El BCE tomará medidas para que las condiciones de financiación sean favorables

21/07/2021

Miguel Ángel Valero. Los analistas descartan que en la reunión del jueves 22 de julio el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo insinúe siquiera la posibilidad de reducir la compra de activos o de una retirada progresiva de los estímulos. Esa decisión no se tomará, como muy pronto, hasta septiembre.

“Creemos que es demasiado pronto para que el Banco Central Europeo insinúe la posibilidad de reducir la compra de activos, cuyo anuncio es improbable hasta septiembre, como muy pronto”, opinan en Ebury. “Esto nos confirmaría el atraso del BCE con respecto a los bancos centrales del grupo G10, muchos de los cuales ya han comenzado a reducir sus compras de activos o han señalado que se avecinan tipos más altos”, añaden en la institución financiera especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas.

En este contexto, “lo más probable es que el euro baje”, señalan en Ebury, donde esperan que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, insinúe en la reunión del 22 de julio que “examinará ahora los periodos temporales de inflación por encima del objetivo y que adoptará una postura más paciente a la hora de normalizar la política monetaria, en consonancia con el cambio a un objetivo de inflación simétrico”.

“Aunque la vacunación en la UE debería servir para limitar la necesidad de volver a los confinamientos estrictos, creemos que la incertidumbre creada por las cepas más contagiosas puede retrasar una reapertura total”, opinan en Ebury. En consecuencia, el resultado de la revisión estratégica del BCE también hace menos urgente la necesidad de normalizar las políticas.

Una reunión “importante”

Olivier de Berranger, director General y CIO de La Financiére de L´Echiquier, recuerda que, en la última cumbre del G20, Christine Lagarde, anunció que la reunión del Banco Central del jueves “sería importante”, presagiando el anuncio de la nueva ‘forward guidance’ [orientación futura] ya mencionada desde hace varias semanas.

El Consejo de Gobierno debería declarar que el objetivo de inflación del BCE ya no está “cerca, pero por debajo del 2%”, sino que a partir de ahora es simétrico en torno al 2%, dejando así la posibilidad de que la inflación supere -de forma temporal y moderada- el umbral del 2%. En el verano de 2020, fue la Reserva Federal de Estados Unidos la que, de manera similar, modificó su enfoque del objetivo de inflación.

Postura monetaria más acomodaticia

François Rimeu, estratega senior de La Française AM, espera que el BCE redefina sus directrices futuras para alinearlas con la nueva visión estratégica, y que esta nueva orientación futura se incline hacia una postura monetaria más acomodaticia, teniendo en cuenta el nuevo objetivo de inflación del 2% (frente a “cerca pero por debajo del 2%”) y el hecho de que tolerarán una inflación moderadamente superior al 2%.

También espera que el BCE insista en la necesidad de tener una respuesta “contundente y persistente” cuando los tipos estén en el nivel más bajo, evolucionando hacia una “declaración de política monetaria más explícita y concisa”.

“No esperamos que se haya una aclaración sobre el final del Programa de Compras de Emergencia (PEPP) y el posible aumento del Programa de Compra de Activos (APP) después de marzo de 2022. Esas decisiones se dejarán para la reunión de septiembre o el foro del BCE en Sintra (28-29 de septiembre)“, precisa Rimeu.

“Esperamos que el BCE probablemente mantenga un tono cauteloso en el frente económico, debido a la preocupación por la variante delta de COVID-19”, concluye.

Condiciones de financiación favorables

Thomas Hempell, jefe de análisis macro y de Mercado, Martin Wolburg, economista senior, y Paolo Zanghieri economista senior, Generali Insurance AM, argumentan que la recuperación de la zona euro está despegando, la mitad de la población ha recibido al menos una dosis de la vacuna contra la covid-19 y los casos han descendido considerablemente.

“La reapertura del sector de los servicios, en medio de los fuertes vientos de cola de la actividad mundial, impulsará probablemente el crecimiento hasta cerca del 3% trimestral en el tercer trimestre de 2021. Un impulso fiscal prácticamente sin cambios contribuirá a impulsar el PIB en un 4,6% en 2021. A partir de entonces, esperamos que la expansión se mantenga muy por encima de lo normal, pero que se modere. En 2022, el impulso fiscal será negativo, pero se verá amortiguado por el desembolso de medios del Fondo Europeo de Recuperación. Principalmente por razones técnicas (fuerte sobrecarga estadística), el crecimiento anual en 2022 se mantendrá prácticamente sin cambios respecto a este año”, argumentan.

“La política monetaria seguirá apoyando la recuperación. El BCE dejó claro que el mantenimiento de unas condiciones de financiación favorables es una prioridad. En su reunión de junio, el Consejo de Gobierno no anunció ninguna reducción de sus compras semanales en el marco del PEPP, y ahora parece más probable que deje el ritmo de las compras prácticamente intacto durante el resto del programa, hasta marzo de 2022. Todavía hay suficiente dinero en la dotación del PEPP para mantener el actual ritmo de compras”, añaden.

“Alcanzar la senda de inflación prepandémica es fundamental para el BCE, lo que no ocurrirá ni siquiera en 2023 según las últimas proyecciones del BCE. Pero incluso si las proyecciones actualizadas de diciembre mostraran esto, el anuncio del tapering llegaría en un momento en el que la Fed está a punto de empezar a reducir las compras de activos. Al Consejo de Gobierno del BCE le preocuparía cualquier deterioro importante de las condiciones de financiación o un fortalecimiento significativo del euro. Por último, existe el riesgo de que no se alcance la inmunidad de rebaño debido a nuevas mutaciones de Covid-19. Esto también abogaría por mantener las medidas de apoyo a la pandemia”, razonan.

“En este contexto, es probable que el BCE intente evitar el tantrum del PEPP anunciando un aumento de las compras ordinarias de QE a través de su programa APP (actualmente de 20.000 millones€ al mes) a partir de abril de 2022, y que las flexibilice (por ejemplo, entre las clases de activos), con el fin de lograr una retirada ordenada del apoyo monetario en lugar de un precipicio político cuando el PEPP expire en la primavera de 2022”, concluyen estos expertos.

Felipe Villarroel, gestor de TwentyFour AM (Grupo Vontobel AM) no cree que la reunión del BCE tenga grandes noticias para los mercados. “La decisión más importante de extender o modificar los programas PEPP y/o APP creemos va a ser tomada en los próximos meses. El avance del virus en Europa no son buenas noticias pero es poco probable que tengamos medidas severas de lockdown. El avance en los programas de vacunación debiese significar que las tasas de hospitalización y mortalidad no suban demasiado. A pesar de esto, sí es posible que se impongan algunas restricciones si la situación no mejora lo que podría tener un impacto menor en las perspectivas de crecimiento para la segunda mitad del año. Esto no pondría en riesgo la recuperación económica. En este mismo sentido la discusión acerca de la inflación no debiese cambiar significativamente.  Las presiones de demanda pueden ser algo menores pero al mismo tiempo las presiones de oferta se pueden intensificar si hay más restricciones. El debate sobre la inflación, sobre todo en EEUU debiese continuar en la segunda mitad del año”, argumenta.

 

 

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