Christian Scherrmann, U.S. Economist para DWS, considera que, como esperaban todos los analistas y operadores, la Reserva Federal mantuvo «su postura complaciente y bien trazada» a la espera de más pruebas de un «progreso adicional sustancial». Porque «los próximos datos serán probablemente muy volátiles, ya que los efectos de base que pueden hacer subir la inflación se combinan con la demanda reprimida que puede reforzar el gasto».
No obstante, los miembros del FOMC consideran que la economía va por buen camino, mensaje que suena algo más optimista en comparación con marzo. El presidente de la Fed, Jerome Powell, deja muy claro que la inflación transitoria, que se espera en los próximos meses, no será un motivo para subir los tipos. Y que «todavía no es el momento» de empezar a pensar en la reducción de las compras de activos.
Para Schermann, «las vacunas siguen siendo fundamentales para las perspectivas y el mercado laboral está lejos de lo que la Fed considera máximo empleo».
«Creemos que cualquier cambio importante en la orientación futura se hará esperar hasta la reunión de junio, en la que, si la Reserva Federal sigue siendo optimista, el Resumen de Proyecciones Económicas será probablemente más positivo. Poco después, muy probablemente en agosto, la tradicional reunión o simposio de Jackson Hole proporcionaría el terreno perfecto para advertir de los grandes cambios en materia política que se avecinan», apunta este experto, que insiste en una de las frases preferidas de Powell: “cualquier cambio se anunciará mucho antes de que se produzca”.
Lombard Odier cree que la reducción de las compras comenzará en enero
Samy Chaar, Economista Jefe de Lombard Odier, comenta que la Fed no sale de su «zona de confort». «Revisó su evaluación económica a la luz de los sólidos datos entrantes, pero no hubo cambios en la orientación futura ni en las compras mensuales de activos», argumenta.
El empleo sigue estando muy por debajo de su nivel máximo y Jerome Powell señaló claramente que cualquier repunte de la inflación probablemente sea transitorio y, por lo tanto, es probable que la Fed se adapte a él. Gran parte de este repunte de la inflación puede considerarse ligado a cuestiones que se desvanecerán junto con la Covid-19.
«La Fed ha sido bastante explícita en su orientación sobre los tipos: una visión expansiva del máximo empleo, una inflación del 2% y una inflación prevista ligeramente superior al 2%. Dado que la economía aún no está ahí, la Fed mirará más allá de cualquier presión de precios a corto plazo», razona Chaar.
Pero este experto discrepa del tono más optimista de los mensajes de la Fed: «el mantenimiento de la política monetaria frente a unos datos de actividad e inflación más sólidos es una actitud pesimista».
«Nuestro escenario central es que la reducción progresiva de las compras de activos se produzca ya en enero de 2022, y que se anuncie en la segunda mitad de 2021, cuando la tasa de desempleo se acerque al 5%. La reducción de 120.000 millones$ de activos debería durar 12 meses, suponiendo un ritmo de 10.000 millones$ al mes. Esto permitiría un «despegue» de los tipos en la segunda mitad de 2023″, señala el experto de Lombard Odier.
Aberdeen avisa sobre la incertidumbre de la inflación a corto plazo
Luke Bartholomew, senior Monetary Economist de Aberdeen Standard Investments, pone el foco en una mejora de las perspectivas de riesgo en torno a la pandemia, ya que la Fed ha eliminado la referencia a los «riesgos considerables» señalando simplemente que los riesgos «siguen existiendo». Powell reiteró que es todavía demasiado pronto para empezar a «hablar de hablar» de la reducción de la política monetaria, y que es probable que pase «algún tiempo» antes de que se alcance el umbral de «progreso adicional sustancial» y se pueda empezar con el tapering.
La referencia a «factores transitorios» en la inflación «se trata de una señal muy importante por parte de la Reserva Federal de que tiene la intención de mirar a través de la volatilidad de la inflación prevista para este año».
Pero este experto avisa: «el grado de incertidumbre sobre la trayectoria precisa de la inflación a corto plazo es mayor de lo normal, ya que es difícil saber exactamente cómo responderá la economía».
«Esto debería dar a los inversores la seguridad de que la Fed seguirá siendo acomodaticia y se resistirá a retirar el apoyo hasta que la recuperación esté bien afianzada. Por lo tanto, hay poco riesgo a corto plazo de que se produzcan ventas», concluye Luke Bartholomew.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.