 12 de febrero de 2005 vio en la televisión el incendio del rascacielos Windsor y pensó que «hasta ahí llegaban las cosas» y decidió proponer la venta de las acciones al consejo, algo que ocurrió días después, ya que la operación no era avalada por el gobernador del Banco de España, Jaime Caruana. «Hemos venido a tener un negocio, no a hacer una guerra«, declara al juez.

Además del infarto, sufrió sumó daños morales «bastante importantes» porque su reputación se vio afectada y de hecho desde entonces dejó de ganar cantidades de dinero importantes.

«Ese Gobierno, si hubiese querido que la operación se hubiera hecho, la hubiera hecho, hubiera salido, pero el Gobierno estaba al margen», declara Luis del Rivero sobre la implicación del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Vapuleo mediático continuado

El ex ministro de Industria Miguel Sebastián denuncia, ante el juez que investiga la supuesta contratación por parte del BBVA del entonces comisario José Manuel Villarejo para frustrar el desembarco de Sacyr en el banco, que sufrió «un vapuleo mediático continuado» que afectó tanto a su carrera profesional como a su vida personal.

El juez instructor de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón le citó el 14 de abril como testigo dada su condición de director general de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno en la época en la que habría producido este espionaje.

Sebastián se considera víctima  del «primer caso de ‘outing’ de la historia de España», explicando que el ‘outing’ consiste en «revelar la condición de homosexual de una persona que no quiere que sea revelada públicamente». Fue «lo más desagradable». «Me gustaría que fuera el último» caso, apostilla.

Sitúa la operación Sacyr-BBVA en el contexto de «una efervescencia económica y empresarial muy elevada, con burbujas de todo tipo», donde se cocinaban numerosas operaciones de las que se informaba a Moncloa. Le informa Vicente Benedito, director financiero de Sacyr y exdirectivo del BBVA, y hay una primera reunión también con Luis del Rivero en el verano de 2004.

Cuando la operación ya estaba en marcha, Sebastián les aconsejó que se entrevistaran con el vicepresidente económico, Pedro Solbes.

Aclara ante el juez que no tuvo ninguna participación directa en esta operación, dado que su trabajo en aquella época se limitaba a «transmitir esa información al presidente del Gobierno, que era lo que ellos buscaban». Y que el Gobierno en esta operación «no tenía nada que decir».

Miguel Sebastián, que era director del Servicio de Estudios del BBVA hasta que fue despedido por el presidente Francisco González en 2003, achaca el fracaso de la operación a que «los que la llevaron a cabo decidieron retirarse» porque «dijeron que querían la autorización del Banco de España y el Banco de España no se la autorizó».

Declara ante el juez que Francisco González le despidió y le espetó que «no tenía que dar ningún tipo de explicación». También le dijo: «Ojo con lo que dices de nosotros, porque nosotros podemos decir muchas cosas de ti». A lo que Sebastián contestó: «Puedes decir de mí lo que quieras».

Recuerda que su padre, agente de Bolsa, había ayudado a Francisco González en sus primeros años y que entre ellos había una relación cordial.

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando...