Durante el primer semestre de 2021, las condiciones de financiación de las empresas y de los hogares han continuado siendo holgadas, según el análisis Evolución reciente de la financiación y del crédito bancario al sector privado no financiero. Primer semestre de 2021”, elaborado por Pana Alves, Jorge Galán, Luis Fernández Lafuerza, y Eduardo Pérez Asenjo, del Banco de España.
La mejora de las expectativas macroeconómicas, a partir del segundo trimestre del año, ha permitido que los criterios de aprobación de préstamos hayan dejado de endurecerse, al tiempo que la demanda de crédito ha repuntado, y con mayor intensidad la procedente de los hogares. Esto ha contribuido a un aumento del flujo de préstamos con respecto al final de 2020, en especial de los destinados a la adquisición de vivienda.
Sin embargo, este crecimiento de la nueva financiación no se ha traducido, hasta mayo (último dato disponible), en una aceleración del saldo de la deuda de los hogares y de las empresas. El saldo de crédito bancario a empresas y a empresarios individuales de los sectores más afectados por la pandemia ha crecido moderadamente en los primeros meses de 2021, si bien presenta un elevado crecimiento acumulado desde el inicio de la pandemia por las abultadas necesidades de liquidez que afrontaron en 2020 mediante un mayor endeudamiento.
El notable impacto negativo de la pandemia en la actividad económica sigue sin reflejarse en un aumento generalizado de los créditos dudosos, pero en el
primer trimestre de 2021 se mantenía la tendencia al alza del crédito normal en vigilancia especial, concentrado en la financiación a los sectores de actividad económica más afectados, y se observaba también un repunte, de menor cuantía, de los créditos dudosos en éstos.
La ratio de dudosos se situó en el 4,5% en mayo, una décima más que en marzo. El Banco de España observa ciertos indicios de empeoramiento de la calidad crediticia en determinados sectores y actividades, así como «señales claras» de deterioro crediticio latente.
Los dudosos en los sectores muy afectados por la pandemia aumentaron en términos interanuales en 2020, con casi un 12% en diciembre, acelerándose esa tendencia en los primeros meses de 2021. En marzo habían aumentado un 27,4%, por lo que el Banco de España señala que estas actividades «sí se observa ya un deterioro crediticio notable».
Por otro lado, el Banco de España ha apreciado un ligero endurecimiento en los criterios de concesión de préstamos entre enero y marzo, vinculados el aumento de los riesgos percibidos por parte de las entidades. En cambio, entre abril y junio, los criterios de aprobación han permanecido inalterados, observándose incluso una leve relajación en la financiación a las grandes empresas, lo que podría responder a una mejora de las perspectivas macroeconómicas.
Hay un cambio de tendencia en la evolución de la demanda de financiación por parte de empresas y hogares. Entre abril y junio, han repuntado las peticiones de fondos en casi todos los segmentos, con la excepción del de los préstamos de grandes empresas, que se han vuelto a reducir ligeramente. El Banco de España destaca el repunte de la demanda experimentada por los hogares y señala que este mayor dinamismo estaría en línea con la recuperación económica.
Suficiente capital
Ante una menor intensidad de las medidas de apoyo a empresas y familias, la capacidad de las entidades de dar financiación a estos sectores «será determinante para lograr normalizar el nivel de actividad económica», advierte el análisis del Banco de España.
Los bancos europeos cuentan con una «cantidad considerable» de recursos de capital para financiar la expansión del crédito. La regulación y la recomendación de no repartir beneficios «han ayudado a mantener e incluso mejorar las ratios de capital».
Esto se refleja también en un incremento de los colchones voluntarios de capital por parte de los bancos. Pero el Banco de España admite que existe «evidencia creciente de reticencia» por parte de las entidades a la utilización de estos colchones, ante la ausencia de incentivos para reconstruirlos.
«Su uso también será más efectivo en la medida en que las estrategias bancarias ayuden a mejorar su rentabilidad: por ejemplo, mediante ganancias en eficiencia. En particular, la mejora de las expectativas de rentabilidad impulsaría las valoraciones bancarias y facilitaría la reconstrucción de los colchones, reduciendo el coste de su utilización presente», concluye el supervisor.
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