Hacía mucho que no se hablaba del G-20 después de las importantes reuniones que celebró cuando estalló la crisis. Sin embargo, sigue siendo el foro económico donde más se avanza y se adoptan decisiones que, en teoría, todo el mundo debe cumplir. Con una amenaza de recesión para 2012 en la antesala, y después de que cada Estado haya capeado el temporal a su manera, parece que se hace más necesario que nunca hacer una puesta en común, pese a la guerra dialéctica que mantienen desde hace un mes Estados Unidos y la UE, o lo que es lo mismoe Barack Obama y Angela Merkel-Nicolas Sarkozy.
Pese a que todos buscan culpables, la reunión del G-20 servirá para que los principales ministros de Economía y Finanzas, así como los presidentes y gobernadores de los bancos centrales de las 20 principales economías analicen en París este sábado la profunda crisis en la que se encuentran los países occidentales y buscar una solución, sobre todo, para los países del euro, para los que nuevamente se prevé una recesión. Por este motivo, el resto de las potencias mundiales esperan una solución rápida ya que sus economías también se están viendo afectadas.
Es por esta situación por la que Obama ha intentado leer la cartilla a Europa, aunque la canciller alemana después de unas semanas de tranquilidad y justo en la víspera de celebrarse el G-20 ha pedido al presidente de los Estados Unidos que «dé menos lecciones y actúe más». Obama, como se recordará, había criticado la lentitud de Europa en su toma de decisiones. Angela Merkel ha pedido a Obama que aplique la tasa para las transacciones interancionales de capital, una de las medidas más rápidas en aprobarse y aplicarse en la UE.
Hasta tal punto es importante esta reunión, que los países asistentes se han marcado como prioridad fijar los elementos que den estabilidad a la zona euro. Por tanto, los trabajos son paralelos a los que países como Francia, Alemania o España están realizando de cara a la Cumbre Europea, que se celebrará el próximo 23 de octubra y en la que por otro lado vuelve a marcar diferencias, ya que los 20 países que no pertenecen a la Unión Económica y Monetaria están totalmente de acuerdo con el Plan de Capitalilización anunciado por José Manuel Durao Barroso, que Alemania, Francia y España, que han hecho frente común contra elevar los requisitos de capital básico a los bancos europeos.
Además se deberá abordar qué hacer con el problema de la deuda soberana de los países rescatados, sobre todo Grecia, ante los inminentes vencimientos que no podrán cobrar, ya que al país heleno no ha llegado todavía el dinero que necesita para cumplir sus compromisos con las entidades financieras, sobre todo bancos franceses y alemanes.
La reunión que se celebra en París esta noche es previa a la que tendrá lugar este sábado en Cannes, donde los países de fuera de la UE pretenden presionar a los responsables comunitarios para que busquen una solución a la crisis, que está afectando al resto del mundo.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.