Josep Piqué, presidente del Círculo de Economía, institución que agrupa propietarios de empresas, altos directivos y académicos, ha pedido al Gobierno que surja de las elecciones del 20 de noviembre que aborde la reforma fiscal, porque, ha dicho, “hay margen para subir impuestos y bajar otros”. En su novena nota de opinión, el Círculo ha defendido los recortes, siempre que no afecte a la recuperación económica, y ha manifestado su apoyo a las políticas de austeridad y rigor como condición necesaria para salir de la crisis.
En el documento titulado “A tiempo de salir de la crisis. La hora de la política”, el Círculo recuerda la necesidad de las reformas estructurales, como la laboral, la energética o la de las administraciones, pero insiste en que es preciso «repensar» el sistema fiscal para que contribuya a la competitividad y la equidad, así como debatir sobre el modelo sanitario y de infraestructuras.
Ante lo que Piqué califica la peor crisis de los últimos 80 años, la institución que preside pide al nuevo Gobierno y al resto de las administraciones que sigan con el proceso de consolidación fiscal, ya que “no hay alternativa” y recuperar la credibilidad de los acreedores es un asunto prioritario, pero también ha instado a no hacer «recortes lineales» y a realizar las reformas estructurales para volver a crecer.
El Círculo urge así a que se aborde la reforma del sistema fiscal español para modernizarlo y homologarlo al resto de la Unión Europea. En el documento se alega que «el sistema que tenemos hoy es todavía de finales de la década de 1970”. Por esa razón, “hay que repensarlo para contribuir a la competitividad y la equidad”. A juicio de Piqué, hay margen para cambiar la imposición directa y subir la indirecta, si bien ha admitido que ejecutar esa reforma puede suscitar «muchas dudas» por la debilidad de la demanda interna.
El lobby presidido por el ex ministro de Gobiernos de José María Aznar, también hace un llamamiento a “evitar abusos” y reclamó “comportamientos ejemplarizantes”, no sólo en los ámbitos de la Administración pública, sino también en las finanzas, como vía para recuperar la confianza. A juicio del Círculo, la crisis ha venido precedida y acompañada de comportamientos negligentes que minan la confianza.
Un año después de que otro documento del Círculo de Economía bajo la presidencia de Salvador Alemany defendiera “un nuevo pacto constitucional” que facilitara “el encaje de Cataluña en España”, la nueva opinión de la institución empresarial catalana evita las propuestas defendidas por la patronal Fomento del Trabajo y la Generalitat. Ahora, el Círculo matiza las políticas económicas actuales, en Madrid y Barcelona, al reclamar «hacer compatible la austeridad en el gasto con el crecimiento económico y la reducción del paro».
En el mismo capítulo de apoyo a los recortes, también defiende que «lo que está fuera de toda duda es la necesidad e inevitabilidad de racionalizar la estructura y el tamaño del gasto de nuestras administraciones», aunque en ningún caso refiere palabra alguna a cuál de ellas: central, autonómica o local, y pide más coordinación entre todas.
El lobby catalán avala las políticas de austeridad que han emprendido las administraciones públicas, pero reclama que se fijen prioridades y se expliquen las razones de los recortes, al tiempo que aboga por adoptar medidas que favorezcan el crecimiento ante el peligro de que los ajustes lleven a una nueva recesión. «Es obvio que no hay alternativa a la consolidación fiscal y al desapalancamiento en el sector privado, tanto financiero como no financiero», ha asegurado el presidente del “think tank” empresarial, para quien el contexto social supone “la crisis más profunda de los últimos 80 años”, con tasas de paro “insoportables”, una creciente “desafección de la ciudadanía” y un aumento del malestar social a la par que cada vez surgen más problemas de cohesión social.
El Círculo también ha señalado al Corredor Mediterráneo como «prioridad desatendida» tras múltiples ejemplos de inversiones desproporcionadas o innecesarias en otras infraestructuras. Además, recuerda la conveniencia de potenciar la aplicación empresarial de los proyectos de investigación.
En el documento, que vuelve a recordar la necesidad de un amplio acuerdo como el que protagonizó España durante la Transición, concluye loando las ventajas de «una mayor integración europea» y recuerda que esa idea forma parte del código genético de la institución.